HAY QUE COMPARTIR RIESGOS
Los propietarios de campos y arrendatarios deberán aunar criterios para afrontar la campaña que se avecina. Cambiaron las reglas de juego y se volvería a trabajar por el sistema de aparcería, compartiendo riesgos, propietario y arrendatario.o
Las reglas de juego en el negocio agropecuario cambiaron bruscamente. De pagarse hasta 11 quintales la hectárea, se pasaría a trabajar por el sistema de arrendamiento, cobrando el dueño de la tierra un porcentaje sobre el resultado del negocio.
La aparcería no es nada nuevo. Antes de la irrupción de la soja, se trabajaba con este sistema, compartiendo los riesgos, propietarios y arrendatarios.
En la actualidad, el primer tema a solucionar es el de los arrendamientos en donde se producirán cambios sustanciales “anunció el Ingeniero Luís Otto” en las modalidades de pago y en los valores. No se han concretado negocios y no hay claridad en cuanto a las normas y reglas de juego para el futuro. Hoy por hoy, puedo adelantar que se van a terminar los alquileres de pago mensual y adelantados. Eso-expresó- van a desaparecer”
Hasta la presente temporada el arrendamiento se concretaba en quintales, pagándose hasta 11 quintales en campos ganaderos con aptitudes agrícolas “quintales que se pactaban, previo a confeccionarse los contratos con pagos mensuales en algunos casos adelantados. Todo lo que haga de aquí en más, manteniéndose esta situación, se presume que los pagos se harán a cosecha (porcentaje o kilos fijos a cosecha). Dos opciones se presentan, pero hoy-aclaró- los números resisten un 25% a cosecha del bruto obtenido. No se puede –insistió- hasta el momento, es imposible el pensar en los valores que se estaban manejando”
En esta cadena, el propietario del campo era uno de los privilegiados con cero riesgo, lograba muy buenos resultados económicos y en buena hora que así fuera, pero esto ya no es posible. Una persona con 100 hectáreas, tenía ingresos considerables, pero este tipo de pagos no se puede sostener más, debido a que los números no lo admiten” aseguró el profesional..
Tecnología
Resultará clave para producir más y mejor, algo a lo que está acostumbrado el productor argentino, considerado de los más eficientes en el planeta, aunque de esto, parece no haber tomado nota el gobierno nacional.
Un año de oportunidades perdidas
Ricardo Hara , presidente de ACTA (Asociación de Cámaras de Tecnología Agropecuaria) dijo que el año que pasó” fue uno de oportunidades perdidas, porque se terminó en forma abrupta el viento de cola que acompañaba con buenos precios el desarrollo de la actividad granaria, a lo que se suma una fuerte sequía, la mayor en los 40 años”
Hara, señaló que el país todo, sufrió una abrupta caída de la actividad económica “no solo de los productos agropecuarios, también en la venta de electrodomésticos, autos y en los negocios inmobiliarios, reflejándose el “parate” tanto en los pequeños pueblos del interior como en las grandes urbes”. El presidente de ACTA en declaraciones efectuadas a Rural Revista de Clarín, manifestó que esta crisis nos deja una enseñanza “si se para la producción, se frena la creación de riqueza, y eso repercute desde la caída de las ventas en las maquinarias agrícolas, hasta la venta de departamentos en Rosario, Córdoba o Capital” graficó.
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