El fantasma del retorno al 2001
En efecto, este martes los medios de Misiones dieron cuenta de la vuelta del Club del Trueque de Eldorado, que no funcionaba desde el año 2001. Como se sabe el trueque es el intercambio sin mediar la intervención del dinero.
Practica económica antigua (pre-dineraria) con que la humanidad subvino a sus necesidades, los argentinos la actualizaron ocho años atrás ante la escasez de pesos (consecuencia de la fuga de dólares, en un sistema de caja de conversión).
Así, los clubes de trueque pulularon en todo el país, como expresión de la debacle de la economía. Fue una de las imágenes de la desesperación social que recorrió el mundo.
De hecho en Gualeguaychú esta economía popular y alternativa se extendió con fuerza. Pues bien, resulta que ahora los clubes están volviendo lentamente en algunos lugares del país como Misiones.
Eldorado es un barrio y la decisión de reflotar allí el Club del Trueque obedece a las grandes necesidades que se observan cada día en el lugar, según explicó una de sus organizadoras, Elida Wrübel.
“Estamos metidos en una crisis, no todavía como en el 2001, pero sabemos que van a venir momentos muy difíciles”, declaró la dirigente, que es también presidente de la Asociación Hortigranjeros de Eldorado.
Wrübel recordó que “el trueque, en el 2001 y en el 2002, fue el sostén de todos, y para este año ya hay muchísima gente asociada”.
Aunque reconoció que apelar a esta modalidad “no es bueno porque nos demuestra que estamos inmersos en una crisis”, aclaró sin embargo que “hay tanta gente mayor que no consigue trabajo o cierres de fuentes laborales”.
Paralelamente, y siguiendo con el fantasma del retorno al 2001, muchos analistas económicos no descartan que las provincias argentinas, ante el déficit instalado en sus cuentas, se vean obligadas a reeditar las cuasimonedas.
Los entrerrianos tenemos una amarga experiencia al respecto. El llamado “bono federal”, lanzado durante le gestión radical de Sergio Montiel, colocó a Entre Ríos al borde del abismo.
Salarios pulverizados y destrucción del patrimonio de empresas, fue el saldo terrorífico de una medida que socializó la quiebra del Estado entrerriano. La pregunta es: ¿ese Estado sigue quebrado? ¿Es posible, por tanto, que regrese la cuasimoneda?
Mientras tanto, hay otros fenómenos sociales que nos acercan al 2001. Uno de ellos, por ejemplo, es el incremento de la actividad de los que salen a trabajar por cuenta propia.
Los “entrepreneurs” –en inglés- son de dos clases. Están aquellos que, deseosos de progreso, se lanzan a la conquista de empresas creativas, y arriesgan porque visualizan una oportunidad.
Pero también están los motivados por la necesidad. Pues bien, una reciente encuesta que mide la actividad emprendedora global, revela que desde el 2007 vienen creciendo en la Argentina los “emprendimientos por necesidad”.
Ese año midió el 32,2% del total de emprendedores, cuando en el 2006 el porcentaje se había ubicado en el 26%. Resulta que en el 2008 siguió aumentando la tendencia de emprendedores por necesidad: llegó al 38,4%.
Se cree que hoy ese porcentaje es mayor porque la encuesta se realizó meses antes de que estallara la crisis global. El dato histórico es que los emprendedores por necesidad llegaron al 50% en 2002.
Ergo, en la Argentina del Eterno Retorno, anda sobrevolando el fantasma del pasado ominoso.
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