Editorial | cambiemos

Chubut: una crisis que interpela a la política

Chubut es uno de los estados patagónicos rico en petróleo y turismo, pero incapaz de pagar los sueldos a empleados públicos y docentes, quienes están en pie de guerra.

Los reportes de los últimos días reflejan una situación explosiva desde el punto de vista social, ante la insolvencia del Estado gobernado por el peronista Mariano Arcioni, quien hace sólo tres meses ganó las elecciones para continuar en el cargo.

El 9 de junio Arcioni obtuvo el 41,3% de los votos y fue confirmado para gobernar cuatro años más. Pero hoy esa elección parece de ciencia ficción, a la luz de los acontecimientos.

Desde julio los empleados provinciales no cobran su sueldo normalmente, sufren cortes constantes en la cobertura de su obra social, la administración pública está paralizada y no hay clases.

La situación empeoró después que se conoció que dos docentes habían muerto en un accidente de tránsito tras asistir a una manifestación para exigirle al gobierno provincial el pago de sus salarios.

Esto motivó que un grupo de los manifestantes, que pasaba la noche acampando ante la Legislatura provincial, incendiara y destrozara el hall del edificio, además de enfrentarse violentamente con la policía. Los incendios se repitieron en otras ciudades de la provincia.

Pocas horas antes se hizo público que el gobernador Arcioni había enviado a esa misma Legislatura un proyecto de ley para aumentarse el sueldo un 100%. Lo mismo para buena parte de sus funcionarios.

En contraste, los docentes vienen cobrando su sueldo en cuotas ya que el Gobierno provincial alega no tener dinero para cumplir con el sueldo completo. La pregunta fue automática: ¿cómo, entonces, proponen aumentarse los sueldos un 100%?

Los salarios de los maestros no son uniformes en el país, dependen de cada una de las 24 provincias. Chubut, imán de turistas que cada primavera (austral) llegan para el avistamiento de ballenas en la Península de Valdés, es en teoría una de las que mejor le paga a sus docentes.

Según los opositores, Arcioni realizó promesa de aumentos de sueldos durante la campaña que son impagables. Por eso, luego de las elecciones, la situación se volvió insostenible.

El gobierno nacional se comprometió a enviar fondos a la provincia, principalmente mediante adelanto de fondos de coparticipación. Entre el 10 y 13 de septiembre, giró a 1.223 millones de pesos, según fuentes de la Casa Rosada.

¿Cómo una de las grandes provincias petroleras de Argentina atraviesa esta situación de insolvencia? Con el país inmerso en la campaña hacia las elecciones presidenciales del mes próximo, la crisis de Chubut se ha politizado.

Mientras desde la fuerza política del oficialismo nacional, Cambiemos, se asegura que el peronista Arcioni es un demagogo irresponsable, el peronismo nucleado en el Frente de Todos culpa a Macri por la situación de Chubut.

¿No deberían los políticos dejar de especular electoralmente ante el drama que viven los chubutenses? ¿No deberían ponerse a acordar una salida consensuada a la crisis provincial, dejando de lado la disputa por el poder?

Por lo pronto es un contrasentido que el Estado chubutense sea insolvente cuando la provincia tiene tantas riquezas. La actividad económica más importante es la explotación de petróleo y gas. A eso se le suma la cría de ganado ovino, al tiempo que Chubut aporta el 21% de la pesca nacional.

En Puerto Madryn se encuentra una de las fábricas de aluminio (Aluar) más grandes de Sudamérica. Y también hay un gran desarrollo del turismo, sobre todo internacional.

Dejá tu comentario