El Campo no cree en los anuncios del Gobierno
Danilo Calé, productor agropecuario de Gualeguaychú, uno de los mas allegados a Alfredo De Ángeli, se mostró escéptico en relación a la reunión que mantuviera el gobierno con la Mesa de Enlace Nacional el pasado martes “Como lo calificara Eduardo (por Buzzi Pte de FAA) del 1 al 10, apenas si se llega a los 4 puntos y es solamente por el hecho de que los hayan recibido. La verdad-acotó- no anunciaron nada, simplemente repitieron lo que en su momento dijera la presidente: Un subsidio de diez centavos para los lecheros que nunca cumplieron. Una ley de carnes que no sabemos de que se trata y el 50% de disminución en las retenciones a las economías regionales”
Cale confirmó que el apoyo a la mesa de enlace nacional continúa “la semana próxima se celebrará una nueva reunión y estamos a la espera de lo que pase, siempre tratando de bajarle los decibeles a los productores, calmarle la ansiedad”. Recalcó que “seguimos esperando por soluciones concretas. El gobierno dice que de las retenciones no va a hblar y en ese sentido está muy equivocado” opinó el productor, agregando que “para la mayoría de los productores el punto clave está en la apertura de las retenciones, que es lo que le va a poner plata en los flacos bolsillos de los chacareros y de esta manera poder volver a sembrar y mover las economías de los pueblos del interior” Dijo no sentirse desilusionado “porque nunca estuve ilusionado.
Jorge Mántaras, uno de los tantos prestadores de servicio que no cuentan con un gramo de tierra propia reconoció que no tenían demasiadas expectativas “Según los dirigentes de la mesa de enlace, es el comienzo de una gran reunión, pero seguimos reclamando cosas que en otro momento se habían dicho que se iban a hacer, por lo que entendemos que fue más de lo mismo. En lo personal-manifestó- no albergo demasiadas esperanzas, además no se habló de temas muy graves como el del ONNCA, la carta de porte a la cual calificó como “una barbaridad lo que han hecho al sacársela a la Federación Agraria”. Dijo que tiene ejemplos concretos de que como se implementó no sirve “cerca en la zona, se tuvo que dejar parados toda una noche, camiones cargados con girasol una noche o todo un día, debido que se había caído el sistema y no se podía tramitar, sacar la carta de porte. Esto-se lamentó- va a obligar a que se trabaje en negro, el producto hay que sacarlo para llevarlo a destino-planta de acopio, molino o puerto- y el camión con justa razón porque se pierde otro viaje te cobra $450 por día. Todavía que están limitados, no es justo que estén perdiendo plata, como también, que nosotros estemos abonando extras” destacó
Tractorazo
El martes se llevó a cabo un nuevo tractorazo que recorriera las principales arterias de Gualeguaychú. Fue en apoyo a la Mesa de Enlace, previo a la reunión de esta con el Gobierno. Y como destacara Alfredo “ojala que haya sido el último”. Con De Ángeli a la cabeza, los campesinos terminaron su recorrido frente al Municipio, recibiendo muestras de adhesiones de la gente que se encontraba en las calles céntricas.
Desánimo y bronca
La que se percibe en el sector productivo. Se está a poco menos de 90 días de la siembra de trigo y muchos productores no están seguros de sembrar. Algunos, inclusive vendieron la semilla. Otros, aún a riesgo de trabajar a pérdida, implantarán el cereal por una cuestión de rotación.
En los comercios del rubro, fundamentalmente en la venta de maquinarias se nota el “parate”. Además de caerse contratos, nadie llama para pedir precios de implementos, sí gente que se acerca para tratar de vender sus “fierros”. EL DÍA realizó una recorrida por los comercios, verificando el escaso movimiento que en los mismos se registra. “Desde hace un buen tiempo, al chacarero si se le rompe algo, trata de arreglarlo como sea, antes de comprar el repuesto”. “Me trajeron un Someca (tractor) chico para ver si lo puedo vender”. “Salgo de viaje, buscando posibles clientes”.
Muchos, demasiados chacareros se endeudaron con los bancos, comprando maquinarias o adquiriendo créditos que hoy no pueden cumplir, con la simple finalidad de invertir en el campo, cambiando sus fierros, comprando semillas e insumos. La mayoría de ellos son pequeños y medianos productores, pero están los que apostaron grande con el maíz y corren el riego de perder buena parte de patrimonio y quedar en la calle junto a sus empleados.
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