El libro virtual y el cambio que viene
Algunos le llaman el tránsito de la galaxia Gutemberg al universo digital. Para el año que viene llegará el país el libro digital. ¿Cambiará esto nuestra relación con la lectura? ¿Acaso morirá el libro en papel?.Las nuevas tecnologías están revolucionando los cimientos de la edición tradicional. Dispositivos de lectura electrónica, bibliotecas digitales, comics y recetas de cocina para hojear en el iPhone, librerías virtuales, redes sociales, audiobooks, clubes de lectores online.Éstos son algunas variedades del protagonista tecnológico principal: el libro electrónico, que ya es un fenómeno global, y cuya comercialización en Argentina se aguarda para 2010.Musimundo será el primer jugador local en ofrecer el libro virtual, desde marzo, según informa el diario La Nación. "La decisión surge de un acercamiento natural a la tecnología relacionada con el entretenimiento. Es mejor tener experiencia para cuando explote el negocio", declaró Andrés Zaied, gerente de negocios digitales de la empresa.Las editoriales, librerías y distribuidoras ya se preparan para sumarse a la nueva tendencia. El negocio se sostiene sobre cuatro patas: contenidos, plataformas de encriptación, canales de comercialización y dispositivos de lectura.Se habla de que las librerías físicas, gracias al nuevo dispositivo, podrán proporcionar información actualizada sobre miles de títulos o incluso permitir que el lector los hojee en pantalla, sin necesidad de consultar el ejemplar físico.Pero la pregunta del millón es, ¿qué va a pasar con el libro en papel? Algunos aseguran que por lo pronto ya perderá su trono frente a las numerosas variantes digitales.Ese experto en los medios que fue Marshall McLuhan sostenía que "somos lo que vemos"; también afirmaba que "formamos nuestras herramientas, y luego éstas nos forman".Todo cambio tecnológico no sólo repercute en los medios anteriores, sino que cambia nuestro modo de percibir y experimentar el mundo, modificando así la estructura humana.O en otras palabras, al decir de McLuhan, "el medio es el mensaje". En este sentido, el mensaje de lo digital debe ser dimensionado no como un simple canal sino como algo con poder para modificar el curso y funcionamiento de las relaciones y actividades humanas.En 2003, preguntándose si Internet iba a cambiar el modo en que leemos, el semiólogo Umberto Eco, ya se metía en la discusión sobre si el libro físico desaparecería a manos de la virtualidad.Su tesis central es que el libro en papel no morirá. Y esto porque, según él, "leer en pantalla de computadora no es lo mismo que leer un libro", el cual es insustituible no sólo para la literatura sino para la apropiación de saberes."Después de haberme pasado doce horas ante la computadora, mis ojos están como dos pelotas de tenis y siento la necesidad de sentarme en mi confortable sillón y leer un diario, o quizá un buen poema", reflexionó."Opino, por lo tanto, que las computadoras están difundiendo una nueva forma de instrucción, pero son incapaces para satisfacer todas aquellas necesidades intelectuales que estimulan", afirmó Eco.Por otra parte, "los libros siguen encarnando el medio más económico, flexible y fácil de usar para el transporte de información de bajo costo".Para el semiólogo, "los libros son de esa clase de instrumentos que, una vez inventados, no pudieron ser mejorados, simplemente por que son buenos. Como el martillo, el cuchillo, la cuchara o la tijera".En realidad, no hay nada dicho todavía. El interrogante sigue planteado: ¿resistirán los libros en papel el embate de la tecnología digital?.
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