El lado político del conflicto municipal
Es que el conflicto municipal no tiene un solo costado y ni siquiera es puramente comarcal. Si bien es cierta la demanda salarial de los trabajadores, también lo es que ésta no se da en el vacío ni deja de tener proyección territorial.
Prueba de ello es que el eje de la discusión ahora se ha trasladado a la capital provincial. Allí hace poco los intendentes del PJ, entre ellos el de Gualeguaychú, plantearon su inquietud ante el gobernador peronista Sergio Urribarri.
Según trascendió por la prensa, varios jefes comunales manifestaron su disconformidad con el accionar gremial, especialmente con el sector liderado por el diputado justicialista Juan Carlos Almada.
Almada es secretario general de la Federación de Sindicatos de Trabajadores Municipales (Festram), un gremio de ideología peronista y con fuerte peso dentro de los empleados comunales de la provincia.
Pero hay otro detalle: Almada es un tradicional aliado político de Jorge Busti, ex gobernador y actual presidente de la Cámara Baja provincial. Y según el periodismo de la capital provincial, el sindicalista está enfrentado a Urribarri.
De hecho, Almada forma parte del bloque de legisladores disidentes del urribarrismo, que hace poco se reunió en Gualeguaychú, en el Club Frigorífico, para dejar planteadas sus diferencias con el oficialismo provincial.
El dato significativo es que el Sindicato Municipal de Gualeguaychú, con Mario López a la cabeza, que lleva adelante un paro por tiempo indeterminado, y ha dejado sin servicios a la ciudad, está enrolado en la Festram de Almada.
Como se sabe el intendente de Gualeguaychú, Juan José Bahillo, está alineado políticamente al gobernador entrerriano, e internamente ha tenido cortocircuitos con los legisladores peronistas disidentes locales, Osvaldo Chesini y Juan Bettendorff
Pero hay más: en este momento existen conflictos con los trabajadores municipales en Concepción del Uruguay y Concordia, cuyos jefes comunales responden, hasta ahora, al urribarrismo.
La pregunta cae por su propio peso: ¿en qué medida el conflicto municipal, como el que tiene Gualeguaychú, está atravesado por la interna del partido justicialista? ¿Cuánto de ingrediente político partidario, en este contexto, tiene el paro local?
¿Acaso se está en presencia de una disputa de poder al interior del PJ, entre Jorge Busti y Sergio Urribarri, como algunos creen, y ello se ha colado en la vida de los municipios?.
Por lo pronto, sólo hay actores del PJ protagonizando el conflicto municipal. Por eso resulta sugestivo que Paraná se convierta ahora en el epicentro de la discusión política, dirigida a destrabar el problema.
En efecto, se anuncia para este lunes una reunión trascendental entre miembros del gabinete de Sergio Urribarri y el secretario de la Festram, Juan Carlos Almada.
Hay gran expectativa alrededor del resultado de este cónclave, que en principio aparece como una instancia decisiva para que ciudades como Gualeguaychú recuperen la normalidad en las prestaciones municipales.
Que el gobierno de la Provincia asuma la responsabilidad del problema es todo un síntoma de la dimensión política que tiene el conflicto, donde a juzgar por sus protagonistas juega la interna del peronismo provincial.
Los vecinos de las ciudades, en tanto, debemos pedir que los políticos y gremialistas no utilicen al Estado, que es de todos, para resolver sus pujas facciosas.
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