Codo doloroso medial
Es una afección que parece simple pero que suele ser motivo hasta de ausencia laboral. Por Dr. Abel Lemiña (*)[email protected] Las afecciones o trastornos del codo son relativamente conocidas, especialmente las llamadas codo de tenista, que en realidad es epicondilitis o el de golfista, que es una epitrocleítis. Sin embargo, la mayoría de los pacientes que se presentan con estos codos patológicamente "típicos", jamás han tomado una raqueta entre sus manos y mucho menos un palo de golf.Más allá de la nomenclatura de estas afecciones, lo importante es entender que el sufijo "itis" implica inflamación, la que se suma a la primer parte del nombre indicando la zona afectada. Ambas son zonas donde se insertan (agarran) los tendones que van por el antebrazo y que intervienen en los movimientos del codo y la muñeca, Uno es el epicóndilo, situado en la región externa de la articulación y la epitróclea en la zona interna del codo, ello observando el brazo extendido con la palma hacia delante. Pero de estas entidades inflamatorias del codo ya hemos hablado. Parecido pero medialDejando de lado a estos dos conocidos problemas, pasemos al invitado de hoy, el codo doloroso medial, que al igual que las dos afecciones antes mencionadas, obedece a una inflamación producto de movimientos repetitivos o posiciones forzadas, pero que afectan, en este caso a la parte media y anterior del codo.Como los músculos trabajan combinados entre las articulaciones del codo y la muñeca, la exageración de movimientos o la alteración o falla técnica de los mismos, puede darse con relativa frecuencia en el ámbito laboral. Allí, uno por lo general está siete u ocho horas, cinco veces por semana, y si realiza un movimiento inadecuado o sobrecargado en la cantidad, puede darse esta patología.La combinación de flexión de dedos y rotación de muñeca con codo flexionado, dan un estado de predisposición a la lesión. En si podemos decir que sufren una sobrecarga los músculos flexores de muñeca y mano pero en la inserción superior, es decir en el codo. SíntomasEl paciente se presenta con dolor en la zona media y anterior del codo, con irradiación a antebrazo y mano y por supuesto, debido al dolor, una importante disminución de la movilidad, a lo que se suma disminución de la fuerza.En la consulta, el interrogatorio es clave a la hora de encontrar la causa, ya que seguro aparecerá en el relato, que hubo una sobrecarga de movimientos, un esfuerzo o posición determinada, que es la desencadenante de esta alteración músculo esquelética. Estas pueden estar relacionadas con el trabajo que realiza, con una actividad a la que no está acostumbrada, pero que indefectiblemente inflamarán los tendones, provocando el dolor y la discapacidad funcional articular. El diagnóstico es clínico, pues el cuadro pocas veces lleva a dudas, y poco o nada aportan los rayos X ya que el hueso en sí está indemne.Este cuadro trae aparejado un gran ausentismo laboral, una importante pérdida de la capacidad de realizar actividades de la vida diaria y por supuesto restringe la posibilidad de hacer actividades deportivas. Mucho más que un tratamientoUna vez diagnosticado, se debe inmediatamente comenzar con un plan de tratamiento que tiene que estar dirigido a combatir el dolor y la inflamación, y a la recuperación funcional del codo.Para ello, existe un vasto arsenal terapéutico, con fármacos antiinflamatorios y analgésicos, es de vital importancia el tratamiento kinefisiátrico, con el manejo de la crioterapia (terapia con frío), la fisioterapia, y por supuesto la reeducación del movimiento, para evitar la recidiva (repetición) del problema.En el caso de ser un a codo doloroso medial de origen laboral, debe hacerse un análisis profundo del caso, para indicar a la empresa o empleador, las modificaciones que éste debe tener en cuenta, ya que de no hacerse, es factible que no sólo el mismo empleado se vuelva a lesionar, sino que le ocurra en forma similar al resto de los compañeros que realicen esa tarea.Este cambio favorecerá a ambas partes, ya que el empleado no se verá afectado en su salud, y el empleador verá que desaparecen las ausencias por ese motivo, y por ende los gastos, a la vez que se logra una mejora en la producción. (*) Dr. Abel LemiñaDoctor en Kinesiología y Fisiatría Tesis Doctoral "Medicina Física en Osteoporosis"Investigador en Medicina Física Jefe de Investigaciones de Medicina Física del Instituto FurmanEspecialización en QuiropraxiaSub. Jefe Equipo de Quiropraxia del Instituto FurmanEx. Miembro del Tribunal de Honor del Colegio de Klgos. de E.R. ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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