Después de un año me duele el tobillo que me esguincé
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Varios trabajos de investigación han demostrado alteraciones en la forma de apoyar el pie y con ello, alteraciones durante la marcha en personas que han sufrido un esguince de tobillo, pasado un año de esa lesión. Lic. Federico Peralta*MN: 12024, MP: 1405Los esguinces de tobillo son sumamente habituales en el general de las personas, teniendo mayor relevancia en deportistas de distintos niveles de rendimiento. Como primera medida es necesario definir qué es un esguince: "pérdida parcial y momentánea de la congruencia entre las carillas articulares". Es decir que un esguince es la forma en que una persona puede sufrir una lesión. La comparación más clara quizás sea con un golpe, o en lenguaje más específico, una contusión. A raíz de un golpe o de un esguince uno puede sufrir alguna lesión o no, pero de por sí la palabra sola no habla de lesión, sino de un mecanismo de lesión. Entonces frases como "tengo un esguince" no corresponderían ya que el esguince no queda en el cuerpo luego de uno haberse doblado el pie. Al igual que los golpes, tuve un golpe en la cabeza sería correcto, no "tengo un golpe en la cabeza".¿Qué importancia tiene todo ese palabrerío para definir y dejar claro el concepto de esguince? La importancia radica en que este tipo de lesiones suelen banalizarse, tomarse como algo inofensivo y la gran mayoría de las veces, no tratarse. Seguramente quien lee estará pensando en las personas que se esguinzan y pasan por alto esa lesión, sin siquiera hacer una consulta médica. Es bastante esperable que esa sea la imagen mental al pensar que una lesión se toma a la ligera. Se torna predecible dentro del sistema de salud actual, siempre que estamos pensando algo lo hacemos dentro de un marco teórico que de alguna manera nos "ordena" el pensamiento. En este caso, el paréntesis que pretendo hacer en esta nota es para el sistema de salud actual. Es decir, que una persona piense que quienes mal atienden una lesión son, en primera medida, los la sufren, no es para nada casual. El sistema de salud en occidente centra el error en el llamado "paciente" (lo cual tampoco es casual) y el éxito en el médico, que sería la figura idílica de todo el sistema. Con todo este párrafo quiero decir que quienes toman de manera banal este tipo de lesiones, como muchas otras también, son todos, quienes las sufren y quienes las tratan.Este enfoque insuficiente sobre la lesión trae consecuencias que tienen una característica en común, son todas prevenibles. Según la evidencia científica casi un 50% de las personas que sufren un esguince de tobillo continúan con síntomas residuales pasado el año de la lesión. El dolor es uno de los síntomas más prevalentes, e inclusive es la principal causa de consulta médica a nivel mundial. Este último dato nos revela que el sistema de salud a nivel mundial, se centra poco en la salud y demasiado en el tratamiento de la enfermedad. Las personas deberían tener un acceso permanente al sistema en situación de salud, justamente para no perderla. No sólo eso no sucede, sino que prácticamente todos acuden a un profesional de salud cuando ya no gozan de buena salud. Y, por otro lado, casi no hay profesionales que tengan herramientas para el mantenimiento de la salud, todos están formados en el tratamiento de la enfermedad.Varios trabajos de investigación han demostrado alteraciones en la forma de apoyar el pie y con ello, alteraciones durante la marcha en personas que han sufrido un esguince de tobillo, pasado un año de esa lesión. Con los cual no sería tan extraño que luego de un esguince y pasado un tiempo de la lesión, la persona desarrolle síntomas en otras regiones del cuerpo.A pesar de todo esto, hay muchos casos de esguince de tobillo que si reciben tratamiento y aún así, tienen síntomas pasado el año de la lesión. Una aclaración evidente, pero necesaria es que no todos los tratamientos son iguales de la misma manera que no todas las personas que sufren un esguince presentan el mismo cuadro clínico. Con los cual habrá tratamientos que tengan un mejor enfoque y con ello, serán más efectivos que otros. Una de las grandes controversias aún sin resolverse en la práctica diaria es el entrenamiento de la propiocepción. Hago la aclaración "en la práctica diaria" porque la evidencia es contundente a ese respecto.Quien alguna vez se esguinzó e hizo tratamiento de rehabilitación le debe sonar la palabra propiocepción. La propiocepción es un tipo de sensibilidad profunda que nos permite conocer la posición articular a partir de la tensión muscular. Este tipo de información es muy importante para la estabilidad articular. Asociar inestabilidad articular con esguince no es para nada descabellado. Algunos profesionales de salud asocian el entrenamiento de la propiocepción con una superficie inestable. Se utilizan pelotas o semi-esferas para que quienes están en tratamiento hagan ejercicios sobre ellas.Este es uno de los errores más habituales en el tratamiento de un esguince lateral de tobillo. Sucede que de esa manera no estaría entrenando la proppiocepción justamente. Lo que si estaría entrenando son reflejos medulares, los necesarios para poder recuperar la posición articular ante una fuerza que tienda a correrla. Con lo cual, se deja ver que es importante entrenarlo, pero la clave está en el tiempo.El término más adecuado para hablar de esa información que nos aportan las articulaciones para mantener el equilibrio y la estabilidad, es la información somatosensorial. Cuando se produce el esguince el sistema nervioso deja de recibir información somatosensorial o al menos la recibe con menor claridad e intensidad. Esto sucede debido a la información dolorosa, que en alguna medida aturde al sistema nervioso. En la medida que el dolor va pasando, el sistema nervioso no vuelve a recibir dicha información por defecto, es decir que ahí es donde debe jugar un papel importante la rehabilitación. Generalmente entendemos a la kinesiología como un recurso para aliviar dolor. Lamentablemente no sólo quienes se atienden así lo entienden, muchos profesionales de salud kinesiólogos/as o no, también lo ven de la misma manera.Para que el sistema nervioso vuelva a recibir y confiar en la información somatosensorial de ese tobillo que sufrió un esguince, es necesario y clave realizar un entrenamiento sobre superficie firme, sobre el suelo. La información será confiable en la medida en que ese pie esté apoyado sobre una superficie estable. Si lo damos vuelta, la información no será confiable cuando ese pie esté apoyado sobre una superficie inestable.Para resumir, las consecuencias de un esguince son potencialmente más importantes de lo que el general de las personas piensan. No es lo más adecuado hablar de propiocepción, si de información somatosensorial. Trabajar sobre una superficie inestable no está mal siempre y cuando se realice luego de un período de tiempo y trabajo sobre superficie estable y previo al alta del tratamiento.*Licenciado en kinesiología y fisiatría UBA orientado a rehabilitación neurológica, trastornos vestibulares y del equilibrio; docente UBA, investigador y responsable de CIRIC Formación Permanente.
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