Cálculos que duelen
La litiasis biliar o presencia de cálculos en la vesícula biliar es un fenómeno relativamente frecuente.Desde el punto de vista epidemiológico se calcula que entre el 10-20 % de las series autópsicas presentan cálculos en la vía biliar. La prevalencia es mayor en el sexo femenino y en las personas de más de 70 años se objetiva la presencia de cálculo biliar en más de un 50 % de los casos.Respecto a la composición de los cálculos se conocen dos tipos de básicos (de colesterol o pigmentarios). Como es fácil suponer, la formación de este tipo de litiasis (conocidas coloquialmente como "piedras") está muy relacionada con la existencia de un exceso de colesterol en la bilis lo cual acontece en situaciones de obesidad, y dislipemias. Por otro lado, los cálculos pigmentarios representan un 20 % de las presentaciones, suelen ser radioopacos (identificables fácilmente en una radiografía de abdomen) y se originan por una anomalía en la vía metabólica de la bilirrubina. Su localización general habitual es en conducto cístico o en el colédoco.
La presentación clínica típica de estos cuadros es lo que conocemos como cólico biliar o hepático, localizado en el abdomen bajo el reborde inferior derecho de nuestras costillas, caracterizado por la presencia de dolor tipo cólico, a veces con irradiación en hemicinturón hacia la espalda, acompañado de náuseas y frecuentes vómitos biliosos (amarillentos). En ocasiones, tan sólo se produce la molestia tipo disconfort, continua, que dura varias horas y crea náuseas controladas y malestar general. Si el dolor no se controla o aparece fiebre o coloración amarillenta de la piel (ictericia), la consulta al sistema sanitario se hace obligada ante la sospecha de alguna complicación del cuadro inicial (colecistitis, colangítis e incluso pancreatitis aguda).Su tratamiento es muy similar al cólico nefrítico (renal) en cuanto al síntoma dolor se refiere, ya que se le pautará analgesia. Si no mejora se suele administrar medicación por vía intravenosa y acompañar con hidratación por esta vía para así preservar el estado nauseoso y los vómitos presentados a buen seguro por el paciente.Para certificar el cuadro se suele solicitar una radiografía de abdomen (en un intento de visualizar los cálculos en la vía biliar) y de ser preciso y bajo el criterio médico, se solicitará una ecografía de abdomen (hasta el 75 % de los cálculos detectados por ecografía no presentan clínica, son asintomáticos).Actualmente la indicación de cirugía en casos de litiasis biliar asintomática es objeto de debate; si los episodios de dolor son frecuentes se recomienda visitar al cirujano digestivo para valorar las indicaciones de intervención quirúrgica (colecistectomía) que de ser posible se realizará en la actualidad con técnica de laparoscopia para favorecer menor índice de complicaciones respecto a la cirugía tradicional, estancia hospitalaria más breve y mejores resultados estéticos.Como recomendaciones generales, evitar la dieta rica en grasas y proteínas, la ingesta moderada y con criterio de bebidas alcohólicas y en general todas las medidas de "autocuidados". ---------------------------------------------------------------- Encías que sangranCuando las encías se inflaman, producen dolor y sangran fácilmente, a esto se lo denomina Gingivitis. Ésta afección aparece, casi siempre, debido a una deficiente higiene bucal, un mal cepillado de los dientes que permite el desarrollo y proliferación de las bacterias. Estos microorganismos forman lo que se conoce por placa dental o placa bacteriana, una capa viscosa y blanda que se acumula principalmente en los empastes defectuosos y alrededor de las piezas dentales, sobre todo en los lugares cercanos a dentaduras postizas poco limpias, a puentes y aparatos de ortodoncia. Cuando esa capa permanece más de 3 días en los dientes, forma lo que se llama sarro.Aunque la causa número uno de la gingivitis es la placa bacteriana o sarro, hay otros factores que favorecen la inflamación, como algunos fármacos (inmunosupresores como la ciclosporina, anticonceptivos y bloqueadores de calcio) la falta de vitaminas (especialmente la vitamina C) y el embarazo. Unas encías inflamadas son más díficiles de limpiar, y por tanto, más propensas al desarrollo de la placa bacteriana.El primer síntoma visible de la gingivitis simple es el sangrado al cepillar los dientes o al comer y el color rosado de las encías que se vuelve más rojo. Las encías se mueven en lugar de estar ajustadas a los dientes.Para la prevención hay que tener una buena higiene bucal y dental cepillando todos los días los dientes y utilizando luego los palillos dentales o el hilo dental. Cuando la placa es abundante, puede cepillarse los dientes con una pasta específica que contiene pirofosfato, aunque una vez que se ha formado sólidamente el sarro es difícil de eliminar y sólo un profesional puede hacerlo desaparecer. Después de eliminar la placa dental, las encías sanarán rápidamente debido a que tendrán una mejor irrigación, eso sí, siempre y cuando se mantenga una buena higiene y un buen cepillado.Cuando el origen de la inflamación no es la placa bacteriana, el tratamiento dependerá de la causa.
