Drogas, armas y la suerte de los adictos
Algunas voces alertan sobre un inquietante avance de la droga en Entre Ríos, sobre todo entre menores que incursionan en el delito. Además, ¿a dónde va un adicto para curarse?Semanas atrás el defensor de Pobres y Menores de Paraná, el doctor Pablo Barbiroto, señaló que en algunos barrios de la capital provincial "el consumo de drogas inicia a los 11 años".Además, "desde un tiempo a esta parte, vemos a chicos de 14 a 15 años con armas, y la pregunta que nos hacemos es cómo las consiguen", dijo."En este sentido, la droga está haciendo un daño tremendo, así como también los psicofármacos mezclados con alcohol, produciéndole coraje para cometer cualquier tipo de delito", indicó.Según Barbiroto, los chicos se involucran con la droga como un refugio al desamparo familiar o ante la carencia de protección social. Circunstancia que es aprovechada por adultos inescrupulosos, dedicados al negocio ilegal."Si uno logra determinada contención, puedo asegurar que se evita el ingreso del chico al sistema penal", opinó. Y añadió: "Acá el tema es el delito de la droga y la prevención de las adicciones. Me parece que la provincia de Entre Ríos necesita centros de atención para este tipo de problemáticas, que no tenemos".Patricia Caro, coordinadora de prevención y capacitación de la Fundación Ave Fénix de Paraná, una de las pocas ONG que atiende adictos en Entre Ríos, ha disparado fuertes críticas sobre el desamparo en que se hallan, según ella, los adictos entrerrianos y sus familias."La infraestructura para atender adictos en Entre Ríos es nula. Lo que hay es más o menos como andar tapando baches, que al día siguiente el agua los levanta", afirmó Caro, cuyas declaraciones fueron recogidas días atrás por elentrerios.com."Lo que estamos ofreciendo en la provincia son tratamientos incompletos, contenciones, cuando el adicto necesita un tratamiento intensivo, que responda a una programación que está recontra estudiada y aceptada a nivel internacional, que implica centros asistenciales especializados, profesionales especializados. El mínimo de tratamiento para un adicto con posibilidades de éxito es de dos años", destacó."Hay dos o tres lugares para internación muy distanciados. Ahora, ¿qué hace un adicto de Victoria, de Nogoyá, de Diamante, de cualquier ciudad de Entre Ríos, cómo hace, a dónde va?", indicó.Y añadió: "Los adictos hoy están cada día más afectados psiquiátricamente, lo cual implica comunidades terapéuticas especializadas en enfermos psiquiátricos y la provincia no tiene absolutamente ninguna. Hoy un adicto psicótico hay que llevarlo, lo más cerca, a Rosario. Y no hablemos de adicto al paco, que tiene además un problema físico que requiere otro tipo de tratamiento".Caro señaló que "lo que hay en el ámbito privado obviamente cubre al que puede pagar o al que tiene obra social o al que consigue beca del Sedronar. Pero el Sedronar beca a un número limitado de personas por cada institución".A todo esto, el ex defensor general de Pobres y Menores del STJ de Entre Ríos, Arsenio Mendoza, en declaraciones a Radio de la Plaza (de Paraná), aseguró por estas horas que "se está incrementando en la provincia el consumo, circulación y tráfico de drogas"."Lo cierto es que nosotros estamos cada vez notando más el incremento del consumo de drogas y la naturalización de este hecho", refirió el ex funcionario de justicia, quien además calificó de "increíble" la facilidad con que se consiguen armas, pese al programa de desarme que está funcionando.
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