El uso público de los cambios de paradigma
La expresión "cambio de paradigma" se ha puesto de moda. La verbalizan los que dicen conocer las nuevas ideas que se están imponiendo en distintas esferas de la realidad.La noción de un cambio radical en el modo de pensar y mirar las cosas es sugerente y suena bien. Y en algunos casos le da a quien posee esa noción un aura de prestigio e inteligencia, ya que implica en él un supuesto pensamiento avanzado.Se habla así de los nuevos paradigmas en pedagogía, economía, política, filosofía, arte y demás órdenes de la vida. Quien dice conocer el cambio de paradigma en la sociedad, parecería saber la lógica del devenir histórico.Es conocido el planteo, por ejemplo, de los cambios de paradigmas tecnológicos. Como el que protagonizó la pólvora en el mundo militar o la penicilina en la tecnología médica.Idéntico cambio de paradigma lo produjeron la máquina de vapor en la economía del siglo XIX; los aviones con motor en el mundo de la aviación; las raquetas de vidrio en el tenis; y así sucesivamente.El término "paradigma" proviene del mundo académico y lo puso de moda el filósofo de la ciencia Thomas Kuhn, al introducir un nuevo modo de entender el progreso de ésta.Dicho progreso se comprendía como un proceso acumulativo en el que cada generación de científicos edificaba sobre los descubrimientos de los anteriores.La "verdad científica", así, era un avance en colaboración hacia una mayor comprensión de las leyes naturales que gobiernan el universo. Pero Kuhn introduce una interpretación relativista de esta verdad.Sostiene que esa supuesta ciencia en realidad es una construcción histórica de la comunidad científica, la cual opera en el marco de una visión del mundo o "paradigma".No habría así un desarrollo lineal y único en el mundo científico, sino crisis revolucionarias conocidas como "cambio de paradigma". Los científicos que trabajan en un paradigma sólo obtienen "evidencias" dentro de los supuestos e ideas previas que ellos comparten.Una comunidad científica, según Kuhn, suele imponer un paradigma durante un período de tiempo (que puede prolongarse varios siglos), hasta que después resulta obsoleta para explicar el mundo.Esto produce una crisis que alienta a algunos a mirar más allá del marco establecido y a empezar a fraguar un nuevo paradigma. El ejemplo que utiliza Kuhn para ilustrar esto es la traumática transición desde la concepción ptolemaica en la que la Tierra es el centro del universo y el sistema heliocéntrico de Copérnico (según el cual la Tierra y otros planetas se mueven alrededor del Sol).Los antropólogos culturales vienen hablando hace tiempo de una "crisis de paradigma" al hablar de la caída de los grandes "relatos" de la modernidad (por ejemplo, iluminismo, positivismo, marxismo).El politólogo Francis Fukuyama, tras la caída del Muro de Berlín, creyó ver por su parte el "fin de la historia". En su visión la humanidad ya probó todas las formas de organización política y social, optando finalmente por el mercado y la democracia.¿Es el Estado Islámico el paradigma antagonista al capitalismo occidental, como creen ver algunos observadores? Pero esa expresión islamista radical "no es más que un puñado de jóvenes sin novias y sin trabajo", contesta Fukuyama.Cabría postular que cada época histórica asume un conjunto de ideas, valores, principios, instalando así un paradigma que se vuelve dominante. Pero sólo hasta que se produce, por la dinámica histórica, un nuevo "cambio de paradigma".
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

