En Argentina, 27 años de democracia para los tiempos
Raúl Alfonsín era un hombre de otro mundo, o por lo menos eso parecía serlo en aquellos
oscuros años en donde un puñado de militares decidía por el conjunto de los argentinos. No eran pocos los civiles que manifestaban su apoyo a las fuerzas militares, lo que convertía a la tarea de transmitir un mensaje de vida y de paz en una lucha contra viento y marea.Por Lucio BenítezOpiniónTras el fracaso en la guerra de Malvinas, y la convocatoria a elecciones, fue el mismo Raúl Alfonsín quien marcó la cancha en el terreno político/electoral siendo el único candidato cuya plataforma consistía en lograr una democracia con poder en la Argentina, poniendo fin a los años de terror, y haciendo anuncios que iban dirigidos a darle la certeza a todos los habitantes de la Nación de que los responsables del terrorismo de estado iban a ser enjuiciados por los delitos cometidos durante la dictadura militar.El Juicio a las Juntas marcó el final del horror, posicionando a la República Argentina en los más altos estándares en defensa de los Derechos Humanos. Esto fue posible porque un hombre se animó, y nuestro partido, como actor protagónico de todo el proceso, lo acompañó. Ese hombre fue Raúl Alfonsín.
No tuvimos miedo. No retrocedimos ni un solo paso. No pactamos. Tampoco los indultamos después. Muy por el contrario, nos enfrentamos a las corporaciones y a un PJ que pregonaba la amnistía y no formó parte de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de personas (CONADEP), creada cinco días después de las elecciones.
Pero más allá del relato cronológico de las promesas cumplidas por Raúl Alfonsín (que más que promesas electorales eran acciones que se encaraban desde las convicciones más profundas de un hombre comprometido con los principios históricos de su partido y con la democracia), es imprescindible hacer un reconocimiento a quienes llevaron adelante el Juicio a las Juntas militares, y que hoy se cumplen 25 años de su sentencia. Tal juicio fue un ejemplo en el mundo, y nadie podrá negar que no se habría logrado si en ese momento, en el que todavía seguían siendo muy poderosos los responsables del terrorismo de Estado, esos hombres y mujeres de la democracia no se ponían al frente de tan importante proceso para la democracia Argentina.
Nuestro reconocimiento se transforma en un pedido hacia el gobierno Nacional, cuando
percibimos tantos intentos por desacreditar lo que se hizo no sólo sin su protagonismo, sino también mientras muchos de quienes integran el oficialismo nacional tenían un serrucho en la mano. El 10 de diciembre, hombres y mujeres de todo el mundo honramos las luchas por los derechos humanos que se llevaron a cabo en todo el planeta, y en nuestro País los ciudadanos comprometidos con la Constitución Nacional recordamos que hace 27 años volvía la democracia para siempre en la Argentina, que hace 25 años y un día se concretaba un hecho sin precedentes en el mundo, la sentencia a los genocidas responsables de mas de 33.000 desaparecidos.Hoy le pedimos a los funcionarios del Gobierno Nacional, Provincial y Municipal que en sus mensajes existan reconocimientos y desagravios, esperamos que hoy sepan ustedes que a la democracia con poder en la Argentina la logramos entre todos, y que el pueblo unido sin distinción entre radicales y antiradicales, peronistas y antiperonistas hará su tarea, para ello debe apartarse del discurso violento y confrontativo, nosotros colaboraremos en la tarea de construir un País más Justo, libre e Igualitario, porque aún seguimos siendo La Vida y La Paz.Esta juventud, que se asume radical y reformista, toma como propia aquella consigna que Leandro Alem lanzará para todos los tiempos: "Los pueblos que no tienen vigoroso el sentimiento del derecho, que no sienten el dolor de la injusticia, que no se irritan con los vejámenes, están fatalmente condenados". * presidente de la Juventud Radical Gualeguaychú
oscuros años en donde un puñado de militares decidía por el conjunto de los argentinos. No eran pocos los civiles que manifestaban su apoyo a las fuerzas militares, lo que convertía a la tarea de transmitir un mensaje de vida y de paz en una lucha contra viento y marea.Por Lucio BenítezOpiniónTras el fracaso en la guerra de Malvinas, y la convocatoria a elecciones, fue el mismo Raúl Alfonsín quien marcó la cancha en el terreno político/electoral siendo el único candidato cuya plataforma consistía en lograr una democracia con poder en la Argentina, poniendo fin a los años de terror, y haciendo anuncios que iban dirigidos a darle la certeza a todos los habitantes de la Nación de que los responsables del terrorismo de estado iban a ser enjuiciados por los delitos cometidos durante la dictadura militar.El Juicio a las Juntas marcó el final del horror, posicionando a la República Argentina en los más altos estándares en defensa de los Derechos Humanos. Esto fue posible porque un hombre se animó, y nuestro partido, como actor protagónico de todo el proceso, lo acompañó. Ese hombre fue Raúl Alfonsín.
No tuvimos miedo. No retrocedimos ni un solo paso. No pactamos. Tampoco los indultamos después. Muy por el contrario, nos enfrentamos a las corporaciones y a un PJ que pregonaba la amnistía y no formó parte de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de personas (CONADEP), creada cinco días después de las elecciones.
Pero más allá del relato cronológico de las promesas cumplidas por Raúl Alfonsín (que más que promesas electorales eran acciones que se encaraban desde las convicciones más profundas de un hombre comprometido con los principios históricos de su partido y con la democracia), es imprescindible hacer un reconocimiento a quienes llevaron adelante el Juicio a las Juntas militares, y que hoy se cumplen 25 años de su sentencia. Tal juicio fue un ejemplo en el mundo, y nadie podrá negar que no se habría logrado si en ese momento, en el que todavía seguían siendo muy poderosos los responsables del terrorismo de Estado, esos hombres y mujeres de la democracia no se ponían al frente de tan importante proceso para la democracia Argentina.
Nuestro reconocimiento se transforma en un pedido hacia el gobierno Nacional, cuando
percibimos tantos intentos por desacreditar lo que se hizo no sólo sin su protagonismo, sino también mientras muchos de quienes integran el oficialismo nacional tenían un serrucho en la mano. El 10 de diciembre, hombres y mujeres de todo el mundo honramos las luchas por los derechos humanos que se llevaron a cabo en todo el planeta, y en nuestro País los ciudadanos comprometidos con la Constitución Nacional recordamos que hace 27 años volvía la democracia para siempre en la Argentina, que hace 25 años y un día se concretaba un hecho sin precedentes en el mundo, la sentencia a los genocidas responsables de mas de 33.000 desaparecidos.Hoy le pedimos a los funcionarios del Gobierno Nacional, Provincial y Municipal que en sus mensajes existan reconocimientos y desagravios, esperamos que hoy sepan ustedes que a la democracia con poder en la Argentina la logramos entre todos, y que el pueblo unido sin distinción entre radicales y antiradicales, peronistas y antiperonistas hará su tarea, para ello debe apartarse del discurso violento y confrontativo, nosotros colaboraremos en la tarea de construir un País más Justo, libre e Igualitario, porque aún seguimos siendo La Vida y La Paz.Esta juventud, que se asume radical y reformista, toma como propia aquella consigna que Leandro Alem lanzará para todos los tiempos: "Los pueblos que no tienen vigoroso el sentimiento del derecho, que no sienten el dolor de la injusticia, que no se irritan con los vejámenes, están fatalmente condenados". * presidente de la Juventud Radical Gualeguaychú
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