Grotesca fuga que sacude a México
Que Joaquín 'El Chapo' Guzmán, líder del cártel de Sinaloa, se haya escapado de la prisión más segura de México, provoca una mezcla de desencanto y vergüenza en el país azteca.Extravagante, absurdo, grotesco. Esos son algunos calificativos que utilizan los analistas de la realidad mexicana para dar cuenta de la fuga del supuesto enemigo número uno del país.Parece una burla que quien es considerado uno de los mayores narcotraficantes del planeta pudiese salir tranquilamente por el suelo de la ducha de la cárcel, la más segura de México, a través de un túnel de 1.500 metros con luz, ventilación y hasta con una escalera.Es la segunda vez que el capo mexicano del cártel de Sinaloa se escapa de las manos del Estado mexicano. En 2001 se fue de otra cárcel de máxima seguridad, Puente Grande, oculto en el carro de la ropa sucia que funcionarios sobornados empujaron hasta el garaje de la prisión.Se cree que esta vez pudo burlar la seguridad de la prisión de El Altiplano, que pasa por ser uno de los centros mejor blindados del país, también gracias a la corrupción de los funcionarios del sistema penal.Armando Regil, presidente del Instituto de Pensamiento Estratégico Àgora, en un artículo aparecido en el diario El País (Madrid), no sabe cómo expresar la indignación que le provoca el hecho, que según él es una crisis de seguridad "imperdonable".Con desánimo sostiene que esta fuga supera todos los límites, es el remate de una seguidilla de acontecimientos desagradables que muestra una realidad que los mexicanos no quieren ver ni aceptar."El país está rebasado por las estructuras de poder criminal. La corrupción está gangrenando las instituciones. Lo más grave es que pasa todo y no pasa nada", sostiene.La tesis de Regil sugiere que la corrupción es una tácita costumbre social y en este contexto el Estado mexicano está virtualmente tomado por los cárteles de la droga y otras organizaciones delictivas."El deterioro del país no es culpa de una persona, es resultado de años de mentir, de ocultar, de tapar, de solapar", sostiene. El diagnóstico retoma una línea argumental que empleó en su tiempo, allá por los '70, el escritor mexicano Octavio Paz.El premio Nobel de Literatura, en su ensayo "El Laberinto de la Soledad", planteó que los países hispanoamericanos eran propensos a vivir en la dualidad y sus clases dirigentes hacían de la impostura su modo de ser."La mentira política -escribió Octavio Paz- se instaló en nuestros pueblos casi constitucionalmente. El daño moral ha sido incalculable y alcanza a zonas muy profundas de nuestro ser. Nos movemos en la mentira con naturalidad".La fuga de El Chapo Guzmán, que hoy está produciendo un vendaval político en México, se suma a otro dramático episodio que conmocionó recientemente a la sociedad azteca: la desaparición de 43 estudiantes secundarios, que habrían sido víctimas de "narcopolicías".Muchos observadores internacionales vienen poniendo en duda la capacidad del Estado mexicano para enfrentar el poder corruptor de los poderosos cárteles de la droga, que tienen su asiento en el país."Para que México alcance su potencial como un país moderno y bien gobernado, debe tomar medidas para frenar los efectos corrosivos de la corrupción institucional", informa la revista The National Interest.Los analistas políticos han elaborado el concepto de "Estado fallido" para describir la situación de aquellos países donde el Estado no cumple con sus funciones jurídicas y de seguridad básicas.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

