
En total contamos 3.321 máquinas tragamonedas en funcionamiento en la provincia
Con 10 casinos, 20 salas de juego, 80 ruletas, 3.321 máquinas tragamonedas y varias mesas de juego, Entre Ríos parece un territorio entregado a la timba.Mario Alarcón Muñiz Dos episodios distintos ocurridos por estos días, ilustran de manera preocupante acerca del avance del juego en la provincia. En un barrio de Paraná se habilitó un minicasino. En el centro de Concepción del Uruguay han sido desalojados un museo de culturas originarias y un mercado de arte para instalar una sala de juegos. Así vamos mal. Lo más grave es que a esto lo impulsa o ampara el Estado, lo aprovecha el capital especulativo y en la rueda pierde, según es habitual, el ciudadano común.A jugar se ha dichoLa empresa Neogame, que explota el casino del hotel Mayorazgo, abrió una sala de juegos en el populoso barrio San Agustín de Paraná. Se trata de un área de clase media con elevada proporción de familias humildes y no pocos bolsones de pobreza. Desde hace diez días funcionan allí 48 máquinas tragamonedas.Parece una risotada en la cara de la gente pobre que transita por el lugar todos los días. Al descaro lo completó un directivo de la empresa, augurando que la sala "será un polo de desarrollo social". (¿?)En Concepción del Uruguay, las autoridades municipales pactaron con el empresario de la construcción Miguel Marizza (empresa Cavalli), muy conocido por ganar licitaciones de obras estatales con notable frecuencia desde hace varios años.Fervoroso menemista (en su tiempo), Marizza era vicepresidente de Gas del Estado en 1992, cuando la empresa fue privatizada mediante la trampa de aquel diputrucho que ocupó una banca vacía para dar número en la votación del Congreso. Antes Marizza había dirigido en Entre Ríos las empresas provinciales de electricidad (Epeer) y de gas (Egaser), escalones habilitantes para que el gobernador Busti lo recomendara ante el célebre ministro Roberto Dromi, trepando así a Gas del Estado, por entonces la empresa estatal más eficiente.Tragamonedas de MarizzaEl municipio de Concepción del Uruguay le vendió a Marizza la manzana de la terminal de ómnibus en algo más de 7 millones de pesos. En el lugar el empresario construirá un hotel 4 estrellas y un paseo de compras, además de levantar en otro sitio una nueva terminal. Se calcula que en las obras invertirá unos 50 millones de pesos.Cabe agregar que el arreglo comprende el desalojo del mercado municipal 3 de Febrero, porque allí Marizza instalará su sala de juegos con máquinas tragamonedas, aunque ya exista un casino en la ciudad histórica.Para cumplir este plan, pomposamente denominado Proyecto de Turismo Integral, fue desalojado hace más de un año el museo Yuchán, de culturas aborígenes, resultado de 40 años de trabajo del profesor Juan José Rossi, antropólogo, investigador y docente recientemente distinguido con el premio nacional Arturo Jauretche. Lo ocurrido con el Yuchán es lo más parecido a una ironía si no se tratara de un agravio a nuestra cultura.Igual suerte estuvo a punto de correr el Museo Entrerriano Andrés García, inaugurado hace 25 años y salvado (por ahora) gracias a la intervención de entidades culturales y vecinos.Hasta ayer el mercado 3 de Febrero permanecía ocupado por los artesanos, a quienes apoyan instituciones de la ciudad, resistiendo la orden de desalojo. No se sabe hasta cuándo, porque la Justicia hizo lugar a una presentación municipal en ese sentido y rechazó la medida cautelar requerida por los artesanos.Los privados por la trastiendaEn Entre Ríos el juego es monopolio del Estado desde la sanción de la ley 5144 que creó el Iafas (Instituto de Ayuda Financiera a la Acción Social). Lo confirmó más tarde la ley 8703. Pero a fines de 2009 el primer gobierno de Urribarri le encontró una vueltita al asunto e impulsó la sanción de la Ley de Turismo, cuyo artículo 3° autoriza al sector privado a intervenir en el negocio cuando se trate de "emprendimientos turísticos declarados de interés provincial".Es un manto tan enorme que puede cubrir cualquier cosa. Las malas lenguas comentaban entonces que era una ley a la medida de Cristóbal López, el mayor empresario K del juego en la Argentina. Sin embargo, en tres años no hemos visto por aquí huellas de este personaje. Quién sabe más adelante...Pese al monopolio estatal el capital privado está presente, aunque sea por la trastienda, por lo general participando del gerenciamiento, alquilando equipos e instalando garitos, grandes o pequeños.A los primeros casinos de Paraná y Gualeguaychú (años '70), se han sumado los de Federación, Concordia, Colón, Concepción del Uruguay, La Paz, Victoria, Chajarí y Gualeguay. A las 80 ruletas, tragamonedas y mesas instaladas en esos lugares, cabe agregar otras 20 salas de juego, inclusive en localidades pequeñas. En total contamos 3.321 máquinas tragamonedas en funcionamiento en la provincia.Nos estamos desplumando entre nosotros. El turista ya no viene por el casino, pues ahora lo encuentra en cualquier lugar del país. Y desde la ruleta, los dados, la carpeta o las maquinitas, somos nosotros los que habilitamos el desarrollo de actividades delictivas que suelen aparecer paralelas al juego, como el lavado de dinero, el narcotráfico y la trata de personas. Esto al margen de los efectos individuales o familiares, siempre negativos. Todo porque la timba nos abruma.