DEBATE CRUZADO
Contrapunto: La opinión de un militante de La Libertad Avanza y uno del PJ sobre el primer mes de la presidencia de Milei
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El militante libertario Ale Watters y la del peronismo Camila Ronconi dejaron su postura sobre lo que fueron los primeros 30 días de Javier Milei como Presidente de la Nación.
El presidente de la reconstrucción
Por Ale Watters - Fundador de la organización liberal “El Club de los Viernes Argentina”
Un domingo como el que hoy está leyendo esta columna en diario El Día pero de 1948, Ludwig Erhard tenía que poner en marcha las políticas de libre mercado para la recuperación alemana de la pos-guerra.
Alemania, luego de la guerra, había quedado totalmente desbastada tanto en infraestructura como en asuntos económico-financieros. Además, existía una gigantesca escasez de alimentos.
El gobierno pensó que la mejor manera de asegurar los alimentos para la población era controlar los precios para que sean accesibles. Posteriormente, los productores no podían seguir vendiendo a ese precio y comenzaron las cuotas de ración para la población (sólo se podían comprar 2 tomates, 3 limones, 5 papas por persona).
El sábado Erhard se encontraba en el despacho de su oficina, rezando con todas sus fuerzas. Si bien él había tenido una excelente formación por parte de Ludwig Von Mises, las dudas invadían su bienestar, no sabía si iba a funcionar lo que estaba por hacer.
El plan era desregular la economía, quitando los subsidios a los empresarios amigos del gobierno y eliminando los precios máximos y regulaciones de la economía que impedían el desarrollo de Alemania (Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia).
Erhard rezó tan fuerte y tan seguido que los vecinos escuchaban sus lamentos, estaba por poner a prueba la tesis de su vida, de su resultado no dependía solo Alemania si no el futuro de la teoría económica y la credibilidad del libre mercado para el mundo libre.
El domingo 20 de junio de 1948 el gobierno lanza el paquete de reformas de Erhard. Al día siguiente, las principales plazas de Berlín estaban llenas de puestos de frutas de los productores, Alemania salió de la miseria y se convirtió nuevamente en el principal motor de Europa.
Todo ello para referirnos a la siguiente frase: “Lo que está haciendo Milei en Argentina es solamente comparable con lo que hizo Erhard en Alemania” dicha por Jesús Huerta de Soto, el mayor exponente de la escuela austríaca de economía del mundo en habla hispana. Milei fue uno de los mayores discípulos de Huerta de Soto.
Huerta de Soto fue alumno de Hayek, Hayek de Mises. Mises fue quien guió a Erhard en la reconstrucción de Alemania. Y es la misma teoría económica, esta vez probada y comprobada, la que está aplicando Milei para Argentina.
Quienes votaron a Milei solo tenían una duda: Cómo iba a hacer Milei para poder negociar con el resto de las fuerzas, siendo que él (no lo es, pero algunos pensaban que sí) es una persona que va al choque.
En 30 días mostró cintura para controlar todas las manifestaciones, envió un DNU que beneficia la desregulación de la economía y envió una ley que de aprobarse, reafirma el DNU (jugada maestra).
Milei no solamente está haciendo la reforma que le pidieron, sino que lo está haciendo con un timing político muy bueno. Tuvo que aprender que el gradualismo de Macri no sirve y que el 50% de los chicos inmersos en la miseria no pueden esperar un segundo más.
Además, el presidente está a punto de eliminar la bomba de las LELIQS. Estamos hablando que además de evitar una nueva hiperinflación del país (que tendría consecuencias descomunales a nivel económico), Milei ha hecho un gran esfuerzo por mejorar ese desafío y llevar adelante un paquete de reformas expansivas.
Todo indica que si Milei logra pasar su ley de Bases y la inflación sigue este camino, el último trimestre del 2024 podría empezar a ser expansivo. Aun siendo que se está arreglando con el presupuesto del gobierno anterior.
Panic Show a plena luz del día.
Por Camila Ronconi - Abogada y militante peronista
Este 10 de enero se cumplió un mes de la asunción de la formula Milei – Villarruel. A tan corto tiempo podría parecer apresurado realizar un análisis, sobre todo para quienes eligieron esta propuesta y aún hoy apuestan a la esperanza. Sin embargo, solo un mes basto para demostrar que el atropello de la República no era solo un slogan de campaña del Milei rebelde (que pasadas las PASO mostró su desenfreno para “acordar” con cualquiera sector dispuesto y que retorció su discurso con miras a alcanzar la mayoría electoral), sino una realidad que dio sus primeros pasos con la promulgación del Decreto de Necesidad y Urgencia N° 70/2023.
Este mega decreto, elaborado por el ex funcionario macrista, Federico Sturzenegger, y por el flamante nuevo ministro de economía –ex ministro de economía del gobierno de Macri– Luis Caputo, tristemente recordado por haber contraído la deuda a 100 años durante dicha gestión, establece en primer lugar la desregulación total del estado e intenta luego borrar –o modificar– de un plumazo nada más y nada menos que 300 leyes.
Esta práctica antidemocrática implica sin dudas una reforma constitucional encubierta, que avasalla una parte vertebral de nuestro sistema de gobierno, el poder legislativo y con el también a la población que ha sido protagonista de los debates de las mismas. Las normas alcanzadas por el DNU implican una reforma a aspectos constitucionales trascendentales, tales como la regulación estatal de los valores de mercado de la vivienda, los alimentos, los medicamentos, el cuidado de nuestros bienes naturales y garantías de derechos laborales.
El mega DNU tiene hoy consternados a grandes sectores de la población: sindicatos, organizaciones sociales, gremios, universidades, y sectores empresariales, quienes han presentado diversos amparos en defensa de las instituciones y derechos manoseados. En virtud de uno de ellos recientemente la Cámara del Trabajo suspendió la reforma laboral que pretendía permitir el trabajo en negro y los despidos sin indemnización.
Los argentinos y argentinas -incluso los aun esperanzados- viven hoy en una alerta expectante ligada directamente a la incertidumbre de cuantos días más podrán soportar el “esfuerzo” que Milei les pide. Esta, en mi opinión, es la primera –y crucial- traición a sus votantes, a quienes prometió que el ajuste lo pagaría La Casta, y en lugar de ello arremetió contra el pueblo trabajador con un mega ajuste, permitiendo una liberación de precios que generó un 25,5 % por ciento de inflación solamente en el mes de diciembre –hecho insólitamente celebrado por el presidente-, un aumento de los servicios básicos (transporte, gas, electricidad, servicios de comunicación), todo ello fundado en que durante estos últimos años vivimos una “fiesta” que alguien debía pagar.
Estas medidas impactaron directamente sobre la menguante clase media y no hacen otra cosa que empeorar la distribución de la riqueza en nuestro país. Y aunque me genere poco asombro, al ensalzado León que prometió cortarse un brazo antes de subir ningún impuesto no se lo observa manco ni automutilado en -siquiera- un dedito. Y siendo fiel a la verdad, no resulta necesario realizar ninguna clase de encuesta para saber que en la Argentina durante los últimos años no vivimos ninguna fiesta, sino un Estado presente que -aun con mil defectos conocidos- iba en dirección de disminuir la brecha social.
Hay quienes creen que “si a este gobierno le va bien nos va bien a todos”. Esta frase que es repetida, a mi entender, sin mala intención por muchos, se encuentra a kilómetros de la realidad. En primer lugar porque para sumar a la carencia de proyectos que pregonaba el espacio de la Libertad Avanza durante la campaña, hoy se encuentran ejecutando acuerdos con el FMI, prometiendo la privatización de empresas estatales, el cese de la obra pública, la reducción del estado, recetas viejas y conocidas en nuestra Argentina que jamás contribuyeron al bienestar y la felicidad del pueblo. Sino miren la historia y vean como terminó el menemismo.
