El ánimo no es el mejor
Uno de los factores es el clima. Se nota la ausencia de lluvias y por consiguiente no tenemos la humedad necesaria. Por otra parte-acotó- lo mas importante es la incertidumbre que reina a nivel país en cuanto a las políticas a implementarse. Nada está claro-destacó- además no se sabe cual va a ser el valor de los insumos, el precio mismo del trigo, tampoco está claro. Hoy no sabemos cuales son los valores y no tenemos certeza alguna de que al momento de la trilla (noviembre-diciembre) tenga un valor razonable.
En lo que se refiere al clima político, se esperanzó en que “aparezcan nuevos representantes que miren un poco mejor y con detenimiento el interior del país y de esta manera terminar con una visión que tiene el gobierno nacional, contraria a los intereses del sector productivo”
Una de las peores campañas
Si faltaba un dato para confirmar que la Argentina se encamina a una de las peores siembras de trigo de la historia, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires lo aportó en un informe elaborado por la entidad. Con la implantación iniciada en el Norte y aguardando para comenzar en la pampa húmeda, en su primera estimación de siembra de la campaña 2009/2010 la entidad estimó que se cultivarán 3,7 millones de hectáreas. En concreto, se harían 850.000 hectáreas menos que en el ciclo pasado, lo que equivale a una retracción del 18,6%. Es la superficie "más baja desde que se tienen registros históricos", subrayó la entidad. Diversos especialistas afirmaron que, si el clima ayuda, por ahora no estará en riesgo el abastecimiento interno de trigo
Con esta siembra, no son pocos los que temen que se vea afectado el consumo interno. "Si realmente se negaran las lluvias en los próximos 60 días, peligraría el abastecimiento interno", puntualizó Sean Cameron, presidente de la Asociación Argentina de Productores de trigo (Aaprotrigo). Hoy la Argentina consume unas 6 millones de toneladas y exporta el excedente. Aunque por ahora no abundan los pronósticos de producción, López cree que la cosecha podría rondar los 8,7 millones de toneladas. Con eso quedarían 2,5 millones de toneladas para exportar, frente a 4,5 millones de la campaña pasada, pero por la reducción del saldo exportable el país resignaría ventas por unos US$ 500 millones. Según Alberto España, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), para comprometerse el abastecimiento interno la siembra de trigo tendría que caer por debajo de los 3 millones de hectáreas.
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