Fisura Labio- Alvéolo- Palatina
El tratamiento integral del paciente fisurado es complejo y comprende el trabajo de un equipo de especialistas. Por Dr. Guillermo Villamonte (*) En la actualidad la terminología Labio Leporino no es aceptada, pero nos permite identificar esta patología hoy definida como Fisura Labio-Alvéolo-Palatina (FLAP). Es la presencia al nacer de una fisura o abertura completa del labio superior con extensión hacia la cavidad nasal, que puede ser de un solo lado habitualmente izquierdo o bilateral, y que puede ir asociado o no a una fisura o abertura completa del paladar anterior y posterior.Tendremos un niño que nos impacta debido a la malformación que presenta en la cara, y como padres nos desesperamos buscando un inmediato tratamiento correctivo presionado por la patología con fuerte impacto familiar.La causa de la aparición de las fisuras labioalveolopalatinas no es uniforme, y aún hoy, continúa sin aclararse. Se da por seguro que tanto las lesiones durante el embarazo como las malformaciones genéticas tienen un significado causal. Ya que las lesiones durante la vida intrauterina se originan del embrión y deben ser consideradas trastornos exógenos, mientras que las malformaciones genéticas se transmiten al individuo a través de la herencia. Los datos que hacen referencia a la base familiar para el carácter hereditario oscilan entre el 15 y el 33%Como trastornos exógenos en el embarazo podemos destacar a los factores que alteren el metabolismo y la anoxemia (falta de oxigeno en sangre). Estos pueden ser: ayuno crónico y grave presión psíquica, tabaquismo, alcoholismo, envejecimiento sexual, enfermedades metabólicas y endocrinas, trastornos del endometrio y la placenta. También como influencias de este tipo podemos mencionar las embriopatías, infecciones, daño actínico, influencias ambientales y quimiofisicas (debido al efecto de sustancias contaminantes del medioambiente) y consumo durante el embarazo de ciertos medicamentos.Todas las medidas preventivas para evitar esta patología tienden a mejorar la disponibilidad de oxígeno y a optimizar el metabolismo. Como la necesidad de vitaminas en el embarazo generalmente son deficitarias, debe valorarse favorablemente una sustitución vitamínica en embarazos de riesgos. Un equipo multidisciplinarioEsta comprobado que el 80% de niños que nacen con diferentes tipos de fisuras bucales pertenecen a familias de bajos recursos económicos. En estos casos específicos el problema de las fisuras bucales podría responder a una mala alimentación durante la gestación por parte de la madre, la falta de higiene, y la imposibilidad de acceder a un seguro social o infraestructura sanitaria adecuada.Si bien no es sencillo el diagnóstico prenatal, las ecografías obstétricas a partir del sexto mes pueden dar indicios de esta malformación.El tratamiento de pacientes con fisuras labioalveolopalatinas es un proceso que se extiende durante muchos años y cuyo fin debe ser la rehabilitación psicológica, anatómica y funcional del paciente. Se debe iniciar teniendo previamente en cuenta la participación del equipo multidisciplinario que estará constituido como eje fundamental por: - Neonatólogo y posterior Pediatra - Odontólogo ortodoncista - Fonoaudiólogo - Psicólogo - Cirujano maxilofacial - Asistente social - Genetista.Es común que la primera consulta y la prioridad del tratamiento de estos niños se concentra lógicamente en una necesidad de los padres de su corrección quirúrgica, por lo cual es al cirujano al primero que se lo consulta con la ansiedad y necesidad de una solución inmediata.Sin embargo, es necesario que el primero que participe en este tratamiento sea el neonatólogo que recibirá al niño en el momento de nacer y evaluará su estado general buscando detectar la posibilidad de que pudiera tener alguna otra malformación de tanta o mayor importancia que la observada en la boca (otros síndromes concomitantes). Si es posible también participará el Genetista.El odontólogo será el siguiente consultor importante que determinará, si presenta una fisura, realizar una pequeña prótesis inicial (placa obturatriz) que le permita separar las cavidades nasales de la cavidad bucal para permitir que el niño inicie una alimentación adecuada. La placa obturatriz se controla y cambia periódicamente siguiendo el ritmo de crecimiento del bebé. Esto hará que pueda lograr la alimentación por succión del pecho materno que ofrece muchas ventajas, como completar las necesidades nutricionales y fortalecer el vínculo con los padres, y estimular activamente en el desarrollo de su sistema bucal. Si no es posible el amamantamiento materno se puede, con la placa, alimentar al bebé con biberón sin necesidad de recurrir a alguna tetina especial.La fonoaudióloga desde el inicio deberá indicar y sugerir la forma de trabajo deglutorio en el niño; ya que la fisura del paladar además de afectar la alimentación correcta afectará seguramente en un futuro la posibilidad de hablar del niño.La psicóloga deberá trabajar en la contención familiar apoyando a los padres y familiares en esta difícil situación que los enfrenta la vida.Después de esta atención inmediata será importante la participación del cirujano, que cuando el niño cumpla entre 3 y 4 meses (y se encuentre en buenas condiciones), iniciará el tratamiento quirúrgico, comenzando por corregir el defecto del labio para posteriormente lograr antes de los 18 meses de vida la corrección quirúrgica del paladar.Además de estas especialidades el equipo debe ser integrado por: Pediatras, Enfermeros, Asistentes Dentales, Anestesistas, Neurólogos, Otorrinolaringólogos. Es ideal que exista un Coordinador General para el logro de un tratamiento eficaz en el niño fisurado. Depende también de instruir y concientizar a los padres en la importancia de la permanente atención del niño cumpliendo todos los pasos indicados por el equipo de trabajo, teniendo además en cuenta que son tratamientos muy largos con control y atención prácticamente hasta la adolescencia o más, por parte de cada uno de los integrantes de este equipo. ConclusiónEn esta patología no hay fórmulas mágicas de tratamiento sino que los resultados dependerán de la dedicación de los profesionales y padres puestos en lograr un niño normal con inserción social adecuada y elevada autoestima. Es importante, por ejemplo, que con el tratamiento a tiempo y adecuado estos niños se inserten en la escolaridad temprana para intercambiar experiencias sociales con otros niños.Es de fundamental importancia, al igual que en otras patologías congénitas, formar grupos de padres de niños fisurados en cada población, ya que la correcta información entre sus integrantes y apoyo solidario, unidos en la misma dificultad, se lograría mejores resultados en el prolongado tratamiento de ésta difícil patología.Todos estos actores, importantísimos para el tratamiento de esta patología limitante, deben tener en cuenta que cada niño requiere una cuidado según sus necesidades particulares, que cada uno de ellos cumple un rol fundamental en cada aspecto y tiempo trascurrido; por lo que también es necesaria una construcción social, económica y política que aseguren en la práctica el alimento, la cultura, la salud y la igualdad de oportunidades.No hay que olvidar que cuando se nace con desigualdades y condicionamientos está en riesgo el derecho a la calidad de vida y a la vida misma. (*) Dr. Guillermo Daniel Villamonte- Odontólogo- Servicio de Odontología del Hospital Centenario APUNTES- Su frecuencia es aproximadamente 1 de cada 900 nacimientos.- Se ubica estadísticamente en el segundo lugar después de las malformaciones de las extremidades. ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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