“Eran otros tiempos…”
El Decreto de creación de la escuela se hizo con el nombre de Escuela Normal Mixta, tal como era de costumbre por aquellos años. Para noviembre 1924, se realizó en Buenos Aires el acto protocolar de imposición del nombre de "Olegario Víctor Andrade".Lic. Marcos Henchoz*ColaboraciónEn dicha oportunidad, se leyó el Decreto del Poder Ejecutivo Nacional firmado por el presidente de la Nación, Marcelo Torcuato de Alvear, en donde, en su artículo 2°, se designaba con el nombre de "Olegario Víctor Andrade" a la escuela normal mixta de Gualeguaychú.La imposición del nombre en homenaje al gran poeta hizo justicia a la memoria de nuestro copoblano. Fue una constante de la política educativa del momento instalar o recuperar la historia de modelos de hombres en quien mirarnos y seguir construyendo el concepto de ciudadanía argentina.En efecto, esa construcción se trabajó en varios sentidos. Uno de ellos, se relacionó con las maestras y su estilo de vida y conducta cotidiana. Las docentes debían ser "(...) un apóstol..."ejemplo" de conducta y hasta de vida a imitar, antes que un sabio de quien aprender; tenía que saber "lo justo" para enseñar y nunca saber por saber".El Consejo Nacional de Educación, hasta las primeras décadas del Siglo XX, hacía firmar contratos en los que quedaba establecida la forma de vida de las maestras. A continuación mencionamos algunos de los puntos que contenían esos contratos:- no casarse -este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si la maestra se casa-,- no andar en compañía de hombres, estar en su casa entre las ocho de la tarde y las seis de la mañana -a menos que sea para atender una función escolar-,- no pasearse por las heladerías del centro de la ciudad,- no fumar cigarrillos,- no ingerir bebidas alcoholizas,- no viajar en ningún coche o automóvil con ningún hombre excepto su hermano o su padre,- no vestir ropas de colores brillantes,- no teñirse el pelo,- usar al menos dos enaguas,- no usar vestidos que queden a mas de cinco centímetros por encima de los tobillos,- no usar polvos faciales,- no maquillarse ni pintarse los labios, entre otros. (Fuente: Revista del Consejo Nacional de la Mujer. Año 4, Nro. 12. Buenos Aires. 1999) * Profesor de HistoriaESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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