Entre Ríos frente al sensible tema del agua
Probablemente no haya ningún tema medioambiental más prioritario en Entre Ríos que preservar sus recursos hídricos. Esto en un contexto histórico mundial donde es dable observar una fuerte puja multinacional por el agua dulce.El historiador y ensayista Paul Kennedy, en un reciente artículo, especula que la pérdida de una provisión segura del agua es el mayor desafío que enfrenta a largo plazo la sociedad global.Ningún conflicto que pueda sobrevenir -por ejemplo un enfrentamiento entre países de Medio Oriente, o una lucha por la supremacía entre chinos y estadounidenses- se le compara a la angustiante perspectiva que supone una humanidad sedienta.Las amenazas políticas palidecen ante la dramática puja que se insinúa por el control del líquido vital. Por lo demás, es lo que diferencia a la Tierra de los otros planetas. Aquí hay vida porque hay agua.Además se sabe que casi la totalidad del agua del planeta es salada y no sirve para beber ni para riego. Kennedy detecta una disminución real del flujo de agua dulce, fenómeno que atribuye, entre otras causas, a un aumento de la demanda global, y a un agotamiento de las reservas acuíferas.A esta altura quizá resulte redundante afirmar que Entre Ríos es rica -y por lo visto lo será en el futuro aún más- por ser una provincia donde sobreabunda el agua dulce, un recurso por cuyo control empresas y gobiernos disputarán entre sí.Parafraseando a Kennedy, entonces, cabría preguntarse: ¿Qué puede ser más importante en Entre Ríos que la preservación de este estratégico recurso? Cualquier explotación productiva que se haga en territorio provincial, en este sentido, ¿puede soslayar la relevancia de las fuentes de agua dulce?El planteo se ha vuelto pertinente a la luz de los anuncios del gobierno provincial de avanzar en la extracción de gas y petróleo no convencional a través del polémico método de la fractura hídrica ('fracking' en inglés).La industria petrolera mundial parece haber hallado en ese método un motivo de sobrevida. Se trata de extraer hidrocarburos de segunda generación, aunque muchas voces se han alzado por el alto costo ambiental que conlleva.Por esta tecnología se extrae el gas y petróleo de esquisto (shale gas y shale oil), que está almacenado en el subsuelo, a varios kilómetros de profundidad. Se realiza una perforación vertical, y se derivan de ella perforaciones horizontales.Por estas excavaciones se inyectan millones de litros de agua mezclados con arena gelificada y una combinación de productos químicos, altamente tóxicos. Lo que se busca así es que el combustible, que está atrapado en forma de burbujas en las rocas, emerja.La petrolera nacional YPF, lanzada a lograr el autoabastecimiento energético, tiene un ambicioso plan de exploración y explotación de este tipo de combustibles en todo el país, incluida Entre Ríos.Para ello utilizará la tecnología del fracking de la cual la multinacional holandesa Schlumberger es líder a nivel mundial. El actual presidente de YPF, Miguel Galuccio, fue hasta hace poco el más alto ejecutivo latinoamericano de Schlumberger.¿Por qué esta tecnología es polémica? Informes científicos internacionales la critican por su alto costo medioambiental. Al avanzar sobre el subsuelo, inyectando químicos tóxicos, se corre el riesgo de contaminar los acuíferos.En el caso de Entre Ríos el tema, como se ve, no es menor. ¿Cómo impactaría el uso de esta tecnología en los humedales entrerrianos? ¿Cómo en las reservas de agua dulce del Acuífero Guaraní?Cabe consignar que el fracking ha sido prohibido en países como Francia, Bulgaria y en varios estados de Canadá y Estados Unidos.Un estudio científico del Parlamento Europeo, de junio de 2011, advierte sobre las "repercusiones medioambientales inevitables" del método, sin controles rigurosos. Y se habla de "amenaza para la salud humana incluso si se emplea en forma adecuada".
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

