El poder reactivador de la obra pública
Después de un año de fuerte caída, la obra pública está de regreso en Argentina. Se trata de la fórmula keynesiana para reactivar una enfriada economía.Desde diciembre se aplica la fórmula macrista para salir del ciclo de estanflación en el que se hallaba el país desde hace por lo menos cuatro años.El efecto que ha tenido hasta acá es una baja de la inflación, pero a costa de una mayor recesión, con aumento del desempleo.El gobierno sostiene que la caída en la actividad fue producto inevitable del ordenamiento macroeconómico, asociado a la salida del cepo y a la liberación del tipo de cambio.En este período el aumento de la tasa de interés, ubicada bastante por encima de la tasa de inflación, hizo que el excedente monetario en pesos, que presionaba sobre el tipo de cambio, quedara en los bancos.Este ajuste monetario, al quitar circulante a la economía, deprimió la demanda, haciendo caer la actividad. "Pero lo peor ya pasó", dicen ahora los funcionarios, señalando que la economía entra en un período de reactivación.Quien suscribe esta visión es Miguel Bein, el economista asesor de Daniel Scioli, candidato a la presidencia por el FpV en 2015. La actividad "tocó piso en julio" y "en agosto hubo un punto de inflexión" señaló.Este rebote de la economía, dijo, "era esperable y es sustentable por los meses por venir y diría para todo el año que viene, porque con estos signos sería muy difícil que la actividad no rebote".Bein remarcó que en agosto la demanda de cemento aumentó un 25% respecto de julio, al tiempo que vaticinó que la construcción "será el gran argumento del crecimiento económico del año que viene".Aquí el dato central es el regreso de la obra pública, después de más de un año frenada prácticamente a cero. La venta de cemento -variable clave para medir la actividad de la construcción- llegó a 1,04 millones de toneladas, el mejor registro para el mes de agosto desde 2013.La administración Macri apela así a la vieja fórmula keynesiana para reactivar la economía. Como en la crisis de 1929-31, que dio lugar a la Gran Depresión del siglo XX, el Estado aparece invirtiendo fuerte en obra pública, según la receta propuesta por el economista inglés lord Maynard Keynes.El parate de esta actividad -que ha impactado severamente en las provincias, incluida Entre Ríos, y que ha sido uno de los responsables de la suba del desempleo- se debería a dos factores, según explicó Ricardo Delgado, subsecretario de Obra Pública Federal.El primero, que explica lo ocurrido en el segundo semestre de 2015, tiene que ver con que el gobierno kirchnerista frenó todo tipo de desembolso en agosto.El segundo se vincula con que en la primera mitad de 2016 el gobierno de Cambiemos tuvo que revisar todos los contratos de la obra pública, sospechada de corrupción por sobreprecio, circunstancia que agravó la caída de la construcción.Según datos del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (Ieric) en agosto de 2015 el sector empleaba a 429.348 trabajadores, y en el último día de ese año, la cifra era de 384.251."Es decir se perdieron alrededor de 40.000 puestos de trabajo el último semestre del año pasado y otros 20.000 este primer semestre", reconoció Delgado.El gobierno dice que los indicadores del sector muestran una recuperación a partir del incremento de desembolsos para proyectos de vivienda y la ejecución de obras viales en todo el país.
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