El lado religioso del conflicto árabe-israelí
La visita del Papa Francisco, líder cristiano de Occidente, a la región de Medio Oriente, donde judíos y árabes musulmanes mantienen un conflicto antiquísimo, sugiere no subestimar una categoría olvidada en el análisis político: la teología. La Guerra Fría nos había habituado a leer los conflictos mundiales sobre la base de categorías ideológicas. En ese contexto, tres proyectos pugnaban por prevalecer: fascismo nacionalista, comunismo y capitalismo liberal.Mientras la Segunda Guerra mundial, a mediados del siglo XX, supuso el fin del experimento nacionalista, con la derrota de las potencias del Eje (Alemania, Italia y Japón), la caída del Muro de Berlín, en 1989, supuso el fin del comunismo.La democracia capitalista liberal, de este modo, se afianzó como modelo hegemónico en Occidente y el politólogo Francis Fukuyama creyó ver en este hecho el "fin de la historia",Fukuyama sostuvo que la historia humana como lucha entre ideologías había concluido, y que ahora la humanidad ingresaba a una etapa donde la última palabra la tendrían el mercado y la ciencia.Sin embargo, el nuevo orden mundial que emergió luego del fin de la Guerra Fría no eliminó el conflicto humano, la lucha por la supremacía entre grupos y naciones.De hecho ha emergido la hipótesis teológica, que sostiene que los registros ideológicos que articulaban y anudaban las convicciones y los conflictos han sido sustituidos por el registro religioso.Como si la etapa de supremacía de las ideologías de la modernidad (que alguien conceptualizó como "herejías cristianas") hubiese dejado terreno al resurgimiento de las grandes religiones.La persistencia del conflicto árabe-israelí, que algunos sólo miraban como parte de la Guerra Fría, sugiere que hay un sustrato teológico que lo anima. La reciente visita del Papa Francisco a Tierra Santa, con la intención de propiciar un acercamiento entre las partes, da más crédito a esa hipótesis.¿Acaso un líder religioso, probablemente el más influyente del mundo cristiano en Occidente, es el único con la autoridad espiritual para producir lo que la diplomacia política hasta acá no ha podido?Hay que pensar que cristianos, judíos y árabes musulmanes son descendientes del patriarca Abraham. El Islam proviene de este personaje bíblico a través de su hijo mayor Ismael; el Judaísmo, por medio de su hijo Isaac; y el Cristianismo, como derivación cismática de la religión hebrea.La idea central común a estas tres grandes religiones es la afirmación de que hay un solo Dios (monoteísmo). Aunque ese Dios es bueno, creador del género humano, los creyentes tienen su propia interpretación, por lo general excluyente del "otro".Por esta última causa cristianos, judíos y musulmanes han protagonizado guerras interminables. Las Cruzadas, por caso, fueron en la Edad Media campañas militares impulsadas por el papado, con el objetivo de restablecer el control cristiano en Tierra Santa.Ese territorio geográfico comprende todos los sitios en los cuales se desarrollaron eventos bíblicos tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. Para los cristianos tiene un alto valor, desde que fue el lugar donde vivió Jesús; para los judíos es la Tierra Prometida, y según el Islam es el sitio donde se encuentra el Domo de la Roca y es allí hasta donde cabalgó Mahoma en sueños.Hay quienes piensan que el conflicto árabe-israelí refleja un choque de teologías, incluso al interior de las propias religiones musulmana y judaica, donde persisten interpretaciones religiosas violentes y fanáticas.
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