Fresco sí, pero a no congelarse
El uso de los equipos refrigeradores de aire es un alivio ante los embates de los días calurosos veraniegos, pero si no se usan con cuidado puede afectar la salud.
Los veranos se parecen cada vez más a un pequeño infierno terrenal, castigando fundamentalmente y poniéndolos en riesgo a los más chiquitos, los bebés y a los que están en el otro extremo de la vida, los ancianos. Pero nadie puede pasarla bien con temperaturas tan elevadas, cercanas a veces a los 40º grados. En sí, podemos afirmar que el clima tiene fiebre.Para contrarrestar semejante calor la tecnología cada año produce mejores y más sofisticados aire acondicionados, incluso los silenciosos split. Su uso se ha popularizado tanto, que es común su uso en domicilios particulares, como así también en espacios públicos, lugares de trabajo y en los automóviles.Si bien estos dispositivos fueron creados para darnos mayor confort, tienen su lado riesgoso porque pueden ocasionar algunos trastornos en la salud. Algunas alteracionesLa sequedad del ambiente climatizado puede provocar irritación rino-faríngea, incluso en personas más sensibles dar faringitis.La combinación de esa sequedad ambiental más el respirar aire muy frío disminuyen las barreras defensivas de los bronquios, facilitando las infecciones virales y bacterianas.En las personas asmáticas, puede inducir a una crisis.Los cambios de temperatura, por ejemplo venir de la calle con 35 º C y entrar a un lugar muy refrigerado, o a la inversa puede producir distintas respuestas de adaptación, causando en algunas personas, mareos, sudoración profusa, en un claro signo de alteración vegetativa. Uso criteriosoPara evitar problemas derivados del uso de los acondicionadores de aire, es necesario tomar algunos recaudos, aunque el mejor de los consejos es usarlo con moderación y no querer transformar los ambientes en una sucursal del Polo.Para ello:- No poner temperatura excesiva mente fría: debe oscilar entre los 21ºC y los 25ºC. Se recomienda no programar menos de los 21ºC.- Durante la noche, al dormir, el cuerpo humano comienza a sufrir el calor a partir de los 27ºC, por ello, con poner el acondicionador o split a 25ºC es suficiente.- Controlar que la respiración, especialmente en los niños sea nasal, ya que si es bucal, el aire frío llega a los bronquios sin tomar la temperatura ideal y sin el filtrado que realiza la nariz. Eso afectará seguro al chiquito.- Sumo cuidado en las personas con EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) en los que la temperatura no debe ser muy baja ya que tiene debilitado todo el sistema bronquial.- Se recomienda apagar el equipo un rato antes de salir a la calle o lugares de mucho calor, para evitar los cambios bruscos.- Higienizar el filtro para eliminar polvo acumulado, esporas, y otras sustancias que pueden actuar como alergenos.Teniendo estos cuidados y usándolos con buen criterio, estos maravillosos equipos nos permiten vivir con mayor comodidad el verano sin que terminen dañando nuestra salud.
Los veranos se parecen cada vez más a un pequeño infierno terrenal, castigando fundamentalmente y poniéndolos en riesgo a los más chiquitos, los bebés y a los que están en el otro extremo de la vida, los ancianos. Pero nadie puede pasarla bien con temperaturas tan elevadas, cercanas a veces a los 40º grados. En sí, podemos afirmar que el clima tiene fiebre.Para contrarrestar semejante calor la tecnología cada año produce mejores y más sofisticados aire acondicionados, incluso los silenciosos split. Su uso se ha popularizado tanto, que es común su uso en domicilios particulares, como así también en espacios públicos, lugares de trabajo y en los automóviles.Si bien estos dispositivos fueron creados para darnos mayor confort, tienen su lado riesgoso porque pueden ocasionar algunos trastornos en la salud. Algunas alteracionesLa sequedad del ambiente climatizado puede provocar irritación rino-faríngea, incluso en personas más sensibles dar faringitis.La combinación de esa sequedad ambiental más el respirar aire muy frío disminuyen las barreras defensivas de los bronquios, facilitando las infecciones virales y bacterianas.En las personas asmáticas, puede inducir a una crisis.Los cambios de temperatura, por ejemplo venir de la calle con 35 º C y entrar a un lugar muy refrigerado, o a la inversa puede producir distintas respuestas de adaptación, causando en algunas personas, mareos, sudoración profusa, en un claro signo de alteración vegetativa. Uso criteriosoPara evitar problemas derivados del uso de los acondicionadores de aire, es necesario tomar algunos recaudos, aunque el mejor de los consejos es usarlo con moderación y no querer transformar los ambientes en una sucursal del Polo.Para ello:- No poner temperatura excesiva mente fría: debe oscilar entre los 21ºC y los 25ºC. Se recomienda no programar menos de los 21ºC.- Durante la noche, al dormir, el cuerpo humano comienza a sufrir el calor a partir de los 27ºC, por ello, con poner el acondicionador o split a 25ºC es suficiente.- Controlar que la respiración, especialmente en los niños sea nasal, ya que si es bucal, el aire frío llega a los bronquios sin tomar la temperatura ideal y sin el filtrado que realiza la nariz. Eso afectará seguro al chiquito.- Sumo cuidado en las personas con EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) en los que la temperatura no debe ser muy baja ya que tiene debilitado todo el sistema bronquial.- Se recomienda apagar el equipo un rato antes de salir a la calle o lugares de mucho calor, para evitar los cambios bruscos.- Higienizar el filtro para eliminar polvo acumulado, esporas, y otras sustancias que pueden actuar como alergenos.Teniendo estos cuidados y usándolos con buen criterio, estos maravillosos equipos nos permiten vivir con mayor comodidad el verano sin que terminen dañando nuestra salud. ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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