Competencia comercial
Esta nota pretende hacer referencias a las distintas modalidades financieras y de comercialización que ofrece el mercado nacional y que coloca en desventaja al operador minorista comercial local. Los diarios capitalinos llenan sus páginas con ofertas que no se corresponden con las realizadas en otras ciudades del país.Luis Alberto Dalcol*OpiniónPor distintos medios de publicidad se observan ofrecimientos de modalidades financieras y de comercialización que se sabe están originadas en acuerdos especiales entre las grandes cadenas comerciales y las más importantes entidades bancarias. Descuentos exorbitantes y plazos desmesurados sin costos financieros, son ofrecimientos corrientes que el pequeño comercio no puede llegar a proponer.El hecho apreciado es que estos convenios alcanzados no guardan ninguna relación con la operatoria normal ofrecida por quienes realizan dichos acuerdos con los negocios pequeños y medianos establecidos en nuestra ciudad, creando así una discriminación injustificada, que incluso podría transgredir la legislación en vigencia.Muchos de los bancos localizados en nuestra ciudad no ofrecen al comercio local los mismos sistemas de asistencia financiera que sus casas centrales acuerdan con las grandes cadenas en beneficio del consumidor.Las diferencias de los ofrecimientos propenden a la concentración económica y muestran un marcado sesgo antifederal en detrimento de los operadores comerciales situados en el llamado "interior" del país que no corresponde ni debe suceder.La cercanía de nuestra ciudad a Capital Federal y a la zona de Pilar agrava la situación descripta e incrementa la fuga de nuestros recursos locales.Aunque resulten notorias y significativas las diferencias con los marginales canales de comercialización llamados "las saladitas", en la práctica, provocan similares e insalvables contrastes que lesionan las reglas de la sana competencia comercial.La ubicación del negocio o el volumen de su operatoria no pueden originar, que con el servicio financiero prestado por las mismas instituciones localizadas en nuestra ciudad hagan acuerdos diferenciados que induzcan, económica y financieramente, al consumidor en la compra de bienes de consumo en los grandes centros de ventas.Posiblemente el Banco dela Nación Argentinay el Banco Credicoop Cooperativo Limitado sean la excepción a la situación antes descripta.Las entidades gremiales empresarias de segundo grado deberán hacer notar esta realidad y exigir a las autoridades pertinentes el control de los ofrecimientos diferenciados por iguales operadores económicos que puedan modificar, en detrimento, el entramado social de las ciudades menores alejadas de los centros desarrollados del país.No obstante lo aquí expuesto el comercio local no puede descansar y permanecer en espera de una solución externa y deberá buscar otras alternativas de comercialización que marquen diferencias para absorber las modalidades apuntadas.* Contador Público Nacional
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

