Del trastorno de la memoria reciente al delirio y las alucinaciones
Los síntomas de la enfermedad de Alzheimer, de acuerdo a su intensidad y su evolución, pueden agruparse como para categorizar 3 etapas o estadíos, en el contexto de su desarrollo: etapa temprana, etapa intermedia y etapa tardía.Por el Dr. Julio ZarraEspecial para El Día-5ta entrega-Esta división por etapas sirve para entender el progreso de la enfermedad, o su evolución, para ayudar a los cuidadores a estar alertas a problemas potenciales y permitir planificar las tareas futuras. Ciertamente cada persona vivirá el progreso de la enfermedad de una manera distinta.
Algunos de los aspectos que mencionamos pueden aparecer en cualquier de las etapas.
También es importante tener en cuenta que en todos los períodos o etapas, pueden aparecer cortos o fugaces momentos de lucidez y la memoria afectiva permanece en ellos. Primer Etapa de la EA (Estado Leve)Por tratarse de una enfermedad gradualmente progresiva, es difícil precisar el momento exacto de su comienzo. Incipientemente puede presentarse con:- Olvidos progresivos (cada vez mayores).- Acciones y manifestaciones repetitivas. Pregunta lo mismo varias veces o relata siempre el mismo episodio repetitivamente.- Confusión con respecto a consignas, instrucciones, manejo del dinero o de decisiones simples.- Pérdida de la espontaneidad y la iniciativa.- Cambios de personalidad y de estado de ánimo o humor.
- Conductas extrañas y discordantes.- Desorientación, al comienzo leve, en tiempo y espacio.- Dificultades en el lenguaje, para expresarse o pronunciar palabras Segunda Etapa (Estado Moderado)- A medida que la enfermedad avanza los problemas se van haciendo cada vez más evidentes y sus actividades más limitadas.- Comienza con falsos reconocimientos. Dificultad en reconocer a familiares y amigos cercanos.- No puede retener, memorizar, nuevas experiencias.- Puede deambular improductivamente. (Idas y venidas sin ninguna finalidad).- Puede tener Inquietud. Posibles episodios de inquietud o excitación psico-motriz.- Puede presentar dificultad en la organización de sus pensamientos.- Puede aparecer irritabilidad, nerviosismo o mal humor.- Puede descuidar su imagen, su vestimenta y su higiene personal.- No puede autoabastecerse. Pierde su independencia. Es incapaz de vivir solo sin problemas.- No puede realizar solo las actividades cotidianas, como cocinar, limpiar o salir solo de compras.- Puede perderse, en su barrio de siempre o de toda la vida y hasta aún en su propia casa.- Puede creer o afirmar ideas que no se corresponden con la realidad: ideación delirante.- Puede ver u oír cosas que no existen: alucinaciones visuales o auditivas.- Puede creer o afirmar ideas que no se corresponden con la realidad: ideación delirante.- Puede aparecer incontinencia de esfínteres, tanto urinaria como fecal Tercer Etapa (Estado Severo o Grave)En esta etapa, llamada también etapa terminal, el paciente está en total dependencia de su cuidador. Los problemas de memoria son muy serios y se hace más notable su deterioro físico.
- Puede tener pérdida de peso, a pesar de una dieta adecuada.- No puede realizar ninguna actividad de cuidados diarios solo. Su dependencia con su cuidador es total.- Se comunica muy poco o nada. Puede pasar horas sin hablar y aislado, con los ojos cerrados.- Pierde la habilidad de caminar, sentarse o pararse. Puede estar en un estado de postración total.- Puede dormir más. Pudiendo estar "desconectado" del entorno.- Pueden aparecer dificultades para tragar, tanto alimentos sólidos como líquidos.- Está muy propenso a contraer infecciones, dérmicas (escaras por decúbito), digestivas y especialmente respiratorias (neumopatías que pueden terminar con su vida). PERFIL DEL PACIENTE QUE DEBE CONSULTAR ANTE LA SOSPECHA DE SINTOMAS POSIBLES DE ENFERMEDAD DE ALZHEIMER La persona de más de 50 o 55 años que padezca de: - Olvidos frecuentes y cada vez mayores.
- Deficiencias de atención. Dificultad o imposibilidad de atender dos cosas a la vez.
- Disminución o pérdida de la concentración: No poder concentrarse demasiado en una tarea, sobre todo en forma prolongada.
- Distracciones significativas que suelen acarrear problemas.
- Dificultades con el lenguaje. No pronunciar bien las palabras.
