El espíritu navideño y el origen de Papá Noel
Sumergido en una cultura secular y profana, Occidente todavía celebra eventos cuyo origen sin embargo ha tenido fuerte contenido religioso, de raíz cristiana, como es el caso de la Navidad. El primer significado que salta a la vista tiene que ver con el consumo. El maximalismo consumista, cebado por los estímulos y sugerencias comerciales, parece exacerbarse en este día, cuando se corre a comprar regalos y donde la gastronomía ocupa un lugar importante, ya que nada puede faltar en la "mesa" navideña.Fuera de este sentido comercial, la paz y la fraternidad que todos nos deseamos en esta noche, en esta parte del mundo, es un gesto de humanidad que va más allá de las creencias.Aunque aquí el espíritu de la Navidad ha quedado escamoteado o en todo caso aún no ha revelado la esencia de su misterio originario. En efecto, el mundo cristiano celebra a medianoche, nada más ni nada menos, el misterio de la Encarnación, piedra angular de su teología.El nacimiento de Cristo, en Belén de Judea, no es otra cosa que Dios entrando en la historia haciéndose hombre. Se trata, como se ve, de un acontecimiento que sobrepasa largamente los regalos en el arbolito y los desborden en el comer y el beber.El real significado de la fecha remite a un relato histórico. Y dice así: "En aquella época apareció un decreto del emperador Augusto, ordenando que se realizara un censo en todo el mundo. Este primer censo tuvo lugar cuando Quirino gobernaba la Siria. Y cada uno iba a inscribirse a su ciudad de origen.José, que pertenecía a la familia de David, salió de Nazaret, ciudad de Galilea, y se dirigió a Belén de Judea, la ciudad de David, para inscribirse con su esposa, que estaba embarazada. Mientras se encontraban en Belén le llegó el tiempo de ser madre; y María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue" (Lc. 2,1-7).El relato continúa narrando la escena de los pastores, la aparición de los ángeles y el cántico que dice: "¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres amados por él!".Si se mira la Navidad bajo estas coordenadas del Evangelio, augurar y recibir la paz esta noche es algo que involucra a creyentes y no creyentes, considerados todos como hermanos, por ser creados a imagen de Dios.Mientras tanto una figura comercial, Papá Noel, parece haberse convertido en el protagonista principal de la Navidad, apropiándose así del mensaje contenido en la historia del Niño que nació en Belén.Pero se trata de otro proceso de metamorfosis por el cual se ha vaciado el contenido religioso. En efecto, el origen remoto de ese gordinflón barbudo de rojo y blanco, el cual trae regalos a los niños, que se conoce también con el nombre de Santa Claus, tiene que ver con San Nicolás.Nacido en el Asia Menor en el año 280, Nicolás era hijo de una familia adinerada y gozó de buena educación. A la muerte de sus padres regaló todos sus bienes y se encaminó hacia la vida religiosa, ingresando en el monasterio de Sión. Falleció en el año 350 siendo arzobispo de Myra. Fue llamado el obispo de los niños, y se hizo muy popular por su gran generosidad y amabilidad con los más necesitados y los pequeños, a quienes hizo beneficiarios de su fortuna personal.Su fama se extendió más allá de las fronteras de su región, atribuyéndosele salidas nocturnas para repartir regalos a los más pobres.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ÉSTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