La presentación clínica típica de estos cuadros es lo que conocemos como cólico biliar o hepático, localizado en el abdomen bajo el reborde inferior derecho de nuestras costillas, caracterizado por la presencia de dolor tipo cólico, a veces con irradiación en hemicinturón hacia la espalda, acompañado de náuseas y frecuentes vómitos biliosos (amarillentos). En ocasiones, tan sólo se produce la molestia tipo disconfort, continua, que dura varias horas y crea náuseas controladas y malestar general. Si el dolor no se controla o aparece fiebre o coloración amarillenta de la piel (ictericia), la consulta al sistema sanitario se hace obligada ante la sospecha de alguna complicación del cuadro inicial (colecistitis, colangítis e incluso pancreatitis aguda).Su tratamiento es muy similar al cólico nefrítico (renal) en cuanto al síntoma dolor se refiere, ya que se le pautará analgesia. Si no mejora se suele administrar medicación por vía intravenosa y acompañar con hidratación por esta vía para así preservar el estado nauseoso y los vómitos presentados a buen seguro por el paciente.Para certificar el cuadro se suele solicitar una radiografía de abdomen (en un intento de visualizar los cálculos en la vía biliar) y de ser preciso y bajo el criterio médico, se solicitará una ecografía de abdomen (hasta el 75 % de los cálculos detectados por ecografía no presentan clínica, son asintomáticos).Actualmente la indicación de cirugía en casos de litiasis biliar asintomática es objeto de debate; si los episodios de dolor son frecuentes se recomienda visitar al cirujano digestivo para valorar las indicaciones de intervención quirúrgica (colecistectomía) que de ser posible se realizará en la actualidad con técnica de laparoscopia para favorecer menor índice de complicaciones respecto a la cirugía tradicional, estancia hospitalaria más breve y mejores resultados estéticos.Como recomendaciones generales, evitar la dieta rica en grasas y proteínas, la ingesta moderada y con criterio de bebidas alcohólicas y en general todas las medidas de "autocuidados". ---------------------------------------------------------------- Encías que sangranCuando las encías se inflaman, producen dolor y sangran fácilmente, a esto se lo denomina Gingivitis. Ésta afección aparece, casi siempre, debido a una deficiente higiene bucal, un mal cepillado de los dientes que permite el desarrollo y proliferación de las bacterias. Estos microorganismos forman lo que se conoce por placa dental o placa bacteriana, una capa viscosa y blanda que se acumula principalmente en los empastes defectuosos y alrededor de las piezas dentales, sobre todo en los lugares cercanos a dentaduras postizas poco limpias, a puentes y aparatos de ortodoncia. Cuando esa capa permanece más de 3 días en los dientes, forma lo que se llama sarro.Aunque la causa número uno de la gingivitis es la placa bacteriana o sarro, hay otros factores que favorecen la inflamación, como algunos fármacos (inmunosupresores como la ciclosporina, anticonceptivos y bloqueadores de calcio) la falta de vitaminas (especialmente la vitamina C) y el embarazo. Unas encías inflamadas son más díficiles de limpiar, y por tanto, más propensas al desarrollo de la placa bacteriana.El primer síntoma visible de la gingivitis simple es el sangrado al cepillar los dientes o al comer y el color rosado de las encías que se vuelve más rojo. Las encías se mueven en lugar de estar ajustadas a los dientes.Para la prevención hay que tener una buena higiene bucal y dental cepillando todos los días los dientes y utilizando luego los palillos dentales o el hilo dental. Cuando la placa es abundante, puede cepillarse los dientes con una pasta específica que contiene pirofosfato, aunque una vez que se ha formado sólidamente el sarro es difícil de eliminar y sólo un profesional puede hacerlo desaparecer. Después de eliminar la placa dental, las encías sanarán rápidamente debido a que tendrán una mejor irrigación, eso sí, siempre y cuando se mantenga una buena higiene y un buen cepillado.Cuando el origen de la inflamación no es la placa bacteriana, el tratamiento dependerá de la causa.
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