Carnet de conductor
Por un lado, transmitirle cómo me fue en la primera etapa del trámite del nuevo carnet de conductor.Debo confesarle que fui con un susto bárbaro por todo lo que había leído y oído; sobre todo, con respecto a los viejitos como yo. Destaco que en la vereda me encontré con otro más viejo aún, al punto de que fue mi querido profesor de matemáticas: Jacobo Vaena. Él me dio ánimo y entré.Pues bien: desmiento todas aquellas críticas; lo único que lograron es asustarme. Dos preciosas chicas me atendieron con excelente trato y cortesía. (Antes había unos señores con muy buena voluntad pero sin ese carisma agradable que sólo aportan las mujeres.) Ni le cuento de los avances técnicos: computadora integrada al sistema nacional, con web cam para las fotos y lápiz electrónico para la firma digital, además de algo de que antes se carecía: aire acondicionado. Luego de las explicaciones, firmas etc., me pasaron a la sección de exámenes para darme el turno, donde fue atendido por otras chicas con similar calidad y eficiencia.No tuve que hacer cola y luego me enteré de que ello sucede sólo en los horarios picos. Pues también se atiende de tarde.Ah, me olvidaba ¡qué decrepitud! del otro propósito de esta nota: quedar bien con toda la gente que debe tomarme el examen, para que en lo posible, no me aplacen.Gustavo Rivas
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

