El valor del asesoramiento profesional en el cultivo de soja
Un trabajo del INTA da cuenta que cuando el Ingeniero Agrónomo tiene injerencia en todas las etapas del cultivo el incremento en el rendimiento promedio supera los 94 kg/ha, importe que paga holgadamente el asesoramiento profesional, quedando aproximadamente medio quintal de beneficio extra.o
El Ing. Agr. Juan Manuel Pautaso, técnico de la Agencia de Extensión Rural del INTA de Diamante en la provincia de Entre Ríos, realizó un trabajo tendiente a mostrar la importancia productiva y económica que posee el asesoramiento profesional, que en el cultivo de soja se conoce comúnmente como monitoreo. Entendiendo al monitoreo como la observación detallada y periódica del cultivo y al procesamiento de la información lograda.
Los resultados publicados surgen de una encuesta realizada a 25 profesionales que participaron en una actividad de capacitación llevada a cabo por la AER Diamante del INTA. La superficie de soja incluida en la encuesta fue de 21.410 hectáreas. Los departamentos representados fueron Paraná, Victoria, Diamante, Nogoyá, La Paz, Villaguay y Concordia.
El Ingeniero en todas las etapas del cultivo
De los datos analizados se podría deducir que el Ingeniero Agrónomo debería tener injerencia en todas las etapas del cultivo.
Tomando los casos en los cuales el técnico asesoró mayormente el cultivo, el promedio de ganancia de 43 kg/ha de soja (de lotes con algún asesoramiento en comparación con el promedio departamental informado por la Bolsa de Cereales de ER) pasó a 94 kg/ha. Con este incremento en el rendimiento se paga holgadamente el asesoramiento, quedando aproximadamente medio quintal de beneficio extra. A este beneficio productivo se suma el uso más racional de los agroquímicos.
El cultivo de soja
El cultivo de la soja se convirtió en una palanca de crecimiento de las empresas agropecuarias y también del país todo.
En Entre Ríos es el cultivo que mayor ingreso y estabilidad económica han significado al productor agropecuario. Esta realidad productiva se ve reflejada en la superficie agrícola que este cultivo ocupa, sumando alrededor del 70% en la campaña 2008/2009, según datos de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos.
Si bien la soja presenta una gran plasticidad lo que posibilita que se cultiva en todos los departamentos de la provincia, con gran variabilidad de suelos y por lo tanto de agua útil, nutrientes, etc., es un cultivo que muestra un rango amplio entre los rendimientos máximos y mínimos en una misma campaña y en una misma zona.
El correcto manejo del cultivo permite la expresión del potencial productivo del ambiente y del cultivar utilizado. La determinación de las distintas prácticas (elección de variedades, fertilización, control de plagas, malezas, enfermedades, etc.) implican contar, como requisito previo, con el adecuado conocimiento del ambiente y de los cultivares.
Debido a la alta presión existente para aumentar la productividad de los cultivos, y por lo tanto la rentabilidad agrícola, se hace necesaria la asistencia técnica profesional. Si bien lo aconsejable es un asesoramiento continuo y sistemático, la realidad ha mostrado que la demanda de asesoramiento ha surgido como consecuencia de problemas nuevos que el cultivo puntualmente presenta cada año como presencia de roya - Phakopsora pachyrizi, fallas en el control de orugas desfoliadoras o chinches fitófagas, etc., pero entender el asesoramiento sólo como un seguimiento de plagas del cultivo es menospreciar la tarea profesional del ingeniero agrónomo.
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