El estrés y su acción en la columna
Hoy en día es uno de los síndromes que afecta a muchas personas. Cuando se focaliza en la columna vertebral puede ser un disparador de grandes alteraciones para el libre movimiento.
Por Elsi Rodrí[email protected] Gran número de personas deben lidiar cotidianamente con un estado de agotamiento casi permanente. Vivimos una época donde el estrés es una constante, donde los ritmos de trabajo son acelerados y con grandes presiones externas para ejercerlo, lo que conlleva a un gran desgaste físico y psíquico. Esta situación conduce en el tiempo a un gran deterioro que se traduce en alteraciones que se representan con síntomas de distinta índole. Uno de ellos se refleja en la columna vertebral, ese eje fundamental que nos permite estar equilibrados en las posturas y mantener al cuerpo en una sinergia muscular constante que facilita y lleva a la acción.Refiriéndose a cómo se desencadena y sus consecuencias, el Lic. Fabio Villanueva decía: “El estrés proviene de cualquier acontecimiento que provoque mentalmente una situación de alarma o de desarmonía corporal. Ésto de alguna manera tendrá su expresión corporal en múltiples órganos y sistemas”. ¿La columna vertebral parece ser una de las víctimas preferidas por el estrés?Al estar frente a un estado de displacer, el estrés repercute negativamente y de mil maneras sobre el cuerpo, siendo la columna vertebral uno de los órganos de descarga. Una de las partes afectadas pueden ser los distintos grupos musculares como consecuencia de los cambios que sufre ese sistema. De este modo, automáticamente será transmitida esa carga nerviosa a través de la columna vertebral y de alguna manera este esfuerzo en la actividad muscular, secundaria al estrés, lo que va a generar es un aumento de cargas en las diferentes estructuras, como puede ser: un disco intervetebral, un ligamento, una carilla articular. ¿Y en los que tienen una afección previa de columna, por ejemplo artrosis?Éste estado de gran carga es potencialmente un riesgo de generar luego un proceso doloroso en distintos sectores de la columna, mucho más que en una persona sin ningún tipo de alteraciones en su salud. Ahora, quien tiene un proceso degenerativo de base en la columna, frente a un proceso de estrés agudo es factible de poder generar, potenciar o irritar esa lesión estructural. ¿Estrés y dolor van de la mano?Estos procesos de dolor como consecuencia del estrés terminan siendo estados que se retroalimentan, pues los dolores de columna terminan a su vez generándolo. Cualquier situación dolorosa a nivel del sistema nervioso central dispara una situación de alarma en el cuerpo, ante la presencia de desarmonía. El dolor aumenta el estrés y éste al dolor. ¿Los cambios de postura es la forma en que se manifiesta?Esa es una de las manifestaciones, pero en realidad lo que hace el estrés es elevar el nivel de co-contracción muscular. Es decir, el músculo tiene un nivel de tensión para la vida cotidiana determinado; cuando se está en situación de estrés uno sigue realizando las actividades pero lo hace con una tensión muscular superior. Entonces la postura es el resultado de esas tensiones aumentadas. La tendencia es a una postura con tendencia flexora, como plegados, como no queriendo enfrentar la vida. La persona estresada tiende a estar siempre cansada ¿tiene relación con ese estado muscular?El cuerpo con tanta sobrecarga muscular termina con un gran agotamiento físico, además del cuadro doloroso. El esfuerzo es casi permanente y el día se termina con un estado de gran fatiga, que es real y es posible medirlo físicamente a través de la actividad que se desarrolla. El estado de estrés asociado a las actividades cotidianas potencian de alguna manera ese estado de agotamiento. El estrés no es sólo tener contracturas musculares ¿qué otros problemas acarrea?Síntomas como el dolor y la contractura muscular son los característicos, pero el estrés puede generar otro tipo de situaciones a lo largo del tiempo, las cuales muchos pacientes las padecen, pero no consultan, como por ejemplo los trastornos de sueño que es un problema muy común y se presenta en estos cuadros. La ansiedad es también otro cuadro asociado al estrés, que desencadena aumento de la frecuencia respiratoria y como los músculos respiratorios profundos son estabilizadores de la columna, ante esta situación que genera mayor demanda de oxígeno, dejarán de cumplir con esa función. ¿Estamos hablando que estos estados alterados son exclusivos de adultos?Una década atrás el promedio de consulta de edad era entre 40 y 45 años. Hoy en cambio llegan a la consulta con dolores de espalda jóvenes de 16 y 18 años. Esto por supuesto no sólo se deber circunscribir a situaciones de estrés propiamente dicho, sino que aquí se debe agregar el sedentarismo y largas horas de actividad frente a una computadora. El kinesiólogo debe luchar mucho más que contra las contracturas ¿No?En la génesis del problema de dolor el estrés es un factor más, el tema es que uno como kinesiólogo desde la formación académica tiene una visión mucho más aguda hacia la biomecánica y la física. Es así, que luego de investigar muchos años sobre este tema, puedo decir que solamente se puede explicar entre el 60 y el 70% de la incapacidad que padece un sujeto con dolor de espalda, pues hay otras áreas que no son ni lo físico ni lo mecánico y en esto entraría a tallar las situaciones de estrés. ¿El tratamiento debe contemplarse más allá de lo físico?Exactamente, el proceso de estrés genera una serie de cambios, y no sólo es necesario resolver el problema del dolor con el tratamiento, sino también brindarle medidas saludables que favorezcan cambios que beneficien un proceso óptimo de recuperación. Finalmente, el Lic. Villanueva dijo una frase esperanzadora para los que están estresados:“El tratamiento debe ser interdisciplinario, pues debe abordarse desde lo físico, lo psíquico y entender los procesos químicos que suceden en el organismo. Entre todos debemos sacar al paciente de ese estado angustiante para darle lo que merece, una mejor calidad de vida”. El estado de angustia puede estar potenciando el propio dolor. Hay estudios que demuestran que el miedo al dolor en la columna, genera mayor incapacidad que lo físico medible. El sujeto luego de una serie de procesos dolorosos adopta una actitud de preservación y de autocuidado ante cada situación y esto aumenta los niveles de co-contracción generando mayor rigidez e inseguridad. Recurrir a la ayuda profesional será lo más atinado para evitar el incremento del cuadro y la alteración físico y emocional que repercutirá en todas las áreas de la vida de la persona. Lic. Fabio Villanueva o Licenciado en Kinesiología y Fisiatríao Kinesiólogo de Planta y Miembro del Equipo de Patología Vertebral del Htal. Cosme Argerich- Bs. As.o Docente de Cátedra de Clínica Quirúrgica en la Carrera de Kinesiología de la U.B.A.
Por Elsi Rodrí[email protected] Gran número de personas deben lidiar cotidianamente con un estado de agotamiento casi permanente. Vivimos una época donde el estrés es una constante, donde los ritmos de trabajo son acelerados y con grandes presiones externas para ejercerlo, lo que conlleva a un gran desgaste físico y psíquico. Esta situación conduce en el tiempo a un gran deterioro que se traduce en alteraciones que se representan con síntomas de distinta índole. Uno de ellos se refleja en la columna vertebral, ese eje fundamental que nos permite estar equilibrados en las posturas y mantener al cuerpo en una sinergia muscular constante que facilita y lleva a la acción.Refiriéndose a cómo se desencadena y sus consecuencias, el Lic. Fabio Villanueva decía: “El estrés proviene de cualquier acontecimiento que provoque mentalmente una situación de alarma o de desarmonía corporal. Ésto de alguna manera tendrá su expresión corporal en múltiples órganos y sistemas”. ¿La columna vertebral parece ser una de las víctimas preferidas por el estrés?Al estar frente a un estado de displacer, el estrés repercute negativamente y de mil maneras sobre el cuerpo, siendo la columna vertebral uno de los órganos de descarga. Una de las partes afectadas pueden ser los distintos grupos musculares como consecuencia de los cambios que sufre ese sistema. De este modo, automáticamente será transmitida esa carga nerviosa a través de la columna vertebral y de alguna manera este esfuerzo en la actividad muscular, secundaria al estrés, lo que va a generar es un aumento de cargas en las diferentes estructuras, como puede ser: un disco intervetebral, un ligamento, una carilla articular. ¿Y en los que tienen una afección previa de columna, por ejemplo artrosis?