El espíritu asambleísta está vivo
Por Gustavo Carbone
Tiene bien asumido su pasado de más de un lustro de vida. Atraviesa un presente de constantes episodios que obligan a una vigilia permanente en todos los campos. Y el futuro que le aguarda, es seguramente, de más complicaciones para su accionar.
La siesta que quienes hemos acompañado desde afuera, mucho más que actuado dentro, de la Asamblea, tendrá que terminar decididamente, con motivo del mayor acto de convocatoria y demanda social lugareño que significa la “marcha al puente”, el 26 de abril próximo.
PASADO
Quienes hoy permanecen allí, en el ya casi mítico y polémico (pero rico) ámbito interno de la Asamblea, deben hacer el mayor esfuerzo posible por sumar más voluntades de trabajo y acompañamiento.
Incluso las voluntades que también aportaron lo suyo en los comienzos y hasta mucho después. Los que se extraviaron, o abandonaron, o sucumbieron, ante la presión que significa para muchos espíritus estar sometidos a intensas discusiones que desgastan y muchas veces lastiman. Todos deben integrarse.
El paso del tiempo, sirve a los inteligentes para decantar las pasiones, los egoísmos, y para darnos cuenta que siempre es buen tiempo para transitar junto al que piensa diferente, un camino que inevitablemente nos enmarca a todos: un proyecto común de vida, aquí, en este lugar. No en otro. En este lugar, sobre el que nada ni nadie tiene derecho a destrozar nada.
Cuando se comenzó la lucha y demanda social de Gualeguaychú, la consigna que nos reunió fue el “Sí a la Vida, NO a las papeleras”. Nada ha variado, como para que la consigna siga viva. La amenaza que aparecía entonces, hoy es la realidad de la contaminación. Muestra sus garras. Ya nos castiga.
PRESENTE
Como en la primera hora, hoy también las exigencias de respaldo cierto a la convicción de la lucha, está dado en tres frentes.
El de la acción social militante, esa de la pasión cotidiana por defender y mostrar las banderas de la lucha.
En cualquier lugar, en cualquier momento, esa impronta de “presencia” necesaria, pacífica, positiva y silenciosa, que ha retroalimentado una fuerza, pese a errores importantes, pero que crece.
Este presente no es el mero fruto de una suposición. Es el resultado de aquella crónica anunciada de contaminación, y más contaminación, durante uno, cinco o cuarenta y más años de acumulación que ya empezaron a correr. Que ya estamos contando.
La dificultad que significa estar en un año electoral, para sintonizar adecuadamente la confianza mutua entre ciudadanía y gobernantes, debe ser atravesada con mucha inteligencia y generosidad al encarar la lucha en el presente, desde adentro de la Asamblea.
No es fácil para un político en competencia, sustraerse a la tentación de malversar causas nobles, y tratar de inclinar en beneficio de sus intereses personales o partidarios (en gobierno y oposición), y con eso buscar adhesiones para la circunstancia electoral.
Suelen hacerlo con un manejo inteligente de la dialéctica. De las operaciones cargadas de intencionalidad confrontativa por la confrontación misma. Negativa siempre.
Volverse intransigente en extremo, cierra cualquier camino. Explota por los aires cualquier buena disposición. Por eso el reclamo de prudencia, el acopio de conocimientos cada vez mayores de la problemática que se dice defender, y mucha tolerancia, respeto y discreción, son materia necesaria en momentos cada vez más difíciles de esta larga lucha.
FUTURO
En esta perspectiva de lo que vendrá, para Gualeguaychú y particularmente para la Asamblea, pensamos que acentuar la expresión en los otros dos de esos frentes que mencionamos en el párrafo anterior, es de vital importancia para lograr el objetivo de un triunfo final.
El frente científico, está muy bien defendido y sostenido por el equipo técnico de profesionales locales reconocidos, en concurso con profesionales de la valía del Ingeniero Elías Matta, y muchos otros que por diferentes razones accionan con su apoyo.
El que ese grupo técnico sea de confianza extrema para todos nosotros, que realice los aportes didácticos con los que incorporamos de manera sencilla pero muy convincente, los conocimientos que tan bien saben transmitir, da tranquilidad y también indica que estamos bien parados.
Y completando, el frente jurídico conformado por abogados de la ciudad. También la compañía, el asesoramiento y experiencia del Embajador Raúl Estrada Oyuela.
Tanto el doctor Estrada Oyuela, como el ingeniero Matta, con su reciente visita, nos han alentado sobre el enfoque correcto de una lucha cada vez más exigente. Cada vez más demandante de conocimientos.
El complemento entre todos, sin que el camino de la superación de la instancia actual esté cerrado, debe resultar una feliz ecuación.
El frente social activo y militante, el ámbito científico, y el sostén jurídico de la Asamblea Ciudadana Ambiental, están en muy buenas manos. Desde el ámbito municipal además, se está acompañando con toda corrección y buena voluntad, a este movimiento social asambleario.
El espíritu está intacto. Los resultados, así, serán detectables cada vez en mayor medida, si se sigue mejorando la capacidad, el pensamiento y las acciones.
Este contenido no está abierto a comentarios

