El diagnóstico a tiempo debe ser considerado en la sospecha de la enfermedad
El diagnóstico de la Enfermedad de Alzheimer, hoy llamada por el Manual Diagnóstico y Estadístico de los trastornos mentales (D.S.M. IV) de la American Psychiatric Association (A.P.A.): "Demencia tipo Alzheimer", es un diagnóstico clínico. El verdadero diagnóstico de certeza se realiza en la necropsia (post-mortem) o realizando una biopsia cerebral, que en la práctica clínica habitual no se realiza, quedando limitada solo a fines experimentales.Dr. Julio ZarraEspecialA excepción de los hoy tan de moda Marcadores neurobiológicos: elementos de diagnóstico que podemos considerar todavía como productos de la Ciencia Ficción en nuestro medio de la práctica asistencial, en que debemos esperar largos meses para que algunas obras sociales autoricen una simple tomografía simple de cerebro (TAC), el diagnóstico de la enfermedad es inminentemente clínico, es decir con elementos clínicos obtenidos en la entrevista médica, con el paciente y sus familiares, más métodos auxiliares de diagnóstico (laboratorio y neuroimágenes).Cuando hablamos de PREVENCIÓN, hablamos de diagnóstico a tiempo. Y en una patología altamente maligna, orgánica, degenerativa, de evolución progresiva e irreversible como es la Enfermedad de Alzheimer, que incluso hasta puede, a veces, estar agravada por un componente vascular (origen mixto), el diagnóstico temprano o "a tiempo", debe hacerse ya ante la sospecha de la enfermedad. Porque cuando tengamos la certeza, seguramente ya será tarde para todo. Diagnóstico tempranoEl diagnóstico de un cuadro tan complejo como es la enfermedad de Alzheimer, debe hacerlo el especialista: médico Psiquiatra o Neurólogo especializado en Trastornos de la Memoria o en Demencias. Pasa por una exploración exhaustiva del paciente, comenzando con la recolección de la mayor cantidad de datos posibles (tipo y características de los síntomas, evolución, antecedentes personales y heredofamiliares, etc.) en la consulta o entrevista médica, con el paciente y su familia, debiendo realizarse un interrogatorio minucioso, no sólo al paciente sino a todas las personas del entorno directo del mismo. Continúa con una Evaluación Neuropsicológica de funciones cognitivas y ejecutivas cerebrales, realizada generalmente por un profesional psicólogo o neuropsicólogo debidamente formado y entrenado para tal fin. Sigue con la realización de análisis de Laboratorio completo y de diversos estudios de neuroimágenes, como la Tomografía Axial Computarizada (TAC) de cerebro, la Resonancia Magnética Nuclear (RMN), la o las más avanzadas, basadas en la emisión (PET) o centelleo (SPECT) de protones, que dan información sobre las especiales alteraciones cerebrales, morfológicas y funcionales, que acompañan a esta enfermedad.En conclusión: por muchos avances que la medicina sigue teniendo, todavía el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer sigue siendo un diagnóstico clínico (basado en la detección de los síntomas y los datos aportados por la evaluación neuropsicológica, el laboratorio y las neuroimágenes), porque el diagnóstico de certeza se consigue mediante la biopsia de tejido cerebral y la observación de las alteraciones específicas de la enfermedad: placas y ovillos neurofibrilares con acumulo de sustancia beta-amiloide en el cerebro. Pero para hablar de diagnóstico precoz, nos conformamos con la sospecha del especialista, basada en su experiencia clínica, porque si esperamos la "certeza", ya será muy tarde. Cómo cuidarnos del Mal de Alzheimer- Estar siempre atentos a la aparición de los primeros síntomas de PÉRDIDA de la MEMORIA, de la ATENCIÓN y de otras funciones cerebrales: dificultad de realizar tareas complejas o la imposibilidad de tomar decisiones simples.- Consultar al médico especialista en forma temprana (no 5 años después).- Llevar una vida sana, para evitar factores de riesgo. 10 señales de advertencia o alarma:- Pérdida de la memoria reciente que afecta las habilidades laborales.- Dificultad para realizar tareas familiares.- Problemas con el habla (lenguaje).- Desorientación en el tiempo y en el lugar.- Discernimiento deteriorado o disminuido.- Problemas con el pensamiento abstracto.- Extraviar objetos reiteradamente.- Cambios en el ánimo o en el comportamiento.- Cambios en la personalidad.- Falta de iniciativa.ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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