Con el paraguas en la mano
El clima de mitad de año dista de ser el mejor. Exageran quienes hablan de crisis, pero abundan los motivos de preocupación.Mario Alarcón MuñizDe evitar la crisis se trata. Las señales de la realidad suelen ser inequívocas. Una disminución de la actividad económica se venía advirtiendo desde varios meses atrás y acaba de confirmarlo nada menos que el INDEC al producir su informe de abril, dando cuenta de una "desaceleración de la economía". A partir de allí no pocos observadores advierten una "fuerte desaceleración". La atribuyen, entre otros, a dos factores de mucho ruido en los últimos meses: la restricción de las importaciones y el corralito del dólar. El mismo informe oficial revela que la producción de automotores (no la comercialización) disminuyó un 23% y la construcción cayó un 3,8%, ambos índices de abril último respecto del mismo mes del año anterior.Números realesDatos muy concretos de la última semana confirman la tendencia. Fiat Córdoba suspendió transitoriamente a 1.700 operarios, aunque se estima que la mayoría volverá al trabajo el próximo jueves. La Renault Santa Isabel, también de Córdoba, aplica por estos días un plan de suspensiones motivado por la menor producción de camiones. La autopartista Montich está en dificultades, pues solicitó el procedimiento preventivo de crisis que puede incidir en la fabricación de unidades Iveco.Mientras tanto y por las dudas, los que tienen dólares se los llevan. En los últimos seis meses los depósitos privados han disminuido un 34%: de 15.000 millones a 10.000 millones. De esta última suma se está retirando un promedio del 1% diario. Se supone que esa plata no se guarda en el colchón, sino en bancos del exterior. La perdemos, sin dudas.Nada de eso indica que nos estamos yendo al tacho, pero son advertencias muy claras. Al tacho nos iremos si se las toma con indiferencia, se las menosprecia o se las atribuye a intentos golpistas de la prensa satánica.Todos lo sabemosLos problemas entrerrianos no son muy diferentes, aunque tienen sus características peculiares.Del agro, ni hablar. Ya lo hemos hecho en notas anteriores. Dentro de unos días, el lunes 25, celebraremos el centenario del Grito de Alcorta y su consecuencia inmediata: la fundación de la Federación Agraria Argentina. Con pena y sin gloria ha pasado un siglo para seguir más o menos como entonces. El chacarero sin tierra o a punto de perderla. Antes acechaba el terrateniente; ahora el monopolio o el "pool" de siembra. El tambero chico a las puertas de la ruina. Lo empujan el tambo grande, la industria y el supermercado.Así las cosas, el agricultor se retrae a la hora de sembrar. El Sistema Informático de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos acaba de estimar que nuestra provincia producirá menor volumen de trigo en la campaña que ha comenzado, calculando la disminución en un 35 ó 40% respecto de la campaña anterior. Todos los entrerrianos sabemos lo que esto significa.Industriales preocupadosDentro de un escenario menos complicado, los industriales han comenzado a percibir signos poco favorables. Como un período de "amesetamiento con tendencia a disminución de la demanda" definió el momento actual en nuestra provincia el presidente de la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER), Antonio Caramagna, quien demandó de las autoridades "mensajes claros para salir de la incertidumbre", tras revelar que en el presente contexto a los industriales les resulta "muy difícil planificar". Los complican la inflación y el cerco de las importaciones.La UIER se reunió el jueves en Federación y espera plantear sus inquietudes al gobierno provincial en próximos días. Por lo pronto las restricciones del suministro de gas, debido a la mayor demanda invernal, alcanzan ya a una docena de empresas entrerrianas que de esta manera experimentan la caída o el encarecimiento de sus actividades por el uso de combustibles alternativos más caros.La caja flacaA su vez las finanzas provinciales no pasan por su mejor momento. Este tema merece un análisis más pormenorizado en una venidera ocasión, pero las señales no son buenas. Los intendentes justicialistas se reunirán el jueves próximo para evaluar la situación porque algunos se quejan -todavía a media voz- de la falta de apoyo provincial a sus obras municipales en ciertos casos o del retraso de sus fondos de coparticipación, lo que sería una cuestión más grave si se comprobara. La paralización de obras deriva en desempleo y menor actividad, bien se sabe.Trazamos sólo algunos trazos proporcionados por la realidad. Nada de esto es suficiente para pronosticar tormentas ni es nuestra intención hacerlo. Pero se trata de signos que reclaman atención preferente por parte de quienes tienen la responsabilidad de gobernar. Por las dudas salgamos con el paraguas en la mano.
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