Expoagro demostró el empuje y las ganas del campo
Los expositores destacaron el nivel profesional del público que visitó sus stands. Durante los cuatro días, 124.300 personas visitaron la gran muestra del campo argentino. También estuvieron presentes 4.128 extranjeros, provenientes de 34 países. Se cerraron importantes negocios.El balance de los resultados de la muestra fue altamente positivo por la gran afluencia de público que se acercó para conocer todo el potencial del campo argentino, así como por la importante participación de empresas y las innovaciones tecnológicas que se presentaran y lucieran en los stands.Durante cuatro días del sol a pleno, visitaron la exposición unas 124.300 personas. Llegaron con buen ánimo, alentadas por las lluvias que acompañaron a la producción agrícola en los últimos meses y las estimaciones de una campaña récord para la soja y muy buena para el maíz.
Los visitantes, que a su llegada destacaron el fluido acceso al estacionamiento -lo que les ha hecho ahorrar mucho tiempo de un día de larga recorrida por la muestra- recorrieron los stands para conocer de cerca el lanzamiento de los nuevos productos que se exhibieron en materia de maquinaria, semillas, agroquímicos y otros insumos, además la participación de bancos y muchos rubros de servicios que abastecen al sector. Los expositores destacaron la calidad y cantidad del público especializado en la agroindustriaGente de distintos puntos del país arribaron a la muestra. Y para destacar la cantidad de jóvenes que caminaran todo un día (algunos hicieron noche en pueblos y ciudades cercanas para no perderse detalle de Expoagro) recorriendo los stands, asistiendo a charlas y apreciando en detalle las dinámicas y los avances obtenidos en la maquinaria agrícolaLa política también fue protagonista en Expoagro
En la muestra ya son un clásico las visitas de actores políticos. Ellos saben que sus palabras vertidas repercutirán en muchos medios de todo el país, porque año a añose acreditan para la muestra más de mil periodistas. Entre los que pasaron por esta vidriera, estuvieron el vicepresidente de la Nación, Julio Cobos; los gobernadores de Buenos Aires y Santa Fe, Daniel Scioli y Hermes Binner, respectivamente; el jefe del Gobierno Porteño, Mauricio Macri; el ex presidente, Eduardo Duhalde; la legisladora Elisa Carrió, y el diputado Ricardo Alfonsín. Como era de esperar, casi todos los días coincidieron los cuatro presidentes de la Comisión de Enlace.
La llegada a la muestra del ministro de Agricultura, Julián Domínguez, se leyó como un gesto de acercamiento del poder ejecutivo al sector. A más de uno, también sorprendió las visitas de Héctor Méndez, presidente de la Unión Industrial Argentina) UIA, y altos directivos de la Asociación Empresaria Argentina (AEA). "Expoagro se ha convertido en un ámbito de encuentros de personalidades importantes de la dirigencia y la política, lo que para nosotros es un orgullo", destacó Eugenio Schlossberg, gerente general de la muestra.
"Finalizamos una nueva edición de Expoagro con la satisfacción de haber consolidado un evento que busca acompañar el crecimiento del sector agropecuario de la Argentina y mostrar en el campo todo su potencial", agregó Alejandro Clot, gerente técnico y comercial de Expoagro.
Expoagro internacional
También visitaron la exposición 4128 extranjeros, provenientes de 34 países. Brasil y Uruguay, seguidos por Venezuela, Chile y Bolivia, encabezaron las visitas de la región. A ellas se sumaron visitas de Canadá, India, Rusia, Ucrania, Rumania, Polonia, España, Italia, Dinamarca, Bélgica, Senegal, Japón y Taiwán, entre otros.
Manuel Estrada, responsable del sector Internacional de la muestra , resaltó que, en esta oportunidad, no sólo vinieron productores extranjeros a Expoagro, sino que, además, fueron acompañados por funcionarios de sus respectivos países, lo cual expresa el interés por el desarrollo tecnológico agropecuario de la Argentina.
La maquinaria agrícola fue el sector más buscado por los extranjeros. Dentro de este segmento, la siembra directa concentró todas las miradas, con los técnicos de la Asociación de Productores de Siembra Directa (AAPRESID), dispuestos a informar a los interesados. Recordemos que la tecnología argentina se trasladó a buena parte de Europa con muy buen suceso y esto es producto del ingenio de los productores y fabricantes nacionales, no de una política de estado, al igual que las cifras records que se siguen batiendo con la superficie de soja sembradaEl optimismo de los productores se trasladó a los expositores, con una buena concreción de negocios. Muchos de ellos aseguraron que se cumplieron ampliamente sus expectativas, después de las bruscas caídas que tuvieron en sus ventas locales en 2009, en el caso de la maquinaria.
Una multitud se acercó a Expoagro Los gringos de Santa AnitaFueron la sensación en la previa a las muestras dinámicas que se realizaran a campo. Andrés Buet y compañía, vestidos como sus abuelos en las décadas del 20 y del 30, llegaron con sus fierros a Baradero. Primero con una desgranadora de maíz, luego con una sesgadora, finalmente con una trilladora Massey Harris 17, tirada por un tractor de uña, marca John Deere. Sobre la cosechadora Buet contó que se la utilizaba para trillar "trigo, avena, lino y veces sorgo". Sonriente destacó que vinieron a Baradero a "trillar soja y nos fue bastante bien". La máquina se utiliza en la fiesta de la trilla que se realiza en los primeros días de diciembre en la localidad de Santa Anita "Tenemos otras 7, similares a esta, pero de otra marca" indicó. El chacarero y coleccionista recordó que el primer año juntamos "500 personas y el último año había unas 6000 personas". Una cifra que triplica los habitantes de Santa Anita.La Massey tiene un motor Hércules de cuatro cilindros. Se la arranca a manija. Tiene un magneto. Era una máquina para tirar con caballo y luego con tractores. Las bolsas se cosían a mano y "siempre se buscaba a los mas ligeros con la aguja, debido que cuando los rindes eran buenos no se daba abasto". Las bolsas quedaban en el campo y eran recogidas por chacareros que luego las transportaban en un carro ruso o en una chata. A veces se trabajaba con dos carros, porque los campos quedaban lejos del centro de almacenaje. En algunas ocasiones se los llevaba directo al pueblo y se descargaba las bolsas en galpones, debido a que la gente no tenía donde hacerlo como ahora que el productor tiene silos o silos bolsas. Buet recordó que "se juntaban muchos carros y había que hacer largas colas. También agregó estaba la balanza que pesaba hasta 20 bolsas" Continuó diciendo que en los pueblos en donde pasaba el tren se los llevaba hasta la estación ferroviaria. Y en los que no pasaba el tren, se aguardaba la llegada de los camiones, siempre y cuando los caminos estuvieran transitables". ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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