Febrero largo y lleno de tironeos, es el preanuncio de un 2017 caliente
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/adjuntos/240/imagenes/000/250/0000250103.jpg)
El año electoral promete ser caliente. El verano se terminó apenas se acabó el feriado del 1 de enero y la política volvió a ponerse en el centro de la escena. El objetivo oficial es ganar en Buenos Aires y evitar que el PJ siga teniendo quórum propio en el Senado. Jorge Barroetaveña Febrero siempre ha sido un mes clave para el desarrollo de todo el año. La histórica paritaria docente sirve de guía para la mayoría de los gremios y sienta las bases de las negociaciones salariales en todas las provincias para el resto de los estatales. El jueves, los gobernadores le mandaron un mensaje a la Nación: la paritaria nacional podría no existir más, pero los fondos no se tocan. Es que buena parte de las jurisdicciones provinciales necesitan sí o sí del Fondo Compensador para llegar al mínimo salarial. Sin esa ayuda de la Nación no tienen chance.La estrategia oficial buscó sacarse un problema de encima y tirárselo a las provincias. Nadie quiere al final pagar el costo de decir hasta dónde se pueden estirar. En medio de los anuncios de los aumentos de la luz, ¿quién se anima a blanquear que los porcentajes no podrían superar el 20%? Nadie quiere levantar ese muerto y ahí está la puja entre la Nación y las provincias.La CGT también anunció el jueves una movilización y un paro para la segunda quincena de marzo. Pegó el portazo al acuerdo de hace algunas semanas ante el incumplimiento de sectores empresarios de efectuar despidos. Las grandes empresas se escudan ahora en la recesión brasileña y en la escasa demanda de productos argentinos. En rigor, muchos empresarios, perdieron el crédito hace rato y ni el gobierno ni los sindicatos les creen demasiado. Ernesto Sanz, algo así como la conciencia oculta del gobierno y cada vez con más influencia en el Presidente, no tuvo pelos en la lengua para criticar a los empresarios y augurarles otros modales para el próximo futuro. Sonó a una humorada de Moreno en sus mejores tiempos de la Secretaría de Comercio cuando las apretadas eran comunes. Sanz, ¿querrá que el gobierno de Cambiemos haga lo mismo?Algo de eso se habló, cuando al final todos saboreaban una mousse de chocolate, en la cena en Olivos en la que el Presidente recibió a la cúpula radical. Rodeado de los popes del partido y los gobernadores de ese sector, Macri prometió ponerse la campaña al hombro y visitar todas las provincias. Pero hizo silencio cuando los misiles sobre un posible entendimiento con algunos sectores peronistas sobrevolaron la mesa. La mira está en Schiaretti en Córdoba. El gobierno afirma tener un acuerdo con él, que no perjudique las posibilidades de Cambiemos, aunque José Manuel De la Sota, histórico aliado de Massa no ha dicho ni una palabra. Macri le debe su presidencia en buena parte al 70% de votos que cosechó en la provincia mediterránea. Sabe entonces que se trata de un distrito clave, en el que una buena performance aportará al número final. Los radicales pues no quieren saber nada ni con Schiaretti ni con De la Sota. Sin dobleces, fue Mario Negri el que blanqueó: "El Gringo (Schiaretti) te va a traicionar. Jamás irá en contra del peronismo y menos de De la Sota", dijo casi al final de la entente. El Presidente escuchó en silencio y no emitió opinión.La estrategia oficial apunta, salvo en Córdoba, a dividir al peronismo en cuantas partes se pueda. Y Sergio Massa les dio el jueves, en su reaparición pública después de semanas, una manito. "El PJ es pasado populista y corrupción", espetó, con lo que le puso una lápida a la posibilidad de un gran entendimiento con todos los sectores internos. Sólo Bossio y su gente tienen todavía resto para integrar un posible acuerdo, pero nada que huela a kirchnerismo, Massa quiere tenerlo cerca.Resta saber qué harán los pejotistas que no la quieren a Cristina. Si optarán por dar un paso al costado y evitar la pelea, dejándole la candidatura servida en bandeja u optarán por el portazo para irse con el Frente Renovador de Massa. Los Domínguez, los Randazzo y muchos intendentes todavía deshojan la margarita, aunque las esperanzas de todos en una gran interna, se esfuman a velocidad de rayo. Si finalmente decide dar pelea. ¿alguno de ellos se animará a plantársele a la ex presidenta? Sabe a poca la valentía de la mayoría de ellos que hablan mucho por lo bajo pero poco por arriba. En el fondo todos le tienen miedo a su lengua filosa y le deben, en más o en menos, una parte importante de su carrera política.En Cambiemos monitorean día por día y casi hora por hora esta interna. Pero también ahí conviven visiones diferentes. Algunos se restregan las manos pensando en una pelea titánica entre Lilita y Cristina. Otros, más conservadores, sostienen que ese sería 'otro' problema. Lilita es inmanejable y sólo reporta al Presidente. Nos asomaríamos pues a una campaña imprevisible aunque genial para los medios que la sigan. Se instalará además como 'la campaña' nacional, opacando a las otras jurisdicciones.Entre tanta incertidumbre una constante se mantiene: si la economía mejora, Cambiemos hará una buena elección. Si empeora todo será cuesta arriba y ni siquiera el objetivo de dividir al peronismo podría alcanzar. Ahí se verá la muñeca del conductor y hasta dónde le sirvió a Macri su primer año en la cúspide del poder.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios


