
Diputado Luis Basterra en el VI Congreso Nacional de Ingenieros Agrónomos
Como disertantes del VI Congreso Nacional de Ingenieros Agrónomos, realizado el pasado 31 de agosto y 1 de septiembre en Mar del Plata, estuvieron presentes el Presidente de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados de la Nación, Luis Basterra, y el Secretario de Políticas Universitarias, Martín Gill.Ambos presentaron algunos lineamientos de políticas nacionales en sus ámbitos de trabajo correspondientes, en consonancia con el rol estratégico de los ingenieros agrónomos en el escenario político, social, ambiental y productivo del país y la región.Basterra, en su presentación, indicó que "temas como la Ley de Semillas, la Ley de Agroquímicos y la Ley de Suelos son absolutamente estratégicos para nuestro país (...) Respecto al tema de la Ley de Suelos, quiero hacer un público agradecimiento a FADIA porque nos está dando instrumentos y elementos para la discusión y el debate sobre cómo dar un marco normativo al uso de un recurso sobre el que tenemos la responsabilidad de preservarlo y de que cumpla este rol económico y social a los fines de promover el desarrollo"."El Suelo, visto desde una visión estrictamente economicista, puede generar una renta de corto plazo, pero en el futuro lo que esto va a generar son reclamos, válidos y quizá tardíos. Tenemos la posibilidad de concebir un instrumento que garantice el uso de un recurso económico pero también social; una reglamentación que garantice que ese suelo pueda ser utilizado a perpetuidad. Esto es una responsabilidad que tenemos los legisladores y que necesariamente se tiene que nutrir de los que tienen el conocimiento: los organismos de investigación, nuestros equipos de INTA, de las universidades y de representación gremial, en este caso, los ingenieros agrónomos a través de FADIA", expresó Basterra respecto al proyecto nacional de Ley de Suelos.Plan EstratégicoEn otro orden de cosas, el Secretario de Políticas Universitarias de la Nación, Martín Gill, anunció la puesta en marcha del Plan Estratégico para la Formación de Ingenieros en la Argentina, basado en la premisa "qué profesional necesita el país, la región y el territorio".En este orden, manifestó que "habrá verdadera calidad cuando haya también pertinencia (...) una de las cuestiones que advertimos cuando comenzamos la gestión hace unos meses es un grave déficit en la formación de los ingenieros frente a un proceso de desarrollo económico que está viviendo el país en la última década".Respecto al Plan en cuestión, el Secretario de Políticas Universitarias explicó: "este Plan tiene tres grandes dimensiones y abarcan la totalidad de las terminales de Ingeniería en el país (...) El primer gran objetivo es la mejora de los indicadores académicos. Necesitamos mejorar la cantidad de estudiantes secundarios que deciden estudiar carreras de Ingeniería; las tasas de retención en el ciclo básico; las tasas de retención en el ciclo de especialización; y la tasa de graduación"."La meta es poder cumplimentar este objetivo, para lo cual habrá múltiples acciones a implementar: de promoción en las vocaciones científicas tempranas en el secundario, de difusión de la necesidad estratégica del estudio de la Ingeniería, de la formación para vincular la escuela secundaria con la universidad para que el paso no sea una muralla, sino un paso natural a partir del trabajo en las competencias que se requieren para el estudio de estas áreas disciplinares", indicó.Remarcó que el segundo gran eje lo constituye el aporte de la Ingeniería al desarrollo territorial sostenible. "Aquí es donde tomarán protagonismo los planes estratégicos, entre ellos, el PEA. No puede haber una Universidad que no se vincule con el territorio, con la producción, el trabajo, el desarrollo y con los estados locales, a partir de esa nueva dinámica que ofrece la relación Universidad- Territorio. Para eso la Universidad debe despojarse de la soberbia que muchas veces le puede constituir el conocimiento. Debe abrir una instancia de participación y diálogo con los sectores de la producción, del trabajo, del desarrollo y del ejercicio de la profesión", destacó.Y en tercer lugar, la internacionalización de la Ingeniería. "Vivimos un proceso de integración regional, con problemáticas comunes. La problemática de nuestro espacio latinoamericano es común, en el acceso al suelo, el cuidado de los recursos naturales, en la generación y producción de alimentos, en la disminución de la brecha de pobreza, en los problemas climáticos. Necesitamos avanzar en armonizar para permitir también una movilidad de nuestros profesionales en la región (...) Un ejemplo de ello es que en el mes de noviembre estaremos firmando el nacimiento del Centro Universitario Argentino-Alemán, que va a propiciar las carreras con doble titulación con ambos en doctorados y en maestrías. Las primeras ya fueron aprobadas, comenzarán el próximo año y hay muchas vinculadas al sector que nos contiene", puntualizó.Luego de exponer los tres puntos básicos que sostendrían este Plan, en virtud del rol que le compete a la Federación Argentina de la Ingeniería Agronómica como instancia de organización profesional que nuclea a ingenieros agrónomos de todo el país, Gill concluyó: "El graduado no se jubila de la Universidad, asume una nueva condición para ser parte de la vida del sistema universitario como graduado y, por lo tanto, es protagonista de la Universidad. Y es el resultado de la Universidad que se involucra en el territorio y lo transforma. Por eso animamos desde estos espacios a asumir plenamente el rol de graduados; a rediscutir, aportar, plantear desde el pensamiento crítico que pudimos construir desde nuestro paso por la Universidad. En abordar la capacitación permanente, en pensar en la formación de los que no llegan a la universidad pero requieren una capacitación incluso en el proceso de la actividad agropecuaria".