Bendita libertad
Los "Garcas" de Daniel Paz y Rudy (Página 12) deben estar horrorizados con tanta libertad de expresión y para colmo que anda suelta por todos lados. La razón hace pensar y memorizar si en algún tiempo pasado (para aquellos nostálgicos, a los que en parte me incluyo, que aseguran que fue mejor) hubo tantas posibilidades de hablar, de decir lo que cada uno piensa y como se le antoja.Luis Evaristo Alem*OpiniónY ese "se le antoja", no es antojadizo, tanta posibilidad y tanto espacio, hace que, en varios casos, algunos digan cualquier cosa y en cualquier lado, haciendo realidad aquella frase, que en el periodismo se suele utilizarse bastante: "nos comemos cada sapo!!".Cabe con justeza recordar, aunque suene trillado porque todos ya lo sabemos, cual es el periodismo que queremos: el responsable, el que apunta al bien común y al interés general. Y si bien a esta expresión "universal" se le mezcló la veta política, no deja de ser valedera para nuestro accionar.En tanto hay otra arista igual o más importante, que tiene que ver con una de las discusiones más viejas del periodismo. ¿Hasta dónde lo objetivo y hasta dónde lo subjetivo? Discusión errónea para los teóricos de la comunicación moderna, que dice tenerla clara cuando afirman que "todo es subjetivo", con sobrada razón (según mi humilde visión) dejando la "objetividad" para todas aquellas cuestiones más bien incuestionables o lógicas."El sol sale todas las mañanas", no puede ser interpretada como algo ilógico y todos estamos de acuerdo porque realmente es así. Hasta el día que no pase. Obvio. Pero mientras salga cada uno opinará si brilla más, o brilla menos.En tanto la palabra "independencia" transita por carriles diferentes, paralelos en algunos casos, pero haciendo diferencia a favor ¿a favor? del colega. Claro que esa "independencia" muchas veces se convierte en "dependencia", ya sea de carácter económica, política, social, etc. y que también puede ser buscada, querida o aceptada. A veces ¿por necesidad?Y cabe aquí un párrafo aparte para incluir la honestidad, esa que no suele ir de la mano de la mentada independencia, actitud que igualmente pregonan colegas. Como dijo Lemos: aclaremos. Se puede contar la realidad sesgada, eso está bien y es lícito. Pero no jodan diciendo que son independientes. En cambio permítaseme felicitar a los que si son honestos y no dicen ser independientes. ¿Ejemplos? Mire la tele y se dará cuenta al toque.Está bueno (muy bueno!), que podamos decir lo que se nos venga a la mente. Eso pasa, no lo podemos contener porque hay espacio para todos (que no es otro programa nacional), hay quienes lo ceden gentilmente (no todos, claro) por el motivo que fuere y gracias a esta bendita democracia que nos permite expresarnos libremente como nunca antes jamás (si hubo algún tiempo ídem escríbanos que "le devolvemos su dinero"). Por eso podemos escribir esta perorata.Pero no es nuestro objetivo "garantizar su satisfacción", si no reflexionar para que, el periodismo en este caso, profesión u oficio público y masivo si es que los hay, actúe con verdadera responsabilidad. Si hay periodismo opositor bienvenido sea, si hay periodismo oficialista también. Ah!! En ambos casos son "militantes". Lo que no debería existir es el periodismo de periodistas y menos en nuestra ciudad que, como en todo, hay de todo. El sol sale para todos, por suerte... o no.Y en ese sentido (ya culminamos, aguante un cachito), copiar, ¿por qué no?, los buenos ejemplos, aunque el periodismo capitalino poco de eso tiene para ofrecernos. Muchos han dejado de ser colegas para pasar a ser estrellas del espectáculo. Que hagan lo que quieran, pero blanqueen la situación y digan que ya no siguen ejerciendo el periodismo. Volvemos entonces a la honestidad. Por eso recomiendo buscar en nuestra propia provincia, que hay y muy buenos!Y la unión. Esa unión del periodismo que, "por h o por b" (no se si será larga o corta) nunca llega, sobre todo a la luz de acontecimientos que hace rato vienen sucediendo, en donde colegas se vieron amenazados y amedrentados. Y poco se ha hecho al respecto, por no decir nada. Cada uno con su quintita, eso está bárbaro. Pero si la unión hace la fuerza, hagamos un poquito de fuerza para unirnos.Cuando era chico escuchaba a Mario Alarcón Muñiz por Radio LT 38, que sabiamente iniciaba su programa de cada mañana con un párrafo del Martín Fierro y que me permito recurrir, pero para el final: "más naides se crea ofendido pues a ninguno incomodo. Y si canto de este modo por encontrarlo oportuno, no es para mal de ninguno, si no para bien de todos". Y perdón por escribir en primera persona, algo que un periodista no debe hacer. * Periodista
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