El país, conmovido por el cuadernosgate
Ocho cuadernos, escritos a mano, han destapado una presunta red de sobornos destinada a recaudar millones de dólares durante las presidencias de Néstor y Cristina Kirchner.El registro es obra de Oscar Centeno, ex chofer de Roberto Baratta -mano derecha del ex ministro Julio De Vido-, quien luego de declarar ante el juez federal Claudio Bonadio se convirtió en "imputado colaborador arrepentido".A partir de esta información, la justicia ha detenido a ex altos funcionarios y empresarios vinculados a la obra pública, en una operación inédita que, según trascendió, continuará en las próximas semanas.La investigación tiene como principal elemento de prueba las copias de ocho cuadernos, que periodistas del diario 'La Nación' habían recibido y le entregaron a la Justicia en abril pasado.Desde tribunales calificaron a esos cuadernos como una "bitácora del delito" de corrupción cometido durante diez años: en ellos se consignan direcciones, horarios, patentes de vehículos, montos de dinero que se movían, nombres de empresarios beneficiados con obra pública y de ex funcionarios que recibían el dinero.Centeno comenzó a escribir en 2003, en el inicio de su trabajo con Baratta, con una interrupción entre octubre de 2010, apenas muerto Néstor Kirchner, y 2013, a la mitad del segunda presidencia de Cristina Fernández.Como la causa salpica a la hoy senadora Fernández de Kirchner, justo en momentos en que se especulaba con su regreso a la pelea por el liderazgo del peronismo, y con vistas a las elecciones presidenciales de octubre de 2019, la actuación judicial se ha politizado.Desde el peronismo hablan de una gran maniobra política, montada por el juez Bonadío y el fiscal Carlos Stornelli, para tapar el desbarajuste económico del gobierno de Mauricio Macri, que estaría en su peor momento según todas las encuestas.El exjefe de Gabinete, Aníbal Fernández, se burló de las acciones del juez Bonadío, diciendo que es "una fantochada" y que busca un "efecto mediático".El objetivo de la supuesta operación es, dijo, "manosear" a Cristina Kirchner, al tiempo que anticipó que el caso será como el del ex fiscal Alberto Nisman: "que encuentran un escrito tirado en el tacho de la basura. Esto tiene menos valor que un libro sin tapa y sin hojas"."Cuando a Macri se le complica la historia, aparecen temas como éstos", dijo por su lado Alberto Fernández, jefe de gabinete de los gobiernos kirchneristas entre 2003 y 2008, y que hasta hace poco militó junto a Sergio Massa (también jefe de gabinete entre 2008 y 2009).Por su lado el diputado del Frente para la Victoria (FpV) Rodolfo Tailhade sostuvo que se trata de una "causa armada" por parte del magistrado y el gobierno, señalando que a los cuadernos "los escribieron Bonadío y el jefe de gabinete Marcos Peña"."Tienen la finalidad de instalar un tema para desviar la atención de la realidad de crisis económica y social que estamos viviendo", dijo, una opinión que parece compartir todo el arco opositor.En diálogo con la prensa Tailhade advirtió: "La van a pagar, la van a pagar, los jueces y los fiscales que están en esto, tarde o temprano la van a pagar".A todo esto el ex secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, pidió la nulidad de la causa al tiempo que recusó al juez del caso.Como sea, el "cuadernosgate" ha sacudido a los tribunales, a la opinión pública y a toda la dirigencia argentina, tanto política como empresarial. Quienes creen en su veracidad dicen que sólo es la punta del "iceberg" de una trama de la corrupción más vasta.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios


