¿Hacia un nuevo paradigma político?
La derrota electoral del peronismo en el país, y especialmente en provincia de Buenos Aires, a manos de la coalición Cambiemos, descolocó a la mayoría de los analistas políticos. ¿Qué transformaciones profundas no se advirtieron? Si bien es cierto que el movimiento inaugurado por Juan Perón sufrió reveses electorales durante la democracia recuperada -en 1983 a manos de la UCR y en 1999 frente a la Alianza- esta vez existe la sospecha de que algo más allá de la política cambió en la sociedad argentina.Los contextos sociales e históricos en los que el PJ resultó perdidoso nunca fueron iguales. En un caso, en los '80, se salía del trauma del proceso militar, en tanto que en los '90 estuvo marcado por una economía altamente recesiva.Un voto institucional encumbró a Raúl Alfonsín, en tanto que el sufragio económico explicó en gran medida la llegada de Fernando de la Rúa. ¿Cuál es la razón de fondo que está detrás del triunfo de Cambiemos luego de 12 años de peronismo?En el imaginario de mucha gente el aura de invencibilidad del PJ se atribuyó a su extensión territorial y a la "estructura" del llamado "partido del poder", una especie de aparato singularmente dotado para ganar elecciones, acusado siempre de clientelístico.En 2015 la mayoría de los politólogos de prestigio -antes de las PASO, de las elecciones generales y del balotaje- daban por descontado el triunfo del peronismo, afirmando que no había razones objetivas -salidas de experiencias traumáticas como en el pasado- para que una expresión opositora le arrebatara el poder.A la luz de los resultados electorales ese pronóstico falló, sobre todo en la provincia de Buenos Aires, bastión histórico del PJ, por su ascendiente sobre el conurbano. Aquí el ascenso de María Eugenia Vidal, venciendo al aparato del peronismo bonaerense, no estaba en los cálculos de nadie.Los politólogos siguen perplejos, no aciertan a dar una explicación convincentes sobre el triunfo de Cambiemos. ¿Por qué los ciudadanos han votado como han votado? ¿A qué obedece el comportamiento del electorado?Una corriente interpretativa sostiene que Cambiemos gana las elecciones nacionales y en la provincia de Buenos Aires, porque esta coalición tiene una dialéctica que conecta con la sensibilidad contemporánea, sobre todo de los sectores medios de la población argentina.El triunfo electoral sería aquí un epifenómeno, a nivel político, de cambios sociológicos irreversibles, que conectan con una revolución que se viene dando en el mundo de las mentalidades y de las relaciones humanas, que son refractarias al poder tradicional."El poder ya no es lo que era. Se volvió más fácil de obtener, más difícil de usar y mucho más fácil de perder", teoriza el académico Moises Naím, para quien se está instalando en todo el mundo un paradigma político donde el poder es cada vez más líquido y fugaz.Pablo Avelluto, futuro ministro de Cultura de la Nación, suscribe la teoría de un cambio de cultura política argentina. Ha escrito que es cierto que Daniel Scioli y Mauricio Macri encarnan dos modelos distintos.Pero esa confrontación, corrige, es la de dos tiempos: el pasado y el presente. Mientras Scioli representa "las visiones propias del discurso político del siglo XX", el referente de Cambiemos expresa el lenguaje del siglo XXI.¿Cómo explicar, en suma, el fenómeno de Macri? ¿Es el retorno de la vieja derecha con ropaje nuevo, como dicen sus adversarios? ¿O expresa la sensibilidad sociológica actual, y por tanto es síntoma de un nuevo paradigma político?
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