De eso no se habla (durante la campaña)
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Hace décadas ya, en los tiempos en que las maestras siempre, pero siempre tenían razón, existía un completo inventario de temas que solo se podían abordar en contextos severamente controlados. FundavidaOpinión El más controversial de todos era el sexo y todas sus cuestiones colaterales; en aquellos años ni siquiera había educación sexual en las escuelas y lo que uno aprendía generalmente ocurría por boca de impúdicos idóneos de nuestra edad que habían accedido a ellos escuchando detrás de las puertas o a manos de algún experimentado hermano mayor.Pero el tiempo transcurrió y las cosas cambiaron, sin que nadie nos consulte como siempre ocurre, y sin advertir la enorme turbación que nos produce darnos cuenta que nuestras convicciones acerca de lo que es moral y/o inmoral son apenas vigentes durante nuestros años dorados, pero cuando viene la generación siguiente son abandonadas e incluso muchas veces denostadas por quienes nos suceden.Hoy por hoy, en el mundo conocido como occidental y cristiano, ya no quedan temas reservados para ser encarados previa autorización de alguien.De hecho la mayoría de nosotros nos hemos hecho expertos en todo, especialmente en aquellas cuestiones de las que no sabemos nada.Sin embargo existe un tema muy particular en el que se da una situación atípica que los sociólogos y politólogos todavía no han desentrañado, tema del que la dirigencia política casi nunca habla y si lo hace lo encara desde la más supina ignorancia: el tema Ambiental.La gente común está preocupada por estos temas, de hecho están presentes casi cotidianamente en la prensa, pero pareciera que nuestros dirigentes políticos no; incluso se les nota su evidente incomodidad cuando alguien los enfrenta cara a cara con esta problemática.La clase política generalmente los elude y trata de evadirse de ellos con generalidades que no implican un mayor compromiso, de hecho no han formado parte en ningún momento de las preocupaciones manifestadas por los candidatos presidenciales que disputaron el acceso a la primera magistratura de nuestro país.En otras latitudes, al menos en lo formal, los presidentes de los países más ricos, como Obama, Hollande o Merkel por nombrar algunos ya los han incorporado en su agenda.Y si bien cacarean en un lado y ponen los huevos en otro, al menos los abordan y se hacen eco de las preocupaciones al respecto que expresan cada día con mayor fuerza los ciudadanos de sus respectivos países.Aquí no, decididamente no lo tocaron en campaña, casi se podría decir que fue eludido cuidadosamentePero hoy, pasada ya la frenética jornada electoral, los triunfadores han comenzado a esbozar las iniciativas que impulsarán en su gestión.Tomamos en primer lugar las palabras del futuro Secretario de Ambiente, el Rabino Sergio Bergman quien afirmó que: "...impulsará el uso responsable de las fumigaciones en los campos y de la minería a cielo abierto". Planteando de entrada que no cuestionará los modelos de agricultura industrial y el de la mega minería lo que en sí mismo es una toma de posición a favor de ambos sistemas.El futuro Secretario de Ambiente se ocupa de invocar reiteradamente las palabras del papa Francisco, en una muestra de oportunismo político que no merece la admirable Encíclica Laudato Sí que condena expresamente el consumismo irracional y las agresiones a la naturaleza que Bergman parece propiciar con sus anuncios.Lo mismo ocurre con los temas referidos a la energía y la minería. Estos ámbitos serán elevados al rango de Ministro de Energía y Minería y estarán a cargo del ex CEO de Shell, Juan Aranguren.En sus primeras declaraciones no mencionó a las energías renovables pero si lo hizo con los hidrocarburos provenientes de la fractura hidráulica, Fracking, que según anunció serán impulsados.Por otra parte el solo hecho de que se eleve al rango de Ministerio a la Minería implica en sí mismo que los proyectos de minería a cielo abierto serán impulsados desde la esfera oficial.Con respecto a las plantas de celulosa el presidente electo ya se manifestó como un promotor, con argumentos falaces que señalamos en una nota anterior.El cambio climático, que ha dejado de ser una amenaza para transformarse en un flagelo real que está afectando vastas zonas de nuestro país con sus meteoritos climáticos que dejan decenas de miles de víctimas severamente afectadas cada vez que ocurren no ha sido mencionado ni los recientemente anunciados planes para instalar varias nuevas centrales nucleares en un país como el nuestro, donde las energías renovables se ofrecen prácticamente al alcance de la mano en todo el territorio.Las organizaciones de la sociedad civil han demostrado en la última década un significativo esclarecimiento y capacidad de cuestionamiento de estos modelos lo que augura escenarios de conflictividad social que ocurrirán inexorablemente si pretenden instalarse estas políticas.
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