Frente al deterioro del haber jubilatorio
La mayoría de los jubilados argentinos cobra un haber que está por debajo de la línea de pobreza, y ahora sufre el embate del fuerte aumento del costo de vida.El 72,3% de los jubilados y pensionados argentinos, 3,8 millones de personas, cobran 827 pesos y en marzo pasarán a percibir 895 pesos. Ese es el monto básico garantizado por el sistema previsional.Hoy este ingreso está sometido a un proceso de deterioro a causa de la inflación. El mecanismo de movilidad jubilatorio, sancionado por ley en 2008, va a la saga del incremento del costo de vida.Pero la pregunta es: ¿por qué la mayoría de los jubilados cobra la mínima? Ocurre que el sistema no sólo despreció las escalas de haberes sino que incluyó a mucha gente que nunca aportó. Pero esto a costa de emparejar para abajo.Si por un lado se cubrió con el beneficio a sectores que por distintas razones -por ejemplo desocupación o trabajo en negro- no hicieron aporte laboral alguno, esto se logró achatando la pirámide de ingresos.Es decir creando una situación de injusticia con quienes a lo largo de su vida laboral efectuaron mayores aportes provisionales y hoy perciben un haber idéntico al de quienes aportaron mucho menos o nada.El proceso de homologación de los haberes ha sido impresionante: hoy el 72,3% cobra la mínima. Al finalizar 2002 quienes estaban en ese escalón más bajo era aproximadamente 33% del total.En diciembre de 2003, 4 de cada 10 cobraban la mínima. Se diría, en suma, que no es que se agrandó la torta previsional sino que se repartió a más gente la misma plata, como quien iguala para abajo.Al margen de esta lógica socialista, el haber medio jubilatorio ha sufrido un fuerte desfasaje. Ha venido perdiendo relación, por ejemplo, con los salarios activos.Según un informe de Sel Consultores, mientras en 2003 el haber medio equivalía al 37,8% de la remuneración en blanco, en 2009 esa proporción cayó al 30,9 %.En este sentido, y al margen de la necesidad de corregir la escala de ingreso de los jubilados, hay quienes piensan que el haber mínimo o básico garantizado debería redefinirse en relación con el salario mínimo.La ex diputada María América González presentó un proyecto de ley para fijar que los pasivos cobren, como base, el 82% del salario mínimo, hoy de 1.500 pesos.Esta recomposición del haber jubilatorio ha sido reconocida por la Justicia, con el fallo Badaro de la Corte Suprema, que ordenó una suba a la par del alza de los salarios activos entre 2002 y 2006.La pregunta pasa por saber si este reajuste para toda la clase pasiva del país es financiable. Pues bien, podría analizarse al respecto el uso de las utilidades del fondo que la Anses tomó de las AFJPs.¿Acaso el gobierno K, y los aliados progresistas en el Congreso, no estatizaron los ahorros provisionales con el argumento de mejorarle la vida a los jubilados argentinos?¿Dónde están esos fondos millonarios sacados a las AFJPs, acusadas de rifar en el mercado la plata de los jubilados? ¿No venía la estatización del régimen previsional a reparar la injusticia cometida contra la clase pasiva?Todo indica que ese dinero está yendo a tapar el agujero fiscal del gobierno. Con lo cual no hay sorpresa: los fondos provisionales han sido siempre una caja de financiamiento del Estado en Argentina.Desde que el sistema se estatizó, allá por 2008, el Tesoro ha echado mano a los fondos jubilatorios que administra la Anses. La plata de los jubilados, así, va a saldar las necesidades presupuestarias de gobiernos con problemas.Es curioso: la inflación, que hoy carcome el haber jubilatorio, también ayuda a financiar al Estado (que así licua sus deudas).
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