Cultivar un jardín nutritivo
La huerta orgánica familiar posibilita la vuelta a la alimentación sana. Desde la Facultad de Bromatología se propone educar en esta sana costumbre. Por Elsi Rodrí[email protected] La Facultad de Bromatología de Gualeguaychú, no es una entidad de puertas adentro, sólo académica, sino que tiene un compromiso y una acción permanente con la ciudad y con la región, que le da un perfil social que la caracteriza. El Área de Extensión Universitaria es el brazo comunicante entre la institución y la comunidad.Una de las propuestas de acción es fomentar las huertas orgánicas, para lo que organizó una importantísima y completa jornada en Noviembre de 2008 que sirvió de lanzamiento para este proyecto de repercusión social.Entrevistamos a la Secretaria de Área de extensión, Licenciada Alicia García, quien comenzó diciendo: “El objetivo es interactuar con la comunidad, vincular la universidad con el medio y el medio con la universidad, trabajar con los distintos actores, como ser los docentes, estudiantes que están involucrados con los proyectos, como también con diferentes instituciones y organizaciones no gubernamentales y otras personas de la sociedad civil.” ¿Cómo se eligen los proyectos y en qué se pone énfasis?De acuerdo a los diagnósticos que surgen de los distintos propuestas, nos abocamos a atender las demandas concretas de la comunidad, con acciones que sean factibles de llevar adelante. Muchos de estos proyectos apuntan a la salud familiar, comunitaria, se pone énfasis en la promoción y prevención en salud, para lo cual se trabaja mucho en las escuelas, porque pensamos que los estudiantes son una población cautiva, interesante para trabajar con ellos.Los chicos son comunicadores hacia dentro de cada hogar, o sea que formamos a la familia educando en salud a los estudiantes, quienes llevan a la casa hábitos que hacen a la salud. ¿Por qué la facultad se propuso fomentar la huerta familiar? Porque volver a la huerta es volver a la alimentación natural, a comer “sano”, lo que es un punto clave, aplicable al abordar temas como obesidad, hipertensión, síndrome metabólico, diabetes. ¿Usted sugiere que el progreso de algún modo degradó la calidad alimentaria?Algo de eso hay, en la historia de la alimentación se vienen pasando por diferentes etapas, y se llegó un momento en que se abusó y aún se hace, en la búsqueda de productos muy industrializados, como ser azúcar refinado, una harina superblanca, y eso se logra a expensas de ir sacándole a ese grano de trigo las diferentes capas que tiene elementos nutritivos. Es una harina de una calidad comercial determinada, pero que deja de tener la calidad biológica que tendría una harina de un grano entero. Éste es sólo un ejemplo de por qué tenemos que volver a las fuentes. ¿Cuáles son los beneficios de producir en casa lo que vamos a consumir?La huerta familiar es una opción muy importante que hay que incorporarla en cada familia. Donde haya un espacio sería altamente beneficioso trabajar una pequeña huerta donde poder obtener verduras frescas. Así se hacía décadas atrás en las casas, cada una tenía su “quintita”. Usando elementos orgánicos que no contaminan, sin productos químicos, poder obtener las frutas y verduras para la familia, incluso para los vecinos y con ellos hacer intercambios. En la salud física hace bien, ¿y en lo personal?Darle valor a lo que uno puede producir para su autoconsumo, dignifica a la vez que alimenta sanamente. Para eso hay que reeducar a las familias para que vuelvan a esa huerta familiar que la industria y el progreso fueron por error erradicando. Ya tenemos dos cosas claves, alimentación sana y dignificar a la familia. ¿Se le enseña el manejo correcto de una huerta a los que se animan al cambio?Así es, la Facultad tiene articulación de trabajos que tiene que ver con capacitación a huerteros, con gente del Programa de Agricultura Urbana de la Municipalidad de Rosario, donde se viene trabajando con mucho éxito en este tema. Proponemos la huerta, pero asesoramos a los que quieran producir su alimentación. ¿El slogan de la Facultad que dice “tres miradas hacia la huerta orgánica”, a qué se refiere?La idea es la construcción de saberes sobre la huerta orgánica, y eso cuenta con un abordaje a través de tres miradas, las que son fundamentales para un cambio de mentalidad y lograr estimular las huertas orgánicas familiares. Una es la mirada social, en la huerta natural, en la participación de la familia y el vecino, las claves para un emprendimiento exitoso; la otra es la institucional, donde la intervención docente orienta y da opciones para la producción y por último, la mirada estética que es entender la huerta como un verdadero jardín nutritivo. Lic. Alicia García- Licenciada en Bromatología- Docente de la UNER- Secretaria del Área de Extensión Universitaria de la Facultad de Bromatología (UNER)
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

