Cada vez se operan menos
Las hernias de disco son el resultado de fallas biomecánicas de la columna, esfuerzos y microtraumatismos que dañan el anillo fibroso que lo contiene. Antes se operaban, hoy hay otras posibilidades.
Por Dres. Norberto Furman y Abel LemiñaJefe y Sub-Jefe Equipo de QuiropraxiaInstituto Furman de Bs. As. La medicina, como todos los hechos de la vida, es una sucesión de cambios. Así, a través del tiempo, los avances científicos, que dieron paso a los nuevos conocimientos, marcaron y marcan los paradigmas terapéuticos a seguir.Respetando las verdades de cada momento histórico, hasta hace aproximadamente dos décadas atrás, todo diagnóstico de hernia de disco era sinónimo de cirugía. Con la cicatriz en la zona lumbar, la gente acataba lo que la ciencia decía. Luego, de a poco, sobrevino un cambio de visión y se comenzó a operar menos.Muchos trabajos de investigación, confirmaron la posibilidad de recuperación sin “sacar el disco”, dando paso a una época en la que comenzó a prevalecer el invadir menos el cuerpo.Si bien, a priori el no operar se puede definir como una tendencia conservadora, en sí estábamos ante una revolución terapéutica basada en el conocimiento mayor de la biomecánica. Corrección dinámica Los tratamientos dinámicos, con ejercicios, pero fundamentalmente con el despertar en nuestro país de una ciencia nacida en Estados Unidos, la quiropraxia (manipulaciones vertebrales), los pacientes comenzaron a mejorar algunos con una rapidez sorprendente, otros en forma más lenta, pero el bisturí empezó a tener en los tratamientos manuales al rival que lo desplazaría de su trono.Por lo tanto, con mejores medicamentos, con quiropraxia y con una rehabilitación muscular programada, muchos pacientes pudieron continuar “con sus discos puestos” y llevar adelante una vida normal sin necesidad de una cirugía.Los últimos 10 años marcaron un descenso brusco en la cantidad de cirugías por hernias de disco. Sucede, como ya lo hemos explicado en otras oportunidades, que el disco comprime el nervio que sale de la columna o estrecha el canal medular, producto de una falla previa en la función mecánica del raquis. O sea que el disco es el fusible que salta y entonces allí se produce el evento agudo doloroso.Si se corrigen esas fuerzas nocivas, el disco tiende a impactar menos y a liberar las estructuras neurológicas afectadas, lo que implica un cambio en los síntomas pero por corrección de la causa y no como mero hecho paliativo. Hoy se opera aproximadamente el 2 % de los casos. Bienvenida la ozonoterapiaSiguiendo con los avances científicos, con el advenimiento de la ozonoterapia se ha logrado el complemento ideal para los casos que faltaba un porcentaje de corrección y mejoría. En algunos pacientes se llegaba hasta un punto y se entraba en una meseta donde ni empeoraba ni mejoraba, entonces a esos pacientes tratados con quiropraxia se les aplicó ozono y se logró mejorar lo que restaba.Es que la terapia con ozono, en su combinación programada por el especialista, deshidrata el fragmento del disco que está protruido o herniado y por ende lo que aún quedaba comprimiendo virtualmente “suelta” el nervio y así cede el cuadro doloroso final. Paradigma actual no invasivoEl tratamiento manual quiropráctico y la ozonoterapia son parte de la historia actual donde cada vez más gente conserva sus discos y recupera su función, volviendo a su actividad normal y gracias a ello, la cirugía por hernia de disco pasó a ser una excepción. Errores de conceptos- Muchos piensan que el sonido que suele acompañar a las maniobras quiroprácticas es ruido a hueso, o al roce entre ellos. Nada más equivocado, pues las manipulaciones son maniobras dirigidas, que actúan descomprimiendo el espacio articular y no generan presiones intra, ni interóseas. El chasquido o ruido se produce por la descompresión que sucede al liberar las carillas articulares, similar a cuando al traccionar los dedos uno se provoca las popularmente llamadas “mentiritas”. - Algunos creen que una maniobra puede gestar una hernia de disco, pero bajo ese total desconocimiento se atribuye una acción que no es posible, ya que las hernias de disco son el resultado de fallas mecánicas que deterioran gradualmente el anillo fibroso que envuelve al disco. Jamás una maniobra que tiende a descomprimir puede hacer lo contrario, o sea generar compresión y lesionar el disco.
