El mirador de vidrieras
Denominación que está indicando una patología en las arterias periféricas de las piernas. Por Elsi Rodrí[email protected] El Síndrome de claudicación intermitente (SCI) es una afección en las arterias periféricas de los miembros inferiores, que al obstruirse disminuyen la capacidad funcional y da un cuadro típico de dolor al caminar que cede con el reposo. Sobre este tema, convocamos al Dr. Baltasar Fernández Benetti, médico especialista en cirugía vascular y flebología, quien comenzó describiendo el sistema arterial: "El sistema arterial se divide desde que se inicia en el ventrículo izquierdo del corazón, donde nace la arteria aorta que atraviesa todo el tórax, el abdomen, da las arterias renales, y llega a bifurcarse en dos grandes arterias, las ilíacas y a partir de allí pasa a los miembros inferiores, dando la arteria femoral, femoral profunda, poplítea y de allí tibial anterior y tibial posterior que son vasos de menor calibre que llevan el caudal de sangre y que terminan distribuyendo el flujo sanguíneo a través de conductos de menor calibre a los miembros inferiores."¿En esta afección qué le pasa a las arterias?La claudicación intermitente es un complejo sintomático referido a una enfermedad obstructiva de las arterias, por placas ateromatosas o de formación de placas o lesiones que ocurren en el interior de la arteria en su capa más íntima, en distintos puntos y lugares que van disminuyendo el calibre del vaso y a consecuencia de ello hay menor flujo de sangre y oxígeno a los tejidos periféricos.
¿Cómo es el síndrome de claudicación intermitente?El S.C.I. es parte de ese mecanismo oclusivo cuando afecta a los miembros inferiores. Se manifiesta con dolor que comienza con la marcha y cede con el reposo, lo que se conoce como "el mirador de vidrieras", porque se ve obligado a parar, hasta que calma el dolor y luego puede seguir. Esto es así, claudicar es no poder seguir y es intermitente porque luego de descansar un poco, puedo reiniciar la marcha. ¿Puede presentar dolor en reposo?No, cuando se habla de S.C.I. estamos hablando de dolor ante la exigencia del movimiento, en cambio, cuando el vaso sanguíneo se obstruye aún más, se entra en otro cuadro, por cierto más severo, y allí sí el síntoma se presenta incluso en reposo. En la medida que la obstrucción arterial aumenta y se prolonga en el tiempo, comienzan a hacerse notorios signos como pérdida del vello en las piernas, trastornos tróficos en las uñas, en la piel, que son consecuencia de esa disminución de oxígeno.
¿La distancia que logra caminar hasta que aparece el dolor es un dato importante?Se la puede clasificar de acuerdo a los metros que puede caminar sin que aparezca el dolor, ya que esa distancia se mantiene constante en el paciente, así sabemos que tal paciente tiene una obstrucción que le permite una "autonomía" de marcha de por ejemplo 300 metros, otro de 500m, otro de 800m. Esto es útil para catalogar al paciente y sirve par el seguimiento terapéutico, porque si aumenta la distancia hasta que duela, quiere decir que está mejorando y viceversa, si cada vez duele a menor distancia, la cosa se está complicando. ¿Cuál es el mecanismo por el que duele?Mientras el oxígeno es suficiente no duele porque caminar es una actividad aeróbica, pero en estos pacientes, al seguir caminando no le es suficiente el flujo sanguíneo que lleva el oxígeno y ante la disminución o ausencia de éste, comienza la actividad anaeróbica, y el producto del metabolismo de esa actividad muscular, genera desechos que son los que producen el dolor. ¿Qué arterias son las que se obstruyen con mayor frecuencia?Afecta en distintos lugares, puede ser en forma aislada la arteria ilíaca, o afectar las más periféricas, las cuales suelen estar relacionadas con co-morbilidades como la diabetes, que son colaboradoras de la obstrucción. ¿La zona donde se presenta el dolor sirve de guía para el médico?Claro, según los síntomas previos al momento de tener que parar, deducimos dónde puede estar la obstrucción, por ejemplo en las obstrucciones de la ilíaca el dolor se presenta en los glúteos, en la parte superior de los muslos, en cambio, cuando es en la poplítea, que pasa por detrás de la rodilla, los síntomas van a ser en la pantorrilla y hacia el pie, como cansancio, pesadez hasta calambres y finalmente el dolor. ¿Ante qué síntomas conviene consultar?La consulta ideal es que los que tienen problemas de base, es decir, factores de riesgo (diabético, fumador, obeso, sedentario) deben consultar ante los primeros síntomas, por más que sean leves. También aunque no duela, el hecho de pérdida del vello en las piernas debe ser motivo de consulta. Por supuesto ante síntomas más intensos no se debe esperar.
¿Es difícil el diagnóstico?Básicamente es clínico, donde los pulsos periféricos son un dato relevante para el especialista. El eco-doopler es muy útil, y hay un estudio que es la angiografía, pero ya es algo invasivo. Finalizando la entrevista, el Dr. Fernández Benetti nos dijo en relación al tratamiento: Primordialmente es necesario el cambio de hábitos: eliminar el cigarrillo, comer bien y realizar actividad física. El trabajo interdisciplinario es clave, donde el kinesiólogo planifica marchas programadas, es decir, no es caminar lo que se pueda o quiera, sino lo que se le programa. La cirugía queda para los casos en que dinámicamente no se logran solucionar.
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