El fin de año llega con su típico estrés
Un aumento de la ansiedad, o aceleración psíquica, mezclada con una sensación de cansancio corporal. Esos son algunos síntomas que se verifican en las personas, justamente este mes, cuando finaliza el año.Es un efecto estacional característico, según los expertos. En principio diciembre aparece con una sobrecarga emocional, ligada a asuntos por resolver.En el trabajo es el tiempo de los balances y la planificación para 2010. A eso se suma la organización de las fiestas, planificar y hacer las cuentas para las vacaciones y qué hacer con los chicos.Se verifica así una sensación psicológica de mayor tensión, que para los psicólogos se asimila al típico estrés de fin de año. El cual corporalmente suele ir asociado a un agotamiento de las fuerzas, una pérdida de energía vital.El estrés es una reacción normal frente a las exigencias de la vida cotidiana. Pero cuando gana en intensidad -como suele ocurrir en el mes de diciembre-, se convierte en un enemigo íntimo.Por tanto puede causar daños psicológicos y físicos. No sorprende que muchas personas se sientan sobrepasadas o con escaso resto anímico para atravesar esta época del año.Cuando a esta sensación de cansancio generalizado se suma el mal humor o un grado de mayor irritabilidad, generando malos vínculos con el círculo social, se suele aconsejar la búsqueda de ayuda profesional.Adicionalmente, Navidad y Fin de Año tienen una alta carga emocional. A mucha gente, estas fechas le causan melancolía, le provocan tristeza o un cuadro depresivo.Algunos incluso piensan con anticipación cómo harán para eludir el cuadro o lograrán administrar sus sentimientos en ese momento, lo que aumenta la ansiedad.Los balances, por otro lado, suelen ser problemáticos. "Las personas, en general, tienen sus propios momentos de balance durante el año. Pero el fin de año nos alcanza transversalmente a todos", sostiene Daniel Rosetti, presidente de la Sociedad Argentina del Estrés (Sames)."Es un golpe mayor tener que resolver un problema en diciembre. En los días eminentes a un descanso, cualquier situación que no se puede postergar genera un estrés más grande", asegura por su lado Fernando Moyano, gerente de Capital Humano de la consultora internacional Auren, en diálogo con el Cronista Comercial.Además, dado que las personas son ellas y sus circunstancias, cabría especular sobre si hay países más estresados que otros. ¿Vivir en la Argentina, un país imprevisible y con problemas sociales, no agrega más tensión que la normal a sus habitantes?Entre los consejos que dan los especialistas para mitigar el estrés de fin de año, aparece la fórmula "parar la moto", una actitud global tendiente a bajar los niveles de ansiedad.Desde el plano cognitivo, se recomienda establecer prioridades, organizarse mentalmente para bajar las expectativas de rendimiento. Otra estrategia es aprender a decir que no, con arreglo a un sano egoísmo (por ejemplo pasar las fiestas con quien uno quiere).Desde el punto de vista corporal, los médicos aconsejan vigilar la alimentación y mantener un peso adecuado. Algo que se considera infalible es el ejercicio físico, como la caminata.Además, es importante realizar ejercicios respiratorios o hacer estiramiento muscular o elongación, movilizando cuello, hombros, brazos, columna y piernas.La receta podría completarse con el desarrollo de una pasatiempo que dé placer, desde pintar hasta hacer jardinería. Escuchar música, leer e incluso escribir pueden ser una práctica saludable.Otra recomendación es comunicar las emociones de manera abierta y sincera. También la risa ayuda mucho.
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