Caminando hacia el equilibrio
Por Carlos Eduardo ElgartOpiniónObservando la evolución de los hechos relacionados con el corte de la ruta 136 y los acontecimientos actuales se podría sugerir que:La Asamblea Ciudadana Ambiental tendría que sentarse a negociar una salida elegante de esta situación, dado que se encuentra en el pináculo de su poder por su reconocimiento internacional, gozando por esto de una popularidad excepcional frente al gobierno Argentino y Uruguayo pero sin perder los loables principios que motivaron su creación: el cuidado del medio ambiente para el desarrollo de la especie humana presente, futura y de aquellas que le sirven al hombre para su sustento.Una de ellas podría ser la creación de una Universidad Binacional del Medio Ambiente con el otorgamiento de títulos de reconocimiento internacional.Pedir el poder de policía ambiental (también que sea binacional) para el contralor de todas las sustancias que dañen el medio ambiente, que circulan y se usan en nuestra zona y que puedan afectarnos.Que un día en el año y en un horario convenido, se llame la atención haciendo sonar campanas y sirenas en todo los rincones de nuestra Patria sobre el peligro que corremos si no cuidamos entre todos el medio ambiente donde vivimos, para que se tome conciencia de esto.Es ineluctable empezar a recorrer el camino del entendimiento principalmente entre los pueblos seriamente perjudicados y en especial la clase media, que es la que no recibe los beneficios que otorgan los gobiernos a la pobreza, ni goza de los favores de la riqueza.Si llueve o truena, la clase trabajadora tendrá que zambullirse todos los días en la cotidianeidad de la vida apretando los puños y dientes para conseguir su sustento diario dentro de los parámetros de la honorabilidad (profesionales, maestros, profesores, comerciantes, pequeños empresarios, vendedores ambulantes etc.) cumpliendo con los convencionalismos para cada actividad.Es necesario actuar como una sociedad de primera -que es aquella que arregla sus conflictos demostrando una evolución como tal- y no como una sociedad de segunda que mazonea los conflictos y se entretiene con ellos.Una vez ocurrió que las repúblicas de Argentina y Uruguay tenían un problema semejante que era el límite del Río Uruguay. En la última presidencia del General Juan Domingo Perón tomó como primera medida de Gobierno arreglar ese problema (demostrando de esta forma su condición de estadista, que es entre allanarles los posibles problemas a las generaciones futuras impidiendo un posible enfrentamiento bélico).Había dos teorías para arreglar el mismo: una considerar el canal, y la otra el medio del río. Se tomó la primera, la del canal. En el desarrollo de tratar de resolver este conflicto se presentó un problema, la Isla Martín García, y se resolvió hacer un parque binacional manejado por una Comisión Administradora.A la Asamblea Ambiental le podrán pasar muchas cosas, pero nunca lo de la fábula de los dos sapos que dormían en un estanque y de repente la temperatura cambió, uno saltó hacia afuera, el otro se acomodó y siguió durmiendo y terminó cocinado.El humor del ambiente se nota que esta cambiando. [email protected]
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