- Repetición de preguntas o de relatos, sin acordarse de que ya los formuló.
- Minimizar los síntomas o mentir para encubrirlos (relleno fabulatorio). Disimular u ocultar los errores o fallas.
- Acusar a otros de sus fallas. No comprometerse con sus dificultades ni reconocer su déficit.
- Cambios de conducta: decaimiento, apatía, desgano, irritabilidad, nerviosismo, cambios bruscos de humor, actuar raramente, no es "el mismo de siempre".
- Fallas en tareas habituales, en las actividades de la vida diaria.
- Problemas de comunicación. No encontrar las palabras adecuadas.
- Presentar conjuntamente una depresión.
- Sentirse limitado e inseguro. Tener tendencia a retraerse y aislarse, desvalorizarse, disminuir o perder su autoestima. Progresión de los síntomas, más allá de la pérdida de la memoria, una vez ya establecida la enfermedad.Conjunta o posteriormente a las alteraciones de la memoria, van apareciendo los problemas del lenguaje. Los problemas de afasia (dificultad para entender el idioma hablado y escrito) se incrementan, confundiendo palabras y repitiendo constantemente algunos vocablos. Aparecen también signos de apraxia (incapacidad para realizar movimientos voluntarios coordinados), los enfermos son incapaces de vestirse, atarse los zapatos o encender la radio. También empiezan a aparecer los primeros signos de agnosia (pérdida de la capacidad de reconocer los objetos y para qué sirven), los pacientes pueden intentar usar un lápiz en lugar de un destornillador o una cuchara en lugar de una taza, y con respecto a otras personas, pierden la capacidad de asociación de un nombre con una cara, confunden a las personas, no reconocen a los familiares o los confunden a veces con familiares fallecidos, o preguntan por qué no vienen a visitarlos personas que acaban de estar con ellos.Cada vez reaccionan con más dificultad a los estímulos externos (vista, oído, tacto, olfato y gusto), lo que repercute muy desfavorablemente en su vida diaria. Pierden el apetito y pueden negarse a alimentarse o a ingerir líquidos, suelen tener incontinencia de esfínteres, son incapaces de leer, no distinguen el día de la noche y suelen tener alucinaciones auditivas y visuales. Sus movimientos se vuelven cada vez menos precisos, más torpes y menos coordinados, pierden la estabilidad y pueden sufrir accidentes debido a efectos de doble visión.Toda esta progresión sintomática desfavorable, termina incapacitando totalmente a los enfermos para valerse por sí mismos, incluso para cubrir sus necesidades más elementales, por lo que empezarán a depender totalmente de los cuidados ajenos.
Algunos de los aspectos que mencionamos pueden aparecer en cualquier de las etapas.
También es importante tener en cuenta que en todos los períodos o etapas, pueden aparecer cortos o fugaces momentos de lucidez y la memoria afectiva permanece en ellos. Primer Etapa de la EA (Estado Leve)Por tratarse de una enfermedad gradualmente progresiva, es difícil precisar el momento exacto de su comienzo. Incipientemente puede presentarse con:- Olvidos progresivos (cada vez mayores).- Acciones y manifestaciones repetitivas. Pregunta lo mismo varias veces o relata siempre el mismo episodio repetitivamente.- Confusión con respecto a consignas, instrucciones, manejo del dinero o de decisiones simples.- Pérdida de la espontaneidad y la iniciativa.- Cambios de personalidad y de estado de ánimo o humor.
- Conductas extrañas y discordantes.- Desorientación, al comienzo leve, en tiempo y espacio.- Dificultades en el lenguaje, para expresarse o pronunciar palabras Segunda Etapa (Estado Moderado)- A medida que la enfermedad avanza los problemas se van haciendo cada vez más evidentes y sus actividades más limitadas.- Comienza con falsos reconocimientos. Dificultad en reconocer a familiares y amigos cercanos.- No puede retener, memorizar, nuevas experiencias.- Puede deambular improductivamente. (Idas y venidas sin ninguna finalidad).- Puede tener Inquietud. Posibles episodios de inquietud o excitación psico-motriz.- Puede presentar dificultad en la organización de sus pensamientos.- Puede aparecer irritabilidad, nerviosismo o mal humor.- Puede descuidar su imagen, su vestimenta y su higiene personal.- No puede autoabastecerse. Pierde su independencia. Es incapaz de vivir solo sin problemas.- No puede realizar solo las actividades cotidianas, como cocinar, limpiar o salir solo de compras.- Puede perderse, en su barrio de siempre o de toda la vida y hasta aún en su propia casa.- Puede creer o afirmar ideas que no se corresponden con la realidad: ideación delirante.- Puede ver u oír cosas que no existen: alucinaciones visuales o auditivas.- Puede creer o afirmar ideas que no se corresponden con la realidad: ideación delirante.- Puede aparecer incontinencia de esfínteres, tanto urinaria como fecal Tercer Etapa (Estado Severo o Grave)En esta etapa, llamada también etapa terminal, el paciente está en total dependencia de su cuidador. Los problemas de memoria son muy serios y se hace más notable su deterioro físico.
- Puede tener pérdida de peso, a pesar de una dieta adecuada.- No puede realizar ninguna actividad de cuidados diarios solo. Su dependencia con su cuidador es total.- Se comunica muy poco o nada. Puede pasar horas sin hablar y aislado, con los ojos cerrados.- Pierde la habilidad de caminar, sentarse o pararse. Puede estar en un estado de postración total.- Puede dormir más. Pudiendo estar "desconectado" del entorno.- Pueden aparecer dificultades para tragar, tanto alimentos sólidos como líquidos.- Está muy propenso a contraer infecciones, dérmicas (escaras por decúbito), digestivas y especialmente respiratorias (neumopatías que pueden terminar con su vida). PERFIL DEL PACIENTE QUE DEBE CONSULTAR ANTE LA SOSPECHA DE SINTOMAS POSIBLES DE ENFERMEDAD DE ALZHEIMER La persona de más de 50 o 55 años que padezca de: - Olvidos frecuentes y cada vez mayores.
- Deficiencias de atención. Dificultad o imposibilidad de atender dos cosas a la vez.
- Disminución o pérdida de la concentración: No poder concentrarse demasiado en una tarea, sobre todo en forma prolongada.
- Distracciones significativas que suelen acarrear problemas.
- Dificultades con el lenguaje. No pronunciar bien las palabras.
- Repetición de preguntas o de relatos, sin acordarse de que ya los formuló.
- Minimizar los síntomas o mentir para encubrirlos (relleno fabulatorio). Disimular u ocultar los errores o fallas.
- Acusar a otros de sus fallas. No comprometerse con sus dificultades ni reconocer su déficit.
- Cambios de conducta: decaimiento, apatía, desgano, irritabilidad, nerviosismo, cambios bruscos de humor, actuar raramente, no es "el mismo de siempre".
- Fallas en tareas habituales, en las actividades de la vida diaria.
- Problemas de comunicación. No encontrar las palabras adecuadas.
- Presentar conjuntamente una depresión.
- Sentirse limitado e inseguro. Tener tendencia a retraerse y aislarse, desvalorizarse, disminuir o perder su autoestima. Progresión de los síntomas, más allá de la pérdida de la memoria, una vez ya establecida la enfermedad.Conjunta o posteriormente a las alteraciones de la memoria, van apareciendo los problemas del lenguaje. Los problemas de afasia (dificultad para entender el idioma hablado y escrito) se incrementan, confundiendo palabras y repitiendo constantemente algunos vocablos. Aparecen también signos de apraxia (incapacidad para realizar movimientos voluntarios coordinados), los enfermos son incapaces de vestirse, atarse los zapatos o encender la radio. También empiezan a aparecer los primeros signos de agnosia (pérdida de la capacidad de reconocer los objetos y para qué sirven), los pacientes pueden intentar usar un lápiz en lugar de un destornillador o una cuchara en lugar de una taza, y con respecto a otras personas, pierden la capacidad de asociación de un nombre con una cara, confunden a las personas, no reconocen a los familiares o los confunden a veces con familiares fallecidos, o preguntan por qué no vienen a visitarlos personas que acaban de estar con ellos.Cada vez reaccionan con más dificultad a los estímulos externos (vista, oído, tacto, olfato y gusto), lo que repercute muy desfavorablemente en su vida diaria. Pierden el apetito y pueden negarse a alimentarse o a ingerir líquidos, suelen tener incontinencia de esfínteres, son incapaces de leer, no distinguen el día de la noche y suelen tener alucinaciones auditivas y visuales. Sus movimientos se vuelven cada vez menos precisos, más torpes y menos coordinados, pierden la estabilidad y pueden sufrir accidentes debido a efectos de doble visión.Toda esta progresión sintomática desfavorable, termina incapacitando totalmente a los enfermos para valerse por sí mismos, incluso para cubrir sus necesidades más elementales, por lo que empezarán a depender totalmente de los cuidados ajenos.
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