Caminar al lado de la niñez
Los niños requieren respuestas múltiples para sentirse realmente contenidos y éstas deben llegar desde la propia familia, y si está ausente, desde lo institucional. En noviembre de 1989 la Asamblea de las Naciones Unidas conformó la Convención sobre los Derechos del Niño. Es el primer tratado internacional de derechos humanos con una aprobación casi universal, ha sido ratificado por 191 países. En la Argentina, en agosto de 1994, fue incorporado a la Constitución de la Nación. A partir de esto, nuestro país debe asegurar que todos los niños y niñas tengan esos derechos. Pero en algunas ocasiones parecieran quedar de lado, pudiendo observar como por distintas circunstancias son omitidos.Una niñez que merece ser respetada por el estado de vulnerabilidad por la que atraviesan. Sin embargo, es común encontrarse en la calle con niños mendigando, despojados de todo lo que signifique contención familiar, alternando en los caminos de la droga, el alcohol y la prostitución, alejados de la educación formal, creciendo muchos de ellos en un estado de subalimentación.Una problemática que merece un abordaje profundo y reflexivo intentando aunque sea buscar un poco de luz en el tema. Noelia Arraigada, operadora psicosocial y presidenta del Centro de Estudios Grupales y Sociales (CEGS) en Gualeguaychú nos hablaba de los muchos chicos que se encuentran con problemas, "Lamentablemente son muchos los que tienen barreras para desarrollarse normalmente. Podemos hablar de barreras educacionales, materiales y ni hablar de un desarrollo integral, en lo afectivo. Existen déficits en la presencia de los padres, porque éstos no tienen trabajo o porque trabajan muchas horas y no tienen presencia en la casa. La niñez, la adolescencia y la juventud no la podemos pensar sin la presencia de la familia como eje de contención y conducción." ¿Cuál es el rol de la familia en esta temática?La familia es el primer contacto fuerte que tiene el niño con la sociedad, y si ésta no está acompañando al chico, se presenta el primer problema. Nuestra desempeño como operadoras psicosociales es ver al niño y a su entorno, trabajar sobre el chico y en lo posible con su familia. Esto no es tan sencillo y se dificulta, hay ausencia de esa célula básica; entonces allí aparece toda la responsabilidad civil. Es la sociedad que debe actuar a través de todas las organizaciones relacionadas con esta problemática. ¿Qué debe hacer el Estado?La aplicación eficiente de políticas públicas que protejan a la familia y al niño. En primer término, haciendo todo un análisis serio y minucioso de ese chico, cómo vive, cómo está, cómo se siente, recabar no sólo en las carencias externas sino también en las internas, lo afectivo. Muchas veces, en líneas generales se observa los déficits materiales o nutricionales exclusivamente y ello es un grave error. Es fundamental contemplar lo afectivo, pues sin los afectos difícilmente el chico pueda desarrollarse de manera saludable y equilibrada en todos los aspectos de su vida.¿Cómo deben ser esas políticas que contemplen estas necesidades?Para realizar proyectos se requiere de un presupuesto que los sustente y para ello se deben destinar fondos para llevar adelante programas y proyectos surgidos de esas políticas. Si bien muchos son los abordajes que estos niños desprotegidos merecen y se les debe dar, lamentablemente hay uno que aún hoy sigue siendo central. No se puede omitir el tema desnutrición en Argentina. Este es un punto que hoy por hoy aún es necesario en muchos sectores poner en práctica políticas que solucionen esto. Es una asignatura pendiente del Estado.
¿El Estado sólo es suficiente?Junto con el Estado deben trabajar las organizaciones, que llevan las acciones adelante. Son "nuestros gurises" los que sufren hambre, los que andan descalzos; son niños, debemos cuidarlos. No se debe perder tiempo y gastar energía en buscar culpables, sino en encontrar soluciones. ¿Qué relación considera que hay entre la delincuencia y las carencias psicosociales?Mucho de lo que vemos en los medios, relacionados con violencia y delincuencia tienen sus bases en las carencias de la niñez, tanto materiales como espirituales, que los conducen irreversiblemente a errar el camino. El problema no es sólo material, el daño o marca que acarrean es psicosocial, por las grandes y graves ausencias. Cuando se necesitó una caricia, ésta no estuvo, cuando se necesitó una palabra no la hubo: todo esto, es una carga que muchas veces se refleja a través de conductas agresivas para con el otro, es decir para con la sociedad. Por eso, para revertir algo de la realidad violenta que se vive hoy, es necesario pensar en las carencias que tienen esos gurises más allá de lo material. Si no pensamos las cosas desde ese lado, que son víctimas, difícilmente podamos cambiar algo desde lo social.
¿Cómo encarar este problema de la niñez vulnerada?La posibilidad está en crear desde lo psicosocial, dispositivos donde se pueda integrar al chico, contener, reparar en parte lo que se ha roto en esos tiempos anteriores; es decir, armar y fortalecer los lazos, volver a reconstruirlos. Sólo desde ese lugar donde comiencen a sentirse fuertes desde su interior, aparecerán chicos con proyectos, descubriéndose desde un lugar distinto en la sociedad. Según su mirada, ¿por dónde estaría el camino de protección de la niñez vulnerada?La solución no está detrás de un escritorio, hay que ir al encuentro del otro. Ese es el camino, involucrarse con ellos en su ámbito. Pensar cuáles son sus reales necesidades, carencias materiales y afectivas. De acuerdo a ello las organizaciones deben crear la estrategia y buscar la forma de abordar en la práctica, en un trabajo de "campo". Algunos con charlas, capacitaciones, a profesionales, al vecino. Tratar en forma directa y concreta con los chicos, utilizando como herramientas el deporte, la cultura. ¿Cuál es la realidad que vive como profesional?Hay una tendencia muy buena y si bien aún falta más coordinación entre todos los actores sociales, los caminos se van abriendo. Las guarderías en los barrios son un soporte fundamental en la contención de los chicos, también los foros, como el de "la infancia robada", con la Hermana Marta Pelloni, acá funciona hace poco. Otro foro en la costa Uruguay "Por los derechos de la niñez, adolescencia y juventud". El consejo del niño está llevando un trabajo interesante, por el que busca la integración, de las organizaciones y gente que trabaja en estos temas.
Aún se necesita más eficiencia en la interacción entre el Estado y las organizaciones de base. Esto permitiría un mayor desarrollo de estrategias y logros a la hora de mejorar la calidad de vida de los niños, darles contención desde todos los aspectos para que puedan desarrollarse como se merecen.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

