Estado presente, gobierno del pueblo
A la incesante crisis internacional, la contracción del comercio mundial y el bajo crecimiento de Brasil, deben añadirse las presiones internas propias de la puja distributiva en un país que continúa creciendo por onceavo año consecutivo y que busca fortalecer el mercado interno con políticas contracíclicas. Javier Cernadas Opinión Durante las últimas semanas, el gobierno nacional reafirmó el rumbo de la política económica y realizó importantes anuncios de medidas que buscan incentivar el consumo y profundizar la mejora de la distribución del ingreso, a la vez que se impulsa un crecimiento del nivel de actividad y se protege el empleo.Así, nuestro país busca, además de combatir los efectos de la crisis global, luchar contra las especulaciones y presiones internas de sectores a los que les molesta las políticas de distribución del ingreso que encara el kirchnerismo. "VAN A TENER QUE ESPERAR OTRO GOBIERNO"Con esta frase, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner desestimó una devaluación y restó incertidumbre a la cuestión del tipo de cambio que, siendo el más competitivo de la región, continuará administrado por el Banco Central.Esta declaración fue una clara ratificación de un proyecto político que no concibe dentro de sus objetivos económicos una redistribución regresiva del ingreso. Se sabe que toda megadevaluación genera consecuencias nefastas en ese sentido y, en todos los casos, produce una fenomenal transferencia de ingresos desde los asalariados a los sectores exportadores y los grupos más concentrados de la industria, con brusca caída del salario real. SOSTENIMIENTO DEL EMPLEO Y MEJORA DE LOS SALARIOSNo es tarea fácil la protección de los puestos de trabajo en un mundo en el que reina la desocupación. Sin embargo, el gobierno nacional ha tomado al nivel de empleo como uno de sus ejes centrales y sabe que para ello el país debe seguir en la senda del crecimiento.Desde que comenzó la crisis, Argentina no ha perdido puestos de trabajo. El último dato sobre el aumento en la tasa de desempleo, a diferencia de la explicación que ha dado la prensa corporativa, obedece a un crecimiento mayor de la Población Económicamente Activa (PEA) que a la cantidad de puestos de trabajo creados, que así y todo no han sido pocos (84.000 en la comparación interanual). Aun así, el índice de desocupación actual del 7,9% se encuentra por debajo del 8,5% del año 2007. Durante el mismo periodo, el desempleo aumentó considerablemente en la mayoría de los países del G-20.Así como se destaca la protección del trabajo argentino, debemos señalar al retorno de las convenciones colectivas como uno de los mayores logros del kirchnerismo dado que las paritarias permitieron la recomposición del salario y la mejora de las condiciones laborales desde el 2003. Este año, a pesar de los fatídicos pronósticos de los medios opositores al gobierno, los gremios más importantes ya han acordado incrementos salariales muy superiores a lo esperado. MÁS DEMANDA AGREGADACon el incremento de los montos y de la cobertura de las asignaciones, se igualará en derechos a los hijos de los desocupados y trabajadores informales que cobran la asignación universal con los hijos de los trabajadores formales (paguen o no ganancias) dado que al coincidir el mínimo no imponible con el tope para las asignaciones familiares, aquellos que no cobren directamente el beneficio podrán deducirlo del impuesto que afecta a los ingresos.Esto, además de ampliar la cobertura social, implica fundamentalmente la inyección al mercado interno de 16.803 millones de pesos que serán destinados directamente al consumo, provocando el consiguiente y esperado crecimiento del nivel de actividad. ACTIVA DEFENSA DE LOS TRABAJADORESResuelta la cuestión de la demanda agregada como motor interno de la economía, se vuelve una prioridad ampliar el poder adquisitivo de los trabajadores evitando que las mejoras salariales y de las asignaciones se vean erosionados por aumentos de precios.Esta claro que no es el gobierno quien decide estos incrementos ni mucho menos puede atribuirse como causante a la discusión de salarios en paritarias. Sin embargo, el Estado debe actuar como articulador social en esta relación dispar, en la correlación de fuerzas, entre los trabajadores-consumidores y las empresas oligopólicas formadoras de precios. LA PUJA DISTRIBUTIVALas presiones devaluatorias enmascaradas detrás de un supuesto atraso cambiario no son más que la expresión del poderoso sector agroexportador argentino, molesto por la persistencia antidevaluatoria del Gobierno Nacional.Planteado el escenario nacional e internacional actual, podemos concluir que existen hoy en Argentina dos proyectos de país diametralmente opuestos en el que la distribución del ingreso evidencia la diferencia conceptual de fondo: gobernar a favor de los trabajadores o en detrimento de ellos. * Lic. en Comercio Internacional e Integrante del Grupo de Estudio de Economía Nacional y Popular (GEENaP)
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

