Cuidar a los chicos del ciberacoso sexual
El llamado grooming o delito de acoso sexual a menores vía Internet, que afecta a miles de personas en todo el mundo, debería generar lógica inquietud entre las familias.El nuevo tipo de pederasta, abusador sexual infantil, busca a sus víctimas por Internet, las ubica, se pone en contacto con ellas, se gana su confianza y finalmente consuma su abuso.
Las denuncias no suelen abundar, porque tanto las víctimas como sus padres son reticentes a presentarlas. No obstante lo cual no hay dudas de que se está ante una nueva forma de abuso sexual.El tema fue motivo de debate el año pasado en el Senado de la Nación, en el marco de una jornada de reflexión sobre delitos informáticos, en la que intervinieron personalidades extranjeras.En la ocasión Silvia Kierkegaard, presidenta de la Asociación Internacional de Abogados de Dinamarca, reconoció que "la Argentina tiene un tráfico sexual bien documentado y es uno de los destinos favoritos de los pedófilos".Esta táctica de seducción de niños y adolescentes a través del chat se está extendiendo a la par del crecimiento de la accesibilidad a Internet. Cualquier adulto, por caso, puede abrir un fotolog como si fuera un menor.Por esta vía puede hacer que las chicas hagan poses comprometidas -como un simple juego de adolescentes- frente a la webcam. A partir de allí comienza la extorsión: se las amenaza con enviar esas imágenes a los padres, a menos que se presten a los propósitos del adulto.En la reunión del Senado miembros de la Policía Federal mostraron casos reales en los que la extorsión terminó luego en el abuso."Este es un nuevo fenómeno, una forma de abuso sexual utilizando las nuevas tecnologías. Una delito contra la integridad sexual y una vulneración de los derechos de los niños", dijo por su lado Inda Klein, especialista en niñez y nuevas tecnologías."Claramente es una forma de abusar de un niño, aunque pueda suceder mientras el chico esté en su casa con sus padres", refirió. En realidad, siempre hubo adultos que sedujeron a pibes de modo no violento.Lo que cambia en estos casos es que un problema viejo es facilitado por el anonimato que permite el chat. A nivel internacional se debaten cada vez más los usos que los niños y adolescentes hacen de las nuevas tecnologías.Las estadísticas constatan que van en aumento las experiencias desagradables, convirtiéndose las mujeres en blanco preferido del acoso. Así, es común que se les pidan imágenes y datos personales.Hay chicas que han mantenido encuentros cara a cara con personas que habían dado datos falsos. En otros casos directamente les propusieron mantener relaciones sexuales.Frente a este problema, están los que piden contar con leyes que protejan a los chicos en Internet. Pero otros descreen que una ley lo pueda resolver todo, y en este caso piden a los chicos construir pautas de auto-cuidado.Por otro lado, se pide el compromiso de los adultos -los padres y los docentes- para que se comprometan en el fenómeno. El tema es complicado porque según los expertos las censuras y filtros no conducen a nada."Lo que no hagan en sus casas, lo harán en lo del amigo, o en el ciber", asegura Marcela Czarny, de Chicos.net, al explicar los desafíos que la tecnología plantea sobre todo a los padres.En tanto, Kierkegaard está convencida de que se necesita un régimen legal para frenar estos actos. "Muchos países, como Inglaterra, Gales, Estados Unidos y Australia reformaron sus leyes de forma tal de convertir en ofensa la concertación de citas con un niño con la intención de abusar sexualmente de él (o ella)", argumentó.
Las denuncias no suelen abundar, porque tanto las víctimas como sus padres son reticentes a presentarlas. No obstante lo cual no hay dudas de que se está ante una nueva forma de abuso sexual.El tema fue motivo de debate el año pasado en el Senado de la Nación, en el marco de una jornada de reflexión sobre delitos informáticos, en la que intervinieron personalidades extranjeras.En la ocasión Silvia Kierkegaard, presidenta de la Asociación Internacional de Abogados de Dinamarca, reconoció que "la Argentina tiene un tráfico sexual bien documentado y es uno de los destinos favoritos de los pedófilos".Esta táctica de seducción de niños y adolescentes a través del chat se está extendiendo a la par del crecimiento de la accesibilidad a Internet. Cualquier adulto, por caso, puede abrir un fotolog como si fuera un menor.Por esta vía puede hacer que las chicas hagan poses comprometidas -como un simple juego de adolescentes- frente a la webcam. A partir de allí comienza la extorsión: se las amenaza con enviar esas imágenes a los padres, a menos que se presten a los propósitos del adulto.En la reunión del Senado miembros de la Policía Federal mostraron casos reales en los que la extorsión terminó luego en el abuso."Este es un nuevo fenómeno, una forma de abuso sexual utilizando las nuevas tecnologías. Una delito contra la integridad sexual y una vulneración de los derechos de los niños", dijo por su lado Inda Klein, especialista en niñez y nuevas tecnologías."Claramente es una forma de abusar de un niño, aunque pueda suceder mientras el chico esté en su casa con sus padres", refirió. En realidad, siempre hubo adultos que sedujeron a pibes de modo no violento.Lo que cambia en estos casos es que un problema viejo es facilitado por el anonimato que permite el chat. A nivel internacional se debaten cada vez más los usos que los niños y adolescentes hacen de las nuevas tecnologías.Las estadísticas constatan que van en aumento las experiencias desagradables, convirtiéndose las mujeres en blanco preferido del acoso. Así, es común que se les pidan imágenes y datos personales.Hay chicas que han mantenido encuentros cara a cara con personas que habían dado datos falsos. En otros casos directamente les propusieron mantener relaciones sexuales.Frente a este problema, están los que piden contar con leyes que protejan a los chicos en Internet. Pero otros descreen que una ley lo pueda resolver todo, y en este caso piden a los chicos construir pautas de auto-cuidado.Por otro lado, se pide el compromiso de los adultos -los padres y los docentes- para que se comprometan en el fenómeno. El tema es complicado porque según los expertos las censuras y filtros no conducen a nada."Lo que no hagan en sus casas, lo harán en lo del amigo, o en el ciber", asegura Marcela Czarny, de Chicos.net, al explicar los desafíos que la tecnología plantea sobre todo a los padres.En tanto, Kierkegaard está convencida de que se necesita un régimen legal para frenar estos actos. "Muchos países, como Inglaterra, Gales, Estados Unidos y Australia reformaron sus leyes de forma tal de convertir en ofensa la concertación de citas con un niño con la intención de abusar sexualmente de él (o ella)", argumentó.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