Por Dres. Norberto Furman y Abel LemiñaJefe y Sub-Jefe Equipo de QuiropraxiaInstituto Furman de Bs. As. La medicina, como todos los hechos de la vida, es una sucesión de cambios. Así, a través del tiempo, los avances científicos, que dieron paso a los nuevos conocimientos, marcaron y marcan los paradigmas terapéuticos a seguir.Respetando las verdades de cada momento histórico, hasta hace aproximadamente dos décadas atrás, todo diagnóstico de hernia de disco era sinónimo de cirugía. Con la cicatriz en la zona lumbar, la gente acataba lo que la ciencia decía. Luego, de a poco, sobrevino un cambio de visión y se comenzó a operar menos.Muchos trabajos de investigación, confirmaron la posibilidad de recuperación sin “sacar el disco”, dando paso a una época en la que comenzó a prevalecer el invadir menos el cuerpo.Si bien, a priori el no operar se puede definir como una tendencia conservadora, en sí estábamos ante una revolución terapéutica basada en el conocimiento mayor de la biomecánica. Corrección dinámica Los tratamientos dinámicos, con ejercicios, pero fundamentalmente con el despertar en nuestro país de una ciencia nacida en Estados Unidos, la quiropraxia (manipulaciones vertebrales), los pacientes comenzaron a mejorar algunos con una rapidez sorprendente, otros en forma más lenta, pero el bisturí empezó a tener en los tratamientos manuales al rival que lo desplazaría de su trono.Por lo tanto, con mejores medicamentos, con quiropraxia y con una rehabilitación muscular programada, muchos pacientes pudieron continuar “con sus discos puestos” y llevar adelante una vida normal sin necesidad de una cirugía.Los últimos 10 años marcaron un descenso brusco en la cantidad de cirugías por hernias de disco. Sucede, como ya lo hemos explicado en otras oportunidades, que el disco comprime el nervio que sale de la columna o estrecha el canal medular, producto de una falla previa en la función mecánica del raquis. O sea que el disco es el fusible que salta y entonces allí se produce el evento agudo doloroso.Si se corrigen esas fuerzas nocivas, el disco tiende a impactar menos y a liberar las estructuras neurológicas afectadas, lo que implica un cambio en los síntomas pero por corrección de la causa y no como mero hecho paliativo. Hoy se opera aproximadamente el 2 % de los casos. Bienvenida la ozonoterapiaSiguiendo con los avances científicos, con el advenimiento de la ozonoterapia se ha logrado el complemento ideal para los casos que faltaba un porcentaje de corrección y mejoría. En algunos pacientes se llegaba hasta un punto y se entraba en una meseta donde ni empeoraba ni mejoraba, entonces a esos pacientes tratados con quiropraxia se les aplicó ozono y se logró mejorar lo que restaba.Es que la terapia con ozono, en su combinación programada por el especialista, deshidrata el fragmento del disco que está protruido o herniado y por ende lo que aún quedaba comprimiendo virtualmente “suelta” el nervio y así cede el cuadro doloroso final. Paradigma actual no invasivoEl tratamiento manual quiropráctico y la ozonoterapia son parte de la historia actual donde cada vez más gente conserva sus discos y recupera su función, volviendo a su actividad normal y gracias a ello, la cirugía por hernia de disco pasó a ser una excepción. Errores de conceptos- Muchos piensan que el sonido que suele acompañar a las maniobras quiroprácticas es ruido a hueso, o al roce entre ellos. Nada más equivocado, pues las manipulaciones son maniobras dirigidas, que actúan descomprimiendo el espacio articular y no generan presiones intra, ni interóseas. El chasquido o ruido se produce por la descompresión que sucede al liberar las carillas articulares, similar a cuando al traccionar los dedos uno se provoca las popularmente llamadas “mentiritas”. - Algunos creen que una maniobra puede gestar una hernia de disco, pero bajo ese total desconocimiento se atribuye una acción que no es posible, ya que las hernias de disco son el resultado de fallas mecánicas que deterioran gradualmente el anillo fibroso que envuelve al disco. Jamás una maniobra que tiende a descomprimir puede hacer lo contrario, o sea generar compresión y lesionar el disco.ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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