Éste estado de gran carga es potencialmente un riesgo de generar luego un proceso doloroso en distintos sectores de la columna, mucho más que en una persona sin ningún tipo de alteraciones en su salud. Ahora, quien tiene un proceso degenerativo de base en la columna, frente a un proceso de estrés agudo es factible de poder generar, potenciar o irritar esa lesión estructural. ¿Estrés y dolor van de la mano?Estos procesos de dolor como consecuencia del estrés terminan siendo estados que se retroalimentan, pues los dolores de columna terminan a su vez generándolo. Cualquier situación dolorosa a nivel del sistema nervioso central dispara una situación de alarma en el cuerpo, ante la presencia de desarmonía. El dolor aumenta el estrés y éste al dolor. ¿Los cambios de postura es la forma en que se manifiesta?Esa es una de las manifestaciones, pero en realidad lo que hace el estrés es elevar el nivel de co-contracción muscular. Es decir, el músculo tiene un nivel de tensión para la vida cotidiana determinado; cuando se está en situación de estrés uno sigue realizando las actividades pero lo hace con una tensión muscular superior. Entonces la postura es el resultado de esas tensiones aumentadas. La tendencia es a una postura con tendencia flexora, como plegados, como no queriendo enfrentar la vida. La persona estresada tiende a estar siempre cansada ¿tiene relación con ese estado muscular?El cuerpo con tanta sobrecarga muscular termina con un gran agotamiento físico, además del cuadro doloroso. El esfuerzo es casi permanente y el día se termina con un estado de gran fatiga, que es real y es posible medirlo físicamente a través de la actividad que se desarrolla. El estado de estrés asociado a las actividades cotidianas potencian de alguna manera ese estado de agotamiento. El estrés no es sólo tener contracturas musculares ¿qué otros problemas acarrea?Síntomas como el dolor y la contractura muscular son los característicos, pero el estrés puede generar otro tipo de situaciones a lo largo del tiempo, las cuales muchos pacientes las padecen, pero no consultan, como por ejemplo los trastornos de sueño que es un problema muy común y se presenta en estos cuadros. La ansiedad es también otro cuadro asociado al estrés, que desencadena aumento de la frecuencia respiratoria y como los músculos respiratorios profundos son estabilizadores de la columna, ante esta situación que genera mayor demanda de oxígeno, dejarán de cumplir con esa función. ¿Estamos hablando que estos estados alterados son exclusivos de adultos?Una década atrás el promedio de consulta de edad era entre 40 y 45 años. Hoy en cambio llegan a la consulta con dolores de espalda jóvenes de 16 y 18 años. Esto por supuesto no sólo se deber circunscribir a situaciones de estrés propiamente dicho, sino que aquí se debe agregar el sedentarismo y largas horas de actividad frente a una computadora. El kinesiólogo debe luchar mucho más que contra las contracturas ¿No?En la génesis del problema de dolor el estrés es un factor más, el tema es que uno como kinesiólogo desde la formación académica tiene una visión mucho más aguda hacia la biomecánica y la física. Es así, que luego de investigar muchos años sobre este tema, puedo decir que solamente se puede explicar entre el 60 y el 70% de la incapacidad que padece un sujeto con dolor de espalda, pues hay otras áreas que no son ni lo físico ni lo mecánico y en esto entraría a tallar las situaciones de estrés. ¿El tratamiento debe contemplarse más allá de lo físico?Exactamente, el proceso de estrés genera una serie de cambios, y no sólo es necesario resolver el problema del dolor con el tratamiento, sino también brindarle medidas saludables que favorezcan cambios que beneficien un proceso óptimo de recuperación. Finalmente, el Lic. Villanueva dijo una frase esperanzadora para los que están estresados:“El tratamiento debe ser interdisciplinario, pues debe abordarse desde lo físico, lo psíquico y entender los procesos químicos que suceden en el organismo. Entre todos debemos sacar al paciente de ese estado angustiante para darle lo que merece, una mejor calidad de vida”. El estado de angustia puede estar potenciando el propio dolor. Hay estudios que demuestran que el miedo al dolor en la columna, genera mayor incapacidad que lo físico medible. El sujeto luego de una serie de procesos dolorosos adopta una actitud de preservación y de autocuidado ante cada situación y esto aumenta los niveles de co-contracción generando mayor rigidez e inseguridad. Recurrir a la ayuda profesional será lo más atinado para evitar el incremento del cuadro y la alteración físico y emocional que repercutirá en todas las áreas de la vida de la persona. Lic. Fabio Villanueva o Licenciado en Kinesiología y Fisiatríao Kinesiólogo de Planta y Miembro del Equipo de Patología Vertebral del Htal. Cosme Argerich- Bs. As.o Docente de Cátedra de Clínica Quirúrgica en la Carrera de Kinesiología de la U.B.A. ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

