Estados Unidos ante otra matanza
Shockeada ante otra espeluznante matanza, la opinión pública norteamericana se pregunta perpleja si la violencia es un fenómeno individual o reconoce causas colectivas.La noticia es escalofriante: Adam Lanza, de sólo 20 años de edad, tras matar a su madre en la casa se fue a la escuela primaria donde ella había trabajado como maestra sustituta, y acribilló a 20 niños y otros seis adultos antes de suicidarse.¿Cómo decodificar la tragedia de Neutown, un suburbio de Connecticut? ¿Qué decir del tirador, que ahora quedará en la historia de los peores asesinos de Estados Unidos, rivalizando con penosas celebridades como Charles Manson o Ted Bundy?Gail Collins acaba de escribir en el The New York Times que las tragedias ocurren todo el tiempo, pero una cosa es una tormenta devastadora o un accidente automovilístico, y otra es lo que ha pasado."Cuando un hombre armado dispara contra niños de primaria en un bucólico suburbio de Connecticut, tres días después de que otro hombre armado abriera fuego en un centro comercial de Oregon, el mismo año en que se produjeron matanzas en Minneapolis, en Tulsa, en un templo sikh de Wisconsin, en un cine en Colorado, en un café de Seattle y en una universidad de California, entonces la tragedia es algo que nos hacemos a nosotros mismos", razonó.A Collins no le satisface la explicación según la cual se está ante un acto de locura individual, otro episodio asociado a un joven tirador con un historial de desequilibrios mentales.Le abruma, en realidad, el hecho de que la matanza se inscriba en una seguidilla de episodios de este tipo. Y repita más bien los rasgos básicos de ataques a mansalva que no son nuevos en Estados Unidos."Cada país tiene un contingente cuantificable de ciudadanos con enfermedades mentales. Pero somos nosotros los que les damos el poder de la tecnología para que jueguen a ser Dios", concluye.La apreciación es concordante con aquel sector de la opinión pública norteamericana que aunque admita que estas tragedias tienen raíces complejas, la coincidencia es que se potencian con el acceso a armas de fuego.EE.UU. es la sociedad más armada del mundo. Con cerca de 300 millones de habitantes, hay 270 millones de armas pequeñas, según la Small Arms Survey. Además, el derecho a portar armas es tan importante que ha sido plasmado en la Segunda Enmienda de la Constitución.La tragedia de Neutown, ¿es simplemente el producto de un desquiciado mental o el reflejo de un contexto sociocultural específico? ¿Obedece a motivaciones particulares o es el síntoma de un país de gatillo fácil, como han catalogado algunos a Estados Unidos?"Para la mayoría de los norteamericanos, este tipo de matanzas son más bien el reflejo de hechos aislados que el síntoma de un problema más amplio", concluyó un estudio del reconocido Centro Pew, realizado en julio último.Pese a que buena parte de la sociedad nativa habla de "episodios aislados", hay quienes creen que los norteamericanos han desarrollado un mecanismo de negación psicológica en este punto.No quieren ver, en realidad, que estos episodios surgen de una matriz cultural donde se exalta la figura del cowboy, que en las películas suele resolver sus disputas a los tiros.Hollywood es monotemático a la hora de exhibir imágenes de violencia.Mientras algunos piensan que lo hace para vender, Paul Verhoeven (el director de 'Robocop' y 'Basic Instinct') cree que "el arte es el reflejo del mundo. Si el mundo es horrible, el reflejo en el espejo es horrible".
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

