Choque con buenas ondas
Las calcificaciones en los tendones y fascias suelen ser rebeldes, pero pueden disolverse con terapia sónica de alta energía. Por Dres. Norberto Furman y Abel LemiñaJefe y Sub-Jefe Equipo de QuiropraxiaInstituto Furman de Bs. As. Al pensar en formaciones cálcicas en el organismo, lo primero que se nos viene a la mente son los cálculos renales, afección que se denomina litiasis renal, y también es sabido que esos cálculos (piedras) pueden producir, cuando obstruyen conductos internos del riñón, el cuadro doloroso agudo conocido como cólico renal.Pero resulta que hay calcificaciones menos conocidas, no por ser menos frecuentes, sino simplemente porque tuvieron menos difusión popular, y son las calcificaciones que se dan en los tendones y fascias, acompañando algunos procesos inflamatorios conocidos como tendinitis o fascitis, respectivamente. Calcificaciones más frecuentesDentro de las afecciones clásicas de estas tendinitis y fascitis, podemos mencionar:- Epicondilitis (o codo de tenista) - Tendinitis calcificante de hombro (la más frecuente es la del supraespinoso)
- Tendinitis Aquílea insercional.
- Fascitis plantar/Espolón calcáneo. (en la inserción de la fascia plantar en el hueso calcáneo) Del riñón al tendónLa ciencia buscó la forma de disolver esos cálculos renales y a partir de 1980 se comenzó a aplicar ondas sonoras especiales que generan una energía mecánica. Estas ondas son capaces de atravesar ciertos tejidos orgánicos sin lesionarlos. Este método terapéutico para los cálculos renales (litiasis renal) se conoce como litotricia.Ahora bien, había que resolver o al menos darle una oportunidad al tema de las calcificaciones presentes en las zonas de inserción de fascias y tendones, y por qué no usar el mismo principio que la litotricia, es decir utilizar un generador de ondas capaces de disolver la calcificación en el sistema músculo-esquelético.Entonces aparecieron las Ondas de choque (O.Ch) como una alternativa para esas formaciones de calcio tan molestas y rebeldes.Lógicamente, eso no desplaza a la terapia médico-kinefisiátrica, sino que suma un elemento más, aplicable según criterio médico y no como terapia de primera línea. Muchos pacientes, de hecho la mayoría, no llegan a necesitar ondas de choque, ya que suelen responder bien a lo fisiátrico, pero ante la rebeldía del caso se puede optar por este método. Cómo actúanEste método no invasivo, consta de un generador de O.Ch. que se aplica desde la superficie de la piel y las ondas se transmiten desde la superficie a la profundidad, atravesando tejidos, llegando a la zona previamente bien delimitada para "dar en el blanco" de la calcificación.Las ondas de choque fraccionan la calcificación y posteriormente los macrófagos son los que barren los restos en el tejido hasta que la calcificación desaparece. Ante la rebeldía del caso...Por lo tanto, si una tendinitis o una fascitis calcificada no se resuelve con terapia física, fármacos y/o infiltraciones, se debe evaluar la posibilidad de utilizar las ondas de choque, siempre y cuando el profesional lo considere posible, descartando por supuesto las pocas contraindicaciones que posee esta técnica.
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