Dispar mejora de la renta del campo
Después de un ciclo 2008/2009 empañado por los reveses del clima y los conflictos políticos, la campaña agrícola 2009/2010 marcó el desquite para la soja y el maíz, los cultivos que mejor resultados tuvieron. La soja y el maíz tuvieron, en promedio, un resultado positivo, pero el trigo y el girasol siguen en retroceso; ganaron los propietarios Según los analistas consultados, las ganancias de 2009/2010 no fueron suficientes para cubrir las pérdidas del ciclo anterior. Además, con la suba de los costos, producir en campos alquilados da márgenes cada día más ajustados.
En este contexto, los consultados coinciden en que la soja sigue siendo la favorita en materia de rentabilidad, aunque los rendimientos no fueron siempre los esperados. "Cuando se habla de cosecha récord, creo que es por las hectáreas sembradas y no por los rendimientos, que fueron dispares. En síntesis: en campo propio hubo rentabilidad, pero en campo alquilado esto fue muy ajustado", dijo Guillermo Villagra, de la consultora Openagro.
Con esto coincidió Guillermo Aiello, de la firma 3-El Semillas, que dijo que los que más ganaron fueron los que trabajaron en campo propio. "En la zona núcleo, con un rendimiento de 4 toneladas por hectárea, en campo propio la rentabilidad fue de US$ 325/ha, mientras que en campo alquilado, con un costo de arrendamiento de 17 quintales de soja, fue de US$ 54,28/ha", precisó.
A la hora de hablar del maíz, hubo sorpresas positivas. "En la zona núcleo los rendimientos son muy buenos y el precio es aceptable, con lo cual la ecuación incluso es mejor que la soja. Pero esto sólo pasó en esta zona", dijo Villagra. "En líneas generales, los rindes fueron superiores a los que se planificó, lo cual ya es positivo. El rinde promedio fue récord, 85 quintales", acotó Santiago del Solar, presidente de Maizar.
Haciendo un promedio general, el panorama para el maíz no fue tan bueno porque, por la suba de los arrendamientos y de los costos, "en campos alquilados, ganar plata con el maíz se ha vuelto una misión imposible", dijo Villagra. "Los costos de los fletes subieron entre 15 y 25% y la cosecha se encareció un 20%", acotó Del Solar. "En maíz, la rentabilidad en campo propio fue de US$ 245/ha, y en campo alquilado, con un valor de arrendamiento de 17 quintales de soja, hubo una pérdida promedio de US$ 39,50/ha", enfatizó.
Igualmente, una golondrina no hace verano. "Los resultados de la campaña trajeron aire fresco, pero están lejos de revertir las pérdidas del ciclo 2008/2009, en el que algunos llegaron a perder el 70 % del capital y otros quebraron y no pudieron seguir sembrando", dijo Villagra. "En la campaña 2008/2009 tuvimos costos muy distorsionados y un clima muy adverso. Se necesitará más que una buena campaña para cubrir estas pérdidas", consignó.
"Para analizar el negocio agrícola es imposible soslayar lo que ocurrió durante el ciclo 2008-2009, cuando la mayor parte de las empresas perdieron plata. Por ejemplo, en el oeste de Buenos Aires, las empresas tuvieron una pérdida de entre 250 y 300 dólares por hectárea sobre campos arrendados. Con este antecedente de desánimo y falta de liquidez se encaró el ciclo 2009-2010", señalaron los consultores Teo Zorraquín y Alejandro Meneses. Según su evaluación, en esa región la rentabilidad para el ciclo que cierra fue de US$ 70/ha, una cifra que está lejos de compensar el promedio de pérdida del ciclo anterior, de US$ 250/300/ha.
Los perdedores
Los que peor resultado dieron fueron el trigo y el girasol. De acuerdo con los números de Aiello, la ganancia promedio por hectárea en campo propio para el trigo fue de US$ 88,40, mientras que en campo alquilado hubo una pérdida de US$ 72,25. Cabe recordar que el trigo hecho en campo alquilado ya venía de una campaña mala, ya que en el ciclo 2008/2009 la pérdida fue de US$ 107/ha.
"A estos precios de trigo los rindes de indiferencia (a partir de la cual se empieza a ganar) están por arriba de los 3000 kg/ha, un nivel al que el promedio provincial de rinde no llega, por lo que hoy el trigo es un cultivo totalmente antieconómico", dijo Alfredo Rodes, director ejecutivo de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap).
Algo similar podría decirse del girasol, que registró una rentabilidad de US$ 82,68/ha en campo propio y una pérdida de US$ 27,82/ha en campo alquilado, de acuerdo con Aiello. Tal vez por eso la cosecha haya finalizado con un volumen de 2,14 millones de toneladas, un 53% menos que en el ciclo 2007/2008, según la Asociación Argentina de Girasol (Asagir). El resultado es considerado uno de los peores de la historia.
Fuente: La Nación